Puertorriqueños en Chicago rescatan y construyen instrumento nativo
El proyecto de fabricación del tiple puertorriqueño lleva operando desde el 2006 en Chicago.

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 12 años.
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Chicago - Una iniciativa popular de Chicago rescata y enseña a miembros de la comunidad del barrio boricua de Humboldt Park a fabricar el tiple, instrumento de cuerda del siglo XVIII nativo de Puerto Rico.
El proyecto de fabricación del tiple puertorriqueño, que lleva ya operando desde el 2006, se lleva a cabo cada verano y tiene una duración de una semana, durante la cual doce personas aprenden a elaborar este instrumento musical bajo una carpa en el lote de la Iglesia San Lucas en Humboldt Park.
La iniciativa, que primero fue subsidiada por una beca del entonces senador estatal Miguel del Valle, ahora es autosuficiente en cuestión de fondos, aunque se apoya en otros eventos que organiza el proyecto para recaudar más dinero.
La idea del innovador proyecto para rescatar y enseñar a los demás todo sobre el tiple, desde su historia hasta como construirlo, es de Carlos Flores, un activista cultural con una larga trayectoria en la comunidad puertorriqueña, y de William Cumpiano, un reconocido fabricante profesional de instrumentos musicales, especialmente guitarras, de Northampton, Massachusetts.
"Llegué a Chicago a la edad de diez años... Llevo 55 años en Chicago y nunca se me ha olvidado de donde soy", afirmó Flores, un nativo de Guayama, Puerto Rico.
La idea de crear el taller del tiple, explicó, llegó después de haber fundado en Chicago junto a Cumpiano, Juan Sotomayor y Wilfredo Echeverría, el Festival del Cuatro Puertorriqueño en 1998.
El taller para construir el tiple se realizará este año del 16 al 23 de junio y los participantes solo pagarán una cuota de $125 para cubrir los materiales, ya que la instrucción es gratuita e incluye las herramientas usadas para armar este instrumento puertorriqueño.
El verano pasado hubo doce participantes, de los cuales nueve fueron hombres y tres mujeres cuyas edades oscilaban entre 14 y 65 años.
Ante esto, Flores aclaró que este año solo admitirán a personas mayores de 18 años, por el riesgo en el manejo de los materiales como las sierras eléctricas para cortar la madera.
"Queremos implantar a los demás que respeten esta cultura y que sigan aprendiendo de todas estas influencias culturales", señaló Flores al hablar del taller que en el pasado albergó entre sus participantes a puertorriqueños, mexicanos y dominicanos.
Cumpiano, el instructor del proyecto, nació en San Juan, Puerto Rico, y actualmente tiene un negocio de instrumentos musicales en Northampton, Massachusetts.
Cada verano, Cumpiano, de 68 años, viaja al barrio puertorriqueño de Chicago para guiar y enseñar a los seleccionados miembros de la comunidad a construir su tiple.
"Me gusta visitar cada año, es algo sobresaliente para mí como tomar unas vacaciones", manifestó a Efe mientras aseguraba que las vistas y sonidos de la ciudad y la buena comida hacen el viaje placentero.
Cumpiano fue quien fundó en los años 90 el proyecto para construir el cuatro, otro instrumento puertorriqueño.
"Hemos estado en esto por los últimos veinte años y es parte de nuestro esfuerzo de dar algo para atrás a la comunidad", aseguró el maestro guitarrista durante una entrevista telefónica con Efe desde Southampton.
El tiple, cuenta Cumpiano, es un instrumento que data del siglo XVIII y es uno de los instrumentos que los españoles trajeron al Nuevo Mundo. Los otros son la vihuela, el cuatro y la bordonúa.
De seguro, agrega el musicólogo, los nativos de Puerto Rico modificaron estos instrumentos y los adaptaron a sus necesidades para las celebraciones de las varias regiones de la Isla.
De hecho hay cinco tiples diferentes conocidos en la isla caribeña que son el tiple requinto costanero, el tiple requinto de la montaña, el tiple doliente, el tiplón o tiple con macho y el tiple grande de Ponce, que es el formato que Cumpiano enseña a fabricar en el proyecto en Chicago.
"De todos estos instrumentos solo el cuatro sobrevivió en Puerto Rico, los demás no más desaparecieron", aseveró.
Cumpiano, indicó que de todos los instrumentos nativos de Puerto Rico, el más antiguo es el tiple. El cuatro, por ejemplo, detalló, solo tiene 200 años en uso en las aldeas y ciudades de la Isla del Encanto.
En cuanto al tiple doliente, explicó que se le llama así porque los jíbaros (campesinos de ascendencia española) en el pasado lo llevaban a los duelos o velorios en la Isla.
"Lo llevaban a los funerales y cuando un niño moría, ellos hacían una fiesta porque él vive, está sin pecado y (ellos) estaban alegres porque él se iría al cielo", explicó el músico.
Del proyecto del cuatro que inició Cumpiano, acaba de ser editado el libro "Cuerdas de Mi Tierra" escrito por Wilfredo Echeverría y que explica la historia de todos estos instrumentos.
Un afortunado participante que construyó su propio tiple el año pasado es el músico Jeff Kust, quien alabó a este proyecto de rescatar la cultura puertorriqueña.
"De actualmente hacer físicamente un instrumento yo mismo y entender lo que significa me hace sentir muy humilde", afirmo Kust en una entrevista en el canal público de cable CAN-TV.
"Y pensar que alguien no más soñó con hacer un instrumento para tener el derecho de tocar y cantar sus propias canciones con sus amigos y la comunidad, esa es la mejor parte, el deseo de transmitir la cultura", concluyó Kust.
La mayor satisfacción del taller es la que siente el participante al haber hecho el instrumento él mismo, aseguraba Carlos Flores.

