En Puerto Rico, donde el clima cálido permite disfrutar del verano durante gran parte del año, la temporada de vacaciones escolares marca el periodo en que más familias y grupos de amigos acuden a las piscinas para refrescarse y compartir.

No obstante, aunque las piscinas son sinónimo de recreación y esparcimiento, también representan un riesgo cuando no se toman las medidas de seguridad necesarias. Los ahogamientos y otros accidentes acuáticos pueden ocurrir en cuestión de segundos, por lo que la prevención y la supervisión constante son fundamentales para evitar tragedias.

Cómo prevenir ahogamientos

Los ahogamientos son la principal causa de muerte entre los niños de 1 a 4 años. La mayoría de estos incidentes ocurre en piscinas residenciales.

Todos los días en Estados Unidos mueren alrededor de 10 personas ahogadas. De esas, dos son menores de 15 años. De las personas que logran sobrevivir tras estar a punto de ahogarse, más de la mitad terminan con daño cerebral, que a su vez causa problemas de la memoria, problemas de aprendizaje o pérdida de funciones básicas o hasta quedar en estado vegetativo.

Para reducir la posibilidad de que un menor se ahogue en una piscina debe tener presente estas reglas de seguridad:

-Verifique que todos saben nadar.

-Compruebe que todos están usando el salvavidas correctamente.

-Supervise de cerca y constantemente a todos los que están dentro y alrededor de la piscina.

-Trate de que siempre haya alguien que sepa cómo dar respiración cardiovascular.

-Cuando la piscina no esté en uso, mantenga acceso restringido instalando una lona que cubra el agua o algún tipo de verja que impida el paso. Si es necesario, ponga algún tipo de alarma o candado para evitar que los niños lleguen a la piscina cuando no se está supervisando