Sabor a un precio justo: El lechón boricua arrasa en la Navidad
La industria muestra estabilidad y diferencia el producto de aquí al que llega de EE.UU.
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“El lechón se coge, se mata y se pela. Se pone en la vara y se le da candela”.
Así dice un popular verso del clásico navideño de la Tuna de Cayey, que bien describe la importancia del cerdo, sobre todo, asado a la varita, como uno de los platos principales de esta época del año.
Pese a los embates económicos que sufren las familias boricuas en este arranque de las festividades, principalmente por el aumento en el costo de la energía eléctrica, se perfila que el precio de la carne de cerdo se mantenga estable o sufra un “pequeño” incremento, de entre 5% a 10%, por concepto de “oferta y demanda”.
Así lo explicó a Primera Hora el presidente de la Cooperativa de Porcicultores de Puerto Rico, Ángel L. Rodríguez Roldán, así como el subsecretario de Agricultura, Jorge Quiles.
La posibilidad de que ocurra el alza en el costo de la compra de un lechón entero para asar en la Navidad todavía no se prevé. Si ocurriese, se perfila que sea para diciembre, específicamente cerca de la Nochebuena, indicó el líder de la industria porcina.

“Mientras, en oferta y demanda sigue habiendo inventario, pues entonces como hay inventario suficiente, los precios se mantienen. Cuando los inventarios empiezan a disminuir, pues, claro, hay menos oferta, entonces, ahí es que sube el precio. Pero, normalmente los precios se mantienen”, indicó Rodríguez Roldán.
Explicó que, de ocurrir el incremento por concepto de oferta y demanda, no se augura un aumento significativo, ya que durante el año se registraron alzas paulatinas relacionadas a que el alimento para los cerdos se encareció entre febrero y marzo. También comentó que ya durante el año se registró otro aumento de precio relacionado con los costos de la electricidad.
Según el subsecretario Quiles, “las estadísticas del Departamento de Agricultura registraron un precio promedio de $2.18 por libra de carne de cerdo durante el año fiscal 2025, correspondiente al nivel de producción”.
Ya para este inicio de la Navidad, el precio de la libra del lechón entero de Puerto Rico está a $1.60, pagado en la finca y cuando el cerdo está vivo.

A todo vapor el Puerto Rico Meat Processing Center
La cooperativa, que une a 73 porcicultores, recién estrenó en agosto pasado una planta de matanza, cuyo nombre es Puerto Rico Meat Processing Center y está localizada en Guaynabo.
Allí el animal se mata bajo estándares aprobados por el Departamento de Agricultura federal, se limpia y se vende a $2.60 la libra de cerdo al gancho a unas 22 lechoneras o a comercios con los que lleguen a acuerdos. Este es el precio considerado como de “producción”.
Cuando se habla del precio a nivel de supermercado, pueden variar.
“El precio de comercialización de la carne de cerdo varía dependiendo del tipo de corte, la presentación, el volumen de compra y el establecimiento donde se adquiere. Como referencia del mercado comercial, los precios pueden oscilar entre $2.50 y $5 por libra, dependiendo de estas características”, dijo Quiles.
Añadió que “la diferencia entre el precio recibido por el productor y el precio al consumidor responde a los costos asociados con el procesamiento, distribución y comercialización del producto”.
De hecho, el líder de la industria porcina comentó que una vez que está asado a la varita, el precio de la libra de lechón en las lechoneras está a $13. Hace uno o dos años, se ubicaba a $12.20 la libra, según estadísticas provistas por la cooperativa.

Lechón boricua versus americano
Pero, no todas las lechoneras venden cerdo criado en Puerto Rico. La Ruta del Lechón tiene en este inicio de la Navidad unos 19 establecimientos certificados.
Rodríguez Roldán comentó que el cerdo entero que llega de Estados Unidos, que está congelado, es más barato. Se puede comprar a $1.90 la libra.
Explicó que las granjas en Estados Unidos pagan entre $4 a $7 por cada saco de alimento a base de maíz para los cerdos, mientras en Puerto Rico los agricultores pagan por el mismo saco entre $18 a $20.
Lo que más destacó es que esa diferencia de precio se percibe en la calidad de la carne a consumir. Por supuesto, aseguró que el lechón que se produce en las granjas boricuas es el mejor para comer asado, lo que llamó el verdadero “patrimonio gastronómico”.
“En el mercado anglosajón, los productores de allá producen cerdos para cortes. El cerdo de cortes es un cerdo magro. Magro es poca grasa. Un cerdo con poca grasa, tú lo haces y se te reseca, se te pone pajoso y, entonces, tú no vas a sentir ese sabor en la lechonera. La lechonera que utiliza ese cerdo tiene que tener mucho control y venderlo todo el mismo día, en las primeras horas, porque si pasa de ciertas horas, 3, 4 horas, el cerdo se reseca. Por eso es que a veces usted va a una lechonera y siente que el cerdo es duro, es pajoso, tiene un color amarillento, no un color anaranjado, como doradito. No tiene ese color y, entonces, el cerdo de nosotros es un cerdo que tiene grasa intramuscular. Esa grasa intramuscular lo que hace es que mantiene esa jugosidad en la carne, en la mordida. Pero, también retiene los condimentos y, entonces, tú sientes mejor sabor. No sientes un cerdo desabrío, sino que sientes un cerdo con buen sabor”, describió el presidente de la cooperativa.
No hay duda de que la Navidad es la época del lechón.
El subsecretario de Agricultura explicó que “la industria porcina mantiene una aportación importante a la producción agropecuaria de Puerto Rico. De acuerdo con las cifras de la División de Estadísticas Agrícolas, la producción local de carne de cerdo alcanzó aproximadamente 10.79 millones de libras durante el año fiscal 2025, mientras que para el año fiscal 2026 se registra una producción de 11.13 millones de libras.
Durante la temporada navideña, la demanda de carne de cerdo experimenta incrementos estimados de entre un 25% y un 45%, impulsados principalmente por el consumo de lechón asado y otros productos derivados del cerdo. Este comportamiento reafirma la importancia económica de nuestra industria porcina y su participación en el abastecimiento de alimentos tradicionales”.
El comportamiento de la cantidad de cerdos que necesitan las lechoneras también da cuenta del aumento de consumo en la época navideña.
Rodríguez Roldán contó que “la cooperativa semanalmente más o menos tiene entre su inventario para sacar a las lechoneras aproximadamente entre 180 a 200 cerdos (por semana) en los meses de mediados de enero a lo que es el principio de diciembre. Ya después de diciembre ya eso se triplica, ya estamos hablando de 400, de 500 cerdos que salen por semana”.
Una vez pasa la época navideña, en las granjas se preparan para comenzar el ciclo reproductivo. Se trata de identificar a las hembras paridoras, así como inseminarlas entre marzo y abril. Luego, los lechoncitos que están disponibles para la Navidad deben nacer en verano, entre julio y agosto, para que engorden a unas 160 libras en cuatro meses.
Al final del proceso, cuando ya ese cerdo se vende en las lechoneras, el porcicultor habrá generado una ganancia aproximada de $84.09 por cada cerdo que planificó criar casi un año.
Según Agricultura, en Puerto Rico hay entre 80 y 90 operaciones porcinas activas, distribuidas en diferentes regiones agrícolas, principalmente en las de Arecibo, Ponce y Mayagüez.


