Preocupa alza de vapeo y consumo de alcohol entre las adolescentes
Estudio de Assmca revela, entre otras cosas, las conductas de riesgo entre las féminas de 6to a 12mo grado.

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El uso de vaping y el consumo de alcohol entre las adolescentes está experimentando un aumento, al punto que la administradora de Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción (Assmca), la doctora Catherine Oliver Franco, teme que, “en un futuro, las adicciones se vean con rostro de mujer”.
De acuerdo con los datos de la más reciente Consulta Juvenil que realizó Assmca, el uso de vaping está ganando terreno entre los adolescentes, en particular entre las féminas, y el acceso de la juventud a esos artefactos parece estar bastante fuera de control, a pesar de que su consumo por menores de edad está prohibido.
Por otro lado, el alcohol se mantiene como la sustancia más utilizada entre los estudiantes de 6to a 12mo grado, con uno de cada tres adolescentes reportando haberlo consumido en el último año, y un uso mayor también entre las féminas, de acuerdo con los datos de la Consulta Juvenil XII, que abarca el periodo de 2022 a 2024.
En general, los hallazgos del estudio reflejan un aumento en el consumo de alcohol, marihuana y vaporizadores en comparación con las ediciones anteriores del análisis, indicó la doctora Oliver Franco.
Sin embargo, enfatizó, “hay unas tendencias alarmantes en el uso de vaporizadores” que levantan una particular preocupación, pues uno de cada cinco adolescentes reportó haberlos usado en el último año, y por primera vez su consumo entre féminas superó al de los varones, un cambio significativo con respecto a las tendencias históricas.
“Es importante que se entienda que esa niña que, posiblemente, va a ser la próxima madre, la próxima profesional, la próxima gobernadora de este país, o la próxima legisladora o senadora, no va a llegar a eso si sigue con el consumo de sustancias. Y que no normalicemos el uso de vapes. Eso hace tanto daño como el alcohol y como el cigarrillo, o más”, afirmó.
“Yo no quiero que en Puerto Rico el problema de uso problemático de sustancias tenga rostro de mujer, y a eso es a lo que vamos encaminados”, insistió, destacando que, para agravar la situación, los servicios especializados para tratar adicción son más limitados para las féminas, porque solían ser los hombres los mayores usuarios, y también ocurre que las mujeres, por estigmas y otros temas de rechazo social, suelen acudir menos en busca de ayuda, y esperan a estar en etapas críticas para recibir tratamiento contra adicciones.
En el caso particular de los vaporizadores, resaltó la administradora, contrario a lo que ocurre con la industria del tabaco, sus productos no están regulados, y por tanto sus empaques tienen colores vibrantes y atractivos, sus formas imitan otros productos como “lipsticks”, y tienen potentes olores agradables a fresa, melón y similares, mientras que la indicación de que contiene X cantidad de nicotina está en letras minúsculas, casi inelegibles, todo lo cual hace que luzcan como artículos que no son representan un peligro.
El alcohol
Mientras, de manera similar, el consumo de alcohol entre los adolescentes, que reflejó un aumento, fue mayor entre las féminas que entre los varones, tal como se había reflejado ya en la edición anterior de la consulta.
“Eso nos lanza el reto de establecer estrategias puntuales para trabajar con el elemento de género en las escuelas. Hay que trabajar con las niñas y sus padres también”, sostuvo el doctor Luis Pedraza González, director de la oficina de programas federales y la oficina de planificación de Assmca.
El especialista indicó que todavía están analizando ese fenómeno de aumento de consumo de vaporizadores y alcohol entre féminas, en busca de entender sus causas. Sin embargo, indicó que “el elemento de presión de grupo es un elemento importante”.
Además, indicó la doctora, al madurar más rápido a nivel cognitivo que los varones, por ende, sienten que tienen más control, más autosuficiencia y toman más riesgos que perciben como que tienen controlados.
