El pueblo del suroeste donde más azota el calor
Organización revela lo que encontró al medir las temperaturas de la zona.

PUBLICIDAD
El 23 de julio del pasado año voluntarios de la organización Desarrollo Regenerativo de Comunidades Caribeñas (CRCD, en inglés) transitaron en unos 11 vehículos, armados con unos sensores especiales que midieron la temperatura y la humedad relativa, por rutas preestablecidas en seis municipios del suroeste: Lajas, Sabana Grande, San Germán, Hormigueros, Cabo Rojo y Mayagüez.
Los viajes los realizaron a las 6:00 a.m., 12:00 p.m. y 7:00 p.m. Buscaban medir las fluctuaciones de calor y el índice de calor que se registran en el suroeste de la Isla para conocer los efectos del calor extremo. En las 83,000 mediciones que captaron, encontraron que “los impactos del calor se distribuyen de forma desigual y golpean más fuerte a comunidades con menos áreas verdes, menos recursos y mayores vulnerabilidades de salud”.
Relacionadas

El mayor registro de temperatura fue de 98.3 grados Fahrenheit en la zona urbana de Mayagüez. Mientras, el índice de calor mayor detectado fue de 107 grados, detalló el gerente del proyecto, Yasiel Figueroa Sánchez.
En el mapa que lograron desarrollar, tras analizar todos los datos recolectados, se identificó que en Mayagüez las zonas de mayor calor fueron el barrio Pueblo, Sultana, Sábalos Gardens, Villa del Oeste, Residencial Roosevelt y Columbus Landing, urbanización Candelaria, Boulevard; en Cabo Rojo, el Poblado de Boquerón, Betances y Villa Milagros; en Lajas, Palmarejo, barrio Pueblo, La Plata, Lajas Arriba; en Sabana Grande, Maginas, Pueblo Norte, Villa Alba, San Antonio y Villa Rosa; en San Germán, La Nueva Salamanca, Santa Marta, residencial El Recreo, Pueblo Nuevo y El Retiro, así como en Hormigueros, Estancias del Río y urbanización Monserrate.
Figueroa Sánchez comentó que estas zonas con más calor extremo resultaron que eran “donde había menos cobertura de árboles”. Además, eran zonas con más cemento.

En cambio, áreas boscosas y de mayor elevación alrededor de Hormigueros y Cabo Rojo, El Rosario, en San Germán, y Miradero, en Mayagüez, se detectaron como las zonas más frescas.
Destacó, además, que en el recorrido de las rutas al mediodía captaron que “hubo una diferencia entre 12.3 grados entre un lugar a otro”.
“Ese dato es especialmente llamativo, porque muestra que dentro de una misma región puede haber contrastes térmicos muy fuertes entre comunidades cercanas, y esas diferencias están estrechamente relacionadas con la presencia o ausencia de vegetación, sombra y superficies construidas”, indica el informe de resultados.
Ante los hallazgos, la organización se enfoca en la siembra de árboles.
Figueroa Sánchez indicó que otro proyecto que tiene CRCD es el U-Tree PR (Árboles Urbanos para la Resiliencia, la Equidad y el Empoderamiento en Puerto Rico), el cual tiene fondos para la siembra de árboles. Apoyan principalmente usar áreas públicas y parques para la siembra.
“El calor extremo es un problema que requiere acciones multidisciplinarias. Se