El Tribunal de Apelaciones resolvió con un “no ha lugar” la moción de supresión de confesión de Emmanuel Marcano Guzmán, quien declaró que sodomizó y golpeó con una tabla de madera a su hijastra de tres años y le causó la muerte.

El abogado del imputado, Eulalio Díaz Sosa, acudió al Tribunal Supremo, que confirmó la decisión de los tribunales de menor jerarquía.

Así se informó ayer en la sala de la jueza Berthaida Seijo, del Tribunal de Primera Instancia de Caguas, donde comenzó el desfile de prueba en el primer día de juicio contra Marcano Guzmán por asesinato en primer grado, sodomía, actos lascivos, maltrato de menores y violación de la Ley de Armas por la muerte de Dailleine Álamo Rodríguez.

La tía paterna, Vanessa Álamo, testificó sobre anomalías en la conducta de la pequeña durante el verano de 2007, cuando a veces se quedaba con ella para que su hermano y sus padres pudiesen compartir con la bebé.

Indicó que la bañaban y le cambiaban el pañal, que lloraba mucho y que no quería que su papá o su abuelo se le acercaran, tan sólo sus tías o su abuela.

El agente Luis Torres, de la Comandancia de Caguas, declaró que trasladó al hoy acusado del hospital HIMA de Caguas —donde él mismo llevó a la niña, pero dijo que se había caído— al cuartel. Señaló que le leyó sus derechos y lo esposó antes de llevarlo en la patrulla, porque ése es el procedimiento.

Mientras, la sargento Ximara Torres, directora de la División de Delitos Sexuales y Maltrato de Menores de Caguas, manifestó que Marcano Guzmán permaneció en su oficina una vez llegó a la comandancia, a la espera de la agente Sofía Figueroa, quien se hizo cargo del caso.

Expresó que, mientras esperaban un agente, la llamó del hospital para indicarle que había sospechas de que Dailleine fuese sodomizada.

Así se lo hizo saber a Marcano Guzmán, de quien dijo se echó hacia atrás y se afectó, por lo que le buscó agua y le decía que se tranquilizara.

Sin embargo, pensaba que su reacción fue así porque se afectó al conocer la noticia.

Al rato, Marcano Guzmán le dijo que quería confesar.

Según la investigación policiaca, el joven de 18 años confesó a la agente Figueroa y a la fiscal Yaritza Carrasquillo que el 28 de noviembre pasado cuidaba a la pequeña, hija de su compañera Vanessa Rodríguez, de 23 años.

Dijo que se molestó porque Dailleine estaba llorando, tomó una tabla de madera de su cuna y la golpeó en varias partes del cuerpo, marcándola con un clavo en su vientre.

La niña lo retó y él le dio puños en el abdomen, la sodomizó en el baño, hasta que vio que estaba en mal estado y la llevó al hospital, donde dijo que se había caído. La bebé falleció poco antes de ser atendida quirúrgicamente.

El Ministerio Público está representado por la fiscal Lagnny Jacobo, mientras que el abogado del acusado es Eulalio Díaz Sosa, de la Oficina para la Asistencia Legal (OAL).

El juicio continúa el lunes.