Hace unas semanas, una mujer que estaba entre las personas que se habían quedado varadas en la Isla Grande luego que se suspendieran los viajes a Vieques por el mal tiempo, falleció mientras esperaba llegar a su residencia.

Poco antes de morir, Sheila Sanabria había denunciado a medios televisivos la situación que padecían las personas en el terminal de Ceiba, algunos de los cuales, como ella, estaban sin sus medicamentos.

Sanabria murió en el Caribbean Medical Center, en Fajardo, a donde fue trasladada tras presuntamente sufrir un infarto cardiaco.

Si bien no está del todo claro cuánto pudo influir en su deceso el hecho de que no tuviera sus medicinas, algo que probablemente sí debe haber contribuido a lo que le ocurrió a la sexagenaria fue el malestar y la frustración que sufría mientras no conseguía llegar a su casa, tal como lo dejó claramente indicado en las entrevistas que concedió.

Como ella, otros residentes de Vieques también denunciaron haberse visto forzados a tener que pasar la noche en bancos, sillas y en el suelo bajo una carpa en la terminal de lanchas de Ceiba, sin poder alimentarse y asearse adecuadamente.

Pasajeros que llegaron a abordar una de las lanchas, no lograron llegar a Vieques en medio del fuerte oleaje, y los devolvieron a Ceiba, según describió una portavoz, “extremadamente frustrados, cansados y vomitando”.

Sheila Sanabria, viequense que falleció tras quedar varada en Ceiba luego de que se interrumpiera el transporte hacia las islas municipio.
Sheila Sanabria, viequense que falleció tras quedar varada en Ceiba luego de que se interrumpiera el transporte hacia las islas municipio. (Captura)

Parte de las vicisitudes vividas por esas personas, e incluso la muerte de Sanabria, se pudieron haber quizás evitado, o al menos aliviado, si existiese un lugar para acogerlos durante situaciones como esa que provocó el mal tiempo, tal y como había propuesto el alcalde de Ceiba, Samuel Rivera Báez hace cinco años.

En declaraciones a Primera Hora en 2021, el alcalde comentó que, de sus “planes a corto plazo”, estaba “inaugurar la Casa de Vieques y Culebra, destinada para servir como albergue y hogar de transición para los hermanos de las islas municipio y para víctimas de violencia doméstica”.

“Nos emociona mucho este proyecto, porque nos da la oportunidad de servir como anfitriones de los residentes de Vieques y Culebra, quienes llegan hasta nuestro pueblo a través del servicio de transporte marítimo y, en muchas ocasiones, están desprovistos de un lugar seguro”, agregó Rivera Báez en ese momento.

Sin embargo, cinco años después de esas declaraciones, la Casa de Vieques y Culebra no se ha concretado, y ese lugar donde pudieron haber recibido refugio y atención básica las personas afectadas recientemente, no existe.

Y si bien los alcaldes de Ceiba, Vieques y Culebra se unieron para anunciar una “acción coordinada para brindar orientación y asistencia a los residentes afectados”, es más que evidente que esa oferta de asistencia no llegó a tiempo para muchos de los residentes de las islas municipio que quedaron varados, y menos todavía para Sanabria, con el sombrío desenlace que tuvo su caso.

Sin embargo, Rivera Báez asegura que, junto a sus homólogos de las islas municipio, han retomado esa propuesta que hizo en 2021.

Agregó que los alcaldes José Corcino Acevedo (Vieques) y Edilberto Romero Jovet (Culebra) “están en la mejor disposición para identificar por lo menos una o dos casas de estorbos públicos aquí en el Municipio de Ceiba” para convertirla en ese refugio”. Reiteró que también cuenta con el apoyo de los senadores Marissa Jiménez y Héctor Joaquín Sánchez, además del representante Carlos Méndez.

Rivera Báez recordó que, por 15 años, su padre fue gerente de un banco en Vieques y que, por tanto, conoce la problemática que padecen los viequenses desde hace tiempo.

“No la puedo entender al 100%, pero mi viejo siempre me decía que había una problemática seria con las personas mayores que iban a sus citas médicas aquí en la Isla (Grande) y muchas veces se quedaban varados; a muchos atletas les cogía tarde y se tenían que quedar ocho, 10 horas ahí varados en el terminal hasta que la próxima lancha saliera”, comentó.

“Creo que es un proyecto que yo, en aquel momento entendía, y ahora cinco años después tú me citas, que para mí es importante. Y lo estamos retomando con mucha responsabilidad, y espero que en estos próximos meses podamos concretar algo y dejarle saber a todo el País, y que la gente de Vieques y Culebra tenga un lugar digno para cuando se quedan varados, y que los atletas que van a competir y les coge tarde también podamos recibirlos”, afirmó el primer ejecutivo de Ceiba en entrevista con Primera Hora.

“Retomamos el tema porque, no simplemente vimos la importancia en aquel momento, sino que la estamos viendo ahora, y no es por la muerte de la persona, que lamentamos mucho lo que pasó, es porque no queremos que vuelva a pasar lo que pasaron la gente de Vieques y Culebra al quedarse ahí varados, en cualquier escenario, que ahora viene la temporada de huracanes”, insistió.

El alcalde de Ceiba, Samuel Rivera Báez
El alcalde de Ceiba, Samuel Rivera Báez (Adriana Díaz Tirado)

¿Qué pasó con la promesa?

A preguntas de este diario, explicó que la casa que había identificado originalmente en 2021 para ese propósito ya tiene otro uso, pues “en ese momento se me dio la oportunidad de crear Dos Generaciones, y ahora mismo es un proyecto importante también, que atiende a las madres y las capacita para poder llevarlas al ritmo de sus niños académicamente, reforzar las matemáticas, las ciencias, la lectura, y le damos terapias ocupacionales y del habla a los niños que tienen sus impedimentos”.

Sin embargo, insistió en que le ha dejado saber su disposición a los alcaldes de Vieques y Culebra, para llevar a término “este proyecto importante para ambas islas” y aseguró que “tienen el compromiso con este servidor para poder ejecutarlo”.

Y así vamos a tocar las puertas en estos próximos meses, y esperamos en Dios que en este 2026 podamos darle una buena noticia a la gente de Vieques y Culebra, de que ya tenemos un lugar digno para poder recibirlos”, reiteró.

No obstante, fue igualmente enfático en que la responsabilidad de mantener esa instalación no podía recaer solamente en Ceiba, o incluso en los tres municipios, sino que debía tener un compromiso “a nivel legislativo y del gobierno central” de que apoyarían la iniciativa y le darían una asignación de fondos anuales para poder mantenerla de la manera correcta, así como para poder reconvertir la casa que se elija de ser un estorbo público a ese lugar de acogida.

“Queremos que esto sea un recurso, que el alcalde de Vieques, cuando pase una víctima de violencia doméstica, que yo tengo aquí el Proyecto Escudo, podamos sacarla de Vieques, o de Culebra, y que podamos protegerla aquí y llevarla al tribunal al otro día. Lo que queremos es poder tener una herramienta para poder ser un facilitador para la gente”, aseveró.

“Pero recuerda, esto es un compromiso de parte mía, pero también esto es un compromiso de país, un compromiso del gobierno que tiene que tener conmigo y con los dos alcaldes (Vieques y Culebra) para encaminar esa ayuda. Y si el gobierno central nos da esa mano amiga, será bienvenida y le vamos a dar buen uso para atender a la gente”, insistió el alcalde de Ceiba.