Preso para siempre.

El ex administrador del Centro Vacacional de la Unión Independiente Auténtica (UIA), José M. Meléndez Sánchez, hallado culpable de mandar a matar al secretario de la Unión, Wallis Rivera, pasará el resto de su vida en prisión con la sentencia de 132 años de presidio que le fue dictada ayer.

La jueza superior de San Juan Bárbara Sanfiorenzo le impuso la pena más severa al acoger una solicitud de agravantes que radicaron los fiscales Flemming Castillo y Maricarmen Rodríguez. La magistrada le impuso la pena fija de 99 años por un cargo de asesinato en primer grado y penas dobles que totalizan 30 años por dos infracciones a la Ley de Armas, así como tres años más por un cargo de conspiración.

También tendrá que pagar la pena especial de $1,200 por los cargos graves.

El abogado defensor, Luis Rafael Rivera, no logró que las penas fueran para ser cumplidas concurrentemente. Tampoco prosperó una moción a última hora de nuevo juicio y de inhibición de la jueza en la que alegó que el pasado 31 de agosto, mientras se celebraba el proceso, Sanfiorenzo le expresó en cámara que temía por la seguridad de sus padres.

Rivera alegó en una declaración jurada que la magistrada le indicó en reiteradas ocasiones que el juicio “se tenía que acabar” ese día por un problema de seguridad. Alegó el abogado que la jueza le indicó que vehículos sospechosos habían estado merodeando frente a su hogar y uno de los vehículos se había detenido a vigilar frente a la casa.

Sanfiorenzo declaró no ha lugar de plano la solicitud y rehusó que fuera evaluada en otra sala. Dijo que el planteamiento ya había sido presentado por la defensa el mismo 31 de agosto y fue denegado ese mismo día.

satisfechos

Los familiares del asesinado líder de la UIA se expresaron satisfechos con la larga condena.

“Nos alegra como parte del comienzo de la justicia por la muerte de nuestro padre”, dijo Wildalys, una de las hijas del finado secretario de la UIA.

La joven reclamó que se procese a los otros participantes del asesinato, “los que vigilaron a mi papá mientras estaba en el balcón y consiguieron a los matones”.

Armando, también hijo de la víctima, dijo que la sentencia “es justa” por lo vil que fue el crimen de su padre. “La jueza le puso la pena máxima por matar a un hombre que nunca le hizo daño a nadie”, sostuvo.

Mientras, el fiscal Castillo dijo que la condena “es un mensaje positivo de que debemos pensar más las cosas porque esta persona mandó a matar por un poco de dinero”.

El convicto, vestido con uniforme de preso, recibió la sentencia con aparente impasibilidad. No quiso hacer uso de su derecho de dirigirse al tribunal. Cuando iba a ser custodiado por los alguaciles se volteó a sus familiares en sala y se llevó las manos al corazón.

Fuera de sala, sus familiares no quisieron emitir comentarios.

“Posteriormente nosotros hablaremos”, dijo el padre de Meléndez Sánchez.

El abogado defensor dijo que apelará la sentencia porque insiste en que existen “numerosas contradicciones” entre los testimonios de los dos testigos estrella de la fiscalía, Jancy Medina Pola y su esposo, Francisco Arroyo Valentín.

Al fallar en contra de Meléndez, Sanfiorenzo dijo que la prueba era “contundente” en todos los cargos.

El joven fue señalado por los dos testigos como autor intelectual del crimen de Rivera, quien fue acribillado de cinco balazos el 12 de marzo a las 10:00 a.m., frente a su residencia en la urbanización Open Land en Río Piedras, mientras fumaba y hablaba por celular con el vicepresidente de la unión, Radamés Padilla.

Ambos testigos declararon que Meléndez les pidió ayuda para “sacar del medio” a Wallis porque había detectado un fraude en el Centro Vacacional.