Aunque las piedras halladas por el sacerdote en el 1880 son alrededor de 800 piezas, la agencia tiene bajo su custodia unas 280 que fueron las utilizadas por el arqueólogo Reniel Rodríguez para la investigación que probó su autenticidad.

Además de las 19 piedras que están en exhibición en el Museo de Epigrafía de Guayanilla, que también fueron prestadas al ayuntamiento.

“El Instituto de Cultura es por ley el custodio de todo el material arqueológico del pueblo de Puerto Rico y en este caso, el Instituto siempre está en el aval de prestar los materiales arqueológicos para exposiciones, siempre y cuando se lleve a cabo el procedimiento que hay que llevar para poder hacer el préstamo correspondiente”, destacó Carlos Pérez, director del Programa de Arqueología y Etnohistoria del ICP.

“Si se hace todo el protocolo que hay que hacer con rigor y eventualmente el Instituto estaría placentero de prestar las piezas, porque el interés del Instituto siempre es promulgar de que se lleve todo lo que tiene que ver con el proceso de la educación y que, a la misma vez, la gente pueda ver todo el material arqueológico que tiene el Instituto”, confesó el funcionario quien también dirige la Oficina del Consejo para la Protección del Patrimonio Arqueológico Terrestre.

Pérez, resaltó que ha visitado el museo guayanillense, a la vez mencionó que tendría que hablar con el administrador para saber dónde se ubicarán esas piezas y el protocolo de seguridad con el que cuentan.

Por otra parte, el funcionario del ICP sostuvo que la confirmación de autenticidad del material arqueológico, “es bien interesante dentro del campo de la arqueología”.

“Se va viendo cómo hace muchos años atrás desde que Aurelio Tió empezó con estas investigaciones, hubo una discrepancia de que toda la información si era auténtica o no y con el trabajo que está haciendo el doctor Reniel Rodríguez, se ha podido corroborar que sí son auténticas. Eso da pie a hacer otras investigaciones”, apuntó.

Cabe destacar que el resto de las piedras se encuentra en Estados Unidos y Europa, además de las que hay en el Museo de la Universidad de Puerto Rico.