Para Owen Jeriel Díaz Negrón no hay tal cosa que no se pueda lograr. Aunque el panorama pueda lucir un poco complicado por tener una prótesis en su pierna izquierda desde su primer año de vida, el niño siempre ha encontrado la manera de cumplir sus metas.

Así lo demostró recientemente cuando no se amilanó por el dolor que le aquejaba y completó el Mini Maratón del Pavo de la Escuela Elemental Fidel López Colón de Corozal, siendo recibido con una fuerte ovación por sus maestros y compañeros.

A la meta llegó con el apoyo de su progenitora Elizabeth Negrón Bou, quien fue su inyección de energía para completar la carrera en muletas. Y es  que Owen, de 9 años,  no pudo usar su prótesis debido a que una lesión en su fémur hizo que lo intervinieran quirúrgicamente para colocarle un tornillo elástico. Durante el evento, le molestaba y le producía dolor, por lo que no podía utilizar la prótesis. Sin embargo, no desistió; prefirió agarrarse de sus muletas y llegar a la meta. 

“Traté de correr, pero no pude. Llegué último, pero la terminé y gané premio porque fui valiente”, dijo.

“Todos los días Owen, yo que soy la mami, me sorprende cada vez  más. Yo sé que su corazón es de valientes, pero me emociona y me sorprende porque al verlo cansado ya a la mitad de la cuesta, yo le dije: ‘papi, si quieres nos quedamos hasta aquí o dale más suave’, y me contesta: ‘no mamá, vamos a llegar, dale’. Eso me motivó más a mí y yo lo aguanté por el brazo y le dije: ‘dale, que vamos a ir hasta el final’”, contó Negrón Bou sobre el día de la carrera.

Esa, según Negrón Bou, ha sido la actitud desde bebé del hermano mayor de la casa. 

Una malformación congénita

Owen nació un 4 de agosto de 2010 por cesárea, pero mamá desconocía que llegaría con una malformación congénita conocida como focomelia. Lo supo en la sala de parto del Hospital Hermanos Meléndez en Bayamón cuando la enfermera le explicó que su primer chiquitín había nacido con su rodilla, un pedazo de la tibia y un pie con un solo dedo.

“Durante el embarazo, en el cuidado prenatal, nunca supe que Owen iba a nacer con una malformación. Me entero cuando tengo la cesárea y hay un silencio en el cuarto. La enfermera fue la que le dijo al doctor ‘vamos a enseñarle el bebé a mamá’ y yo sabía que algo andaba mal por el tono de voz...”, relató.

 “Yo estaba enamorada, a mí no me molestaba su malformación, lo que quería era salvarle esa parte del cuerpito y crear una prótesis que se adaptara a su malformación. Nosotros viajamos a Florida y nos habían dicho que sí podíamos, que era después a largo plazo, pero era peor para el nene porque podía crearle úlceras, dolor, problemas de la cadera”, dijo.

Luego de procesar toda la información médica y tomando una decisión más informada, Negrón Bou decidió operar a Owen cuando tenía un año, recuperándose rápidamente y al cabo de dos meses iniciaron el trabajo de adaptación para la prótesis.

 “La cara de él cuando le pusimos la prótesis por primera vez fue como ¡wow!... Fue impresionante, porque nosotros pensábamos que no lo iba a aceptar”, relató. 

Elizabeth Negrón Bou, madre del pequeño, reconoce el espíritu luchador de su hijo, a quien admira.
Elizabeth Negrón Bou, madre del pequeño, reconoce el espíritu luchador de su hijo, a quien admira.

La prótesis de Owen dura alrededor de un año con ajustes. Actualmente, la familia cubre los gastos con la Reforma de Salud, pero la prótesis que, según Negrón Bou, necesita para tener una mejor movilidad es una adaptada para atletas que resulta muy onerosa, por lo que recaban la generosidad de la ciudadanía para poder adquirirla. 

“Owen siempre fue un niño que, a pesar de que nació sin una pierna, al nacer así, ellos nacen y se acostumbran y encuentran una manera de hacer sus cosas. Hoy, gracias al Señor, él pudo hacer todo a tiempo... ese muchachito hacía de todo”, dijo su mamá. 

Si desea ayudar al pequeño, puede llamar al (939) 246-8706.