Otro elemento que los especialistas creen pudiera estar influyendo en el aumento de consumo es el cambio que incluyó a sexto grado como estudiantes de intermedia, pues ese grupo podría estar imitando las conductas de los estudiantes mayores en busca de sentirse incluidos y aceptados.
De igual forma, la facilidad de acceso sería un factor a considerar.
Según el estudio, la principal fuente de acceso a alcohol para los adolescentes fueron las fiestas, festivales y fiestas patronales. La otra fuente principal, según 3 de cada 10 jóvenes, fueron sus propios padres. Solo al 9.1% de los adolescentes que fueron a un negocio a comprar bebidas alcohólicas se le pidió identificación la última vez que lo intentaron, siendo más común esa exigencia a los varones.
Más allá de alcohol y vaporizadores, el uso de tabaco también reflejó un aumento, y el uso de drogas aumentó en un 78.8% entre los periodos 2020-22 y 2022-24.
La principal fuente de acceso a cigarrillos y tabaco fueron las tiendas, colmados y gasolineras. Solo al 4.8% de los adolescentes que fueron a comprar cigarrillos se le pidió identificación la última vez que lo intentaron, siendo eso más común entre los varones. Las otras fuentes fueron los amigos, o en su casa.
Cabe resaltar también que la mayoría de los adolescentes consideran que fumar una cajetilla o más cajetillas de cigarrillos al día, o usar pastillas que no les han sido recetadas conllevan mucho riesgo de hacerse daño. Sin embargo, también consideran que usar alcohol y marihuana es menos riesgoso.
Por otro lado, en lo que respecta a la salud mental, el estudio indica que casi una de cada dos jóvenes reportó síntomas de ansiedad a niveles clínicos, en contraste con aproximadamente uno de cada cinco varones.
De manera similar, la prevalencia de depresión severa e intentos suicidas fue más alta entre las féminas, confirmando una mayor vulnerabilidad emocional en ese grupo.
Esos hallazgos, afirmó Oliver Franco, “nos obligan a repensar qué estrategias estamos elaborando, y tenemos que mirarlo desde una perspectiva salubrista, no punitiva. Esa es mi postura como administradora”.
Sin embargo, cabe resaltar que no todo fueron malas noticias, pues la Consulta también reveló que la mayoría de los estudiantes señaló que en sus hogares hay una clara desaprobación del consumo de alcohol, tabaco y drogas.
“Hay esperanza dentro de este estudio, pues todavía los estudiantes reconocen que sus familias son pilares y son elementos de protección, porque mayormente ellos indican que se sienten seguros en sus casas. Y eso significa que debemos seguir ampliando esfuerzos educando a los padres, trayéndolos a la escuela, dando esa prevención, llevándola a la comunidad”, sostuvo la funcionaria.
Además, tres de cada cuatro jóvenes perciben su escuela como un entorno seguro y reportan relaciones positivas con sus padres y maestros.
Un total de 7,365 estudiantes de diversas escuelas, incluyendo privadas, componen la base final de la muestra de la Consulta.
La administradora de Assmca sostuvo que, a raíz de esos resultados, han rediseñado sus estrategias y campañas de prevención, incluyendo iniciativas como el empoderamiento de jóvenes líderes para que lleven el mensaje de prevención a sus pares en las escuelas y sirvan de agentes de cambio creando coaliciones y entornos protectores, y la capacitación y adiestramientos a líderes comunitarios y de comunidades de fe.
Algunas cifras del estudio
Entre estudiantes de 6to grado:
- 8.9% consumió alcohol
- 3.5% consumió tabaco
- 3% consumió marihuana
- 4.6% utilizó vaporizadores
Entre estudiantes de 7mo a 12mo grado:
- 34% consumió alcohol (31% en varones, 37.4% en féminas)
- 6% consumió tabaco (6.4% en varones, 5.6% en féminas)
- 8.8% consumió marihuana (8.4% en varones, 9.1% en féminas)
- 19.6% utilizó vaporizadores (16.7% en varones, 22.9% en féminas)


