Otro funcionario del gobierno de Sila que no recuerda

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 19 años.
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“No recuerdo...”
La simple mención de Paseo Caribe, para algunos ex funcionarios de la administración de Sila Calderón, parece provocar instantáneos lapsos de memoria durante deposiciones bajo juramento.
Los testimonios del presidente de la Junta de Calidad Ambiental, Carlos López Freytes; del ex secretario de Desarrollo Económico, Ramón Cantero Frau, y tan reciente como ayer, del ayudante especial senior de este último, Omar Contreras, ante una comisión senatorial que investiga el desarrollo resultan hilvanados por el mismo “no recuerdo”, frase repetida una y otra vez.
Tanta parece ser la insistencia con la frase que a veces el deponente la menciona antes de ser preguntado por alguno de los legisladores que asisten a las vistas.
Aunque sí queda constatado con cada comparecencia el acceso con que contaba el socio-gestor de Paseo Caribe, Arturo Madero, con funcionarios que habían ocupado posiciones de alto rango bajo la administración de Sila Calderón.
Ayer, Contreras indicó que había recibido instrucciones del ex director de Turismo Milton Segarra para “manejar” el proyecto de Paseo Caribe.
Sostuvo que se reunió con Madero y que recibió llamadas telefónicas del empresario, pero no pudo aportar información sobre el contenido de sus conversaciones.
No obstante, comentó que gestionó una reunión entre el empresario y la ex directora del Instituto de Cultura Puertorriqueña Teresa Tió para discutir asuntos relacionados con el proyecto.
“La mayor parte de las reuniones (con Madero se concretaban porque) las agencias no atendían los reclamos”, afirmó al subrayar que el problema también lo enfrentaban diferentes industriales y desarrolladores. “En ese caso, uno intervenía llamando para que los escucharan”, explicó.
“La naturaleza humana induce al engaño”, comentó el presidente de la comisión senatorial de Asuntos Federales y del Consumidor, Orlando Parga. “Se piensa que podemos hacer lo incorrecto sin pagar las consecuencias. Y luego nos asombra que se nos descubra y que haya que pagarlos”, sentenció.

