Residentes de la urbanización Marina Bahía denunciaron hoy que la expansión del Centro de Distribución de Cataño del Servicio Postal de los Estados Unidos (USPS) se realiza presuntamente sin los permisos requeridos por las agencias federales, el Municipio de Cataño y las agencias estatales correspondientes.

Los trabajos, que colindan directamente con las viviendas de la comunidad, han provocado preocupaciones por la seguridad, la salud y la calidad de vida de los residentes.

La construcción más reciente comenzó hace apenas una semana, pero forma parte de un proceso de expansión que el USPS desarrolla desde 2021 en terrenos adyacentes a esta comunidad residencial establecida en 1986.

Según los residentes, maquinaria pesada y camiones operan las 24 horas del día, los siete días de la semana, tanto en las instalaciones del centro de distribución como en el área de construcción. La actividad constante ha provocado ruido excesivo, emisiones de polvo y preocupaciones crecientes por la seguridad de las familias que viven a escasos pies del proyecto.

“Las bocinas de los camiones interrumpen el descanso de los vecinos las 24 horas del día, los 7 dias de la semana afectando la paz y el descanso, asi como la calidad de vida. Numerosos trailers o camiones entran y salen en todo momento tocando bocinas a altas horas de la noche y tambien afecta a los vecinos los ruidos causados por el movimiento de estos vehiculos pesados. El polvo fugitivo afecta la salud respiratoria de nuestros adultos mayores y niños e impide que puedamos salir a los patios y ventilar las residencias. La contaminación luminica de los focos del correo se une con las luces de los camiones que entran y salen afectando a los vecinos toda la noche pues alumbran directamente a las casas. Además, la remoción de vegetación sin autorización y el tránsito constante de camiones junto a nuestras residencias han eliminado nuestra privacidad y creando riesgos reales para la seguridad de las familias. Incluso “algunas viviendas ya presentan grietas y daños estructurales que atribuimos a estas operaciones”, denunció Melvin Pérez, portavoz de Vecinos Unidos de Marina Bahía.

Las operaciones postales en este predio comenzaron alrededor del año 2000 bajo una clasificación de uso industrial liviano, en una zona que colinda directamente con una comunidad residencial. Sin embargo, los residentes sostienen que la magnitud de la expansión actual excede significativamente el impacto originalmente contemplado para el área.

A pesar de múltiples gestiones ante el Municipio de Cataño y diversas agencias estatales y federales, los vecinos aseguran que no han recibido respuestas ni acciones correctivas para atender sus reclamos. “Vigilantes del Departamento de Recursos Naturales nos llamaron para verificar unos datos, pero no han venido, y la construcción sigue como si nada.” indico el portavoz de los residentes. El número de querella en la Oficina de Gerencia de Permisos es 2026-SRQ-309169.

De acuerdo con Vecinos Unidos de Marina Bahía, las consultas realizadas ante diversas dependencias gubernamentales no han identificado permisos vigentes que autoricen las obras actualmente en curso. La organización solicitó a las agencias competentes que aclaren quién autorizó la construcción y bajo qué disposiciones legales se llevan a cabo los trabajos.