El contexto ambiental actual presenta un panorama complejo: solo un 14% de las ciudades del mundo cumplieron en 2025 la directriz de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre calidad del aire para las partículas finas (PM2,5). Es decir, son únicamente 13 países en todo el mundo que respiran aire saludable.

Dentro de los países con mayor contaminación atmosférica se encuentra Pakistán, Bangladesh y Tayikistán, mientras que el ranking de ciudades más contaminadas lo lidera Loni en India, según como se presenta en la octava edición del Informe mundial de calidad del aire, elaborado por la compañía suiza IQAir.

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¿Cómo se mide el nivel de contaminación?

Para determinar la pureza del aire, el informe de IQAir se centra en las partículas finas PM2.5: partículas de menos de 2,5 micras de diámetro que, por su tamaño, pueden penetrar profundamente en los pulmones y el sistema sanguíneo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece una directriz estricta: el promedio anual no debería superar los cinco microgramos por metro cúbico. El estudio actual se basó en el análisis de más de 40,000 estaciones de monitoreo en 9.446 ciudades, convirtiéndose en el termómetro más preciso de la crisis atmosférica global.

¿Qué impacto tienen los incendios en la atmósfera?

Los incendios forestales, intensificados por el cambio climático, se han consolidado como el principal enemigo de la calidad del aire en 2025 y 2026. Solo en Canadá y Europa, las emisiones récord de biomasa liberaron 1,380 megatoneladas de carbono. Este fenómeno no solo afecta a las zonas cercanas al fuego: el humo viaja miles de kilómetros, degradando el aire en regiones que históricamente eran limpias. Esto explica por qué países como Canadá registraron niveles de polución peores que en años anteriores, afectando incluso la visibilidad en partes de Estados Unidos y el norte de Europa.

Tendencias globales sobre la concientización del ambiente

A pesar de las cifras alarmantes, el informe destaca un aumento en la “gestión activa” de los países respecto a cuestiones ambientales. Frank Hammes, director de IQAir, señala que el acceso a datos en tiempo real está permitiendo que las comunidades exijan responsabilidades. Existe una tendencia creciente en ciudades de América Latina hacia la disminución de emisiones, con 208 ciudades de la región reportando mejoras. La transparencia de los datos abiertos se ha vuelto una herramienta esencial para que los gobiernos locales implementen zonas de bajas emisiones y promuevan combustibles menos contaminantes.

Aidan Farrow, científico de Greenpeace Internacional, comenta respecto al informe de

IQAir: “En 2025, los responsables habituales, como la agricultura industrial, los incendios forestales y los combustibles fósiles, dejaron su huella en los datos recopilados por IQAir a nivel mundial. Estos datos abiertos y transparentes son una herramienta esencial para exigir responsabilidades a los contaminadores y garantizar un medio ambiente saludable para todos”.

¿Cómo cambió el panorama ambiental de un año a otro?

En comparación al informe de 2024, 54 países aumentaron su promedio anual de PM2.5, 75 registraron descensos, dos se mantuvieron sin cambios y 12 países se incorporaron al conjunto de datos por primera vez.

Los 13 países que entraron dentro del umbral recomendando por la OMS de cinco microgramos por metro cúbico de PM2.5, fueron: la Polinesia Francesa (1.8), Puerto Rico (2.,4), Islas Vírgenes de los Estados Unidos (2.5), Barbados (2.6), Nueva Caledonia (3.6), Islandia (3.7), Bermudas (3.8), Andorra y Reunión (4.3), Australia (4.4), Granada (4.7), Panamá (4.8) y Estonia (4.9).

Dejando estos países de lado, 130 de los 143 países partícipes del informe superaron el valor anual recomendado por la OMS sobre partículas finas.

Indagando en cada región, ninguna ciudad del este de Asia cumplió con el umbral permitido de la OMS por segundo año consecutivo. Europa experimentó tendencias mixtas: 23 países registraron concentraciones mayores de PM2.5 (un 30% más en Grecia y Suiza, por ejemplo) y 18 tuvieron descensos (un 24% menos en Malta), aunque la quema de leña en invierno, los incendios forestales canadienses en verano y el polvo del Sahara empeoraron la polución estacional.

En América Latina y el Caribe, las tendencias son positivas: 208 ciudades registraron disminuciones en las concentraciones de PM2.5, 95 aumentaron, 9 se mantuvieron constantes y se agregaron 13 ciudades nuevas al registro. Por su parte, Oceanía sigue siendo una de las regiones más limpias del mundo, con el 61% de las ciudades cumpliendo la recomendación de la OMS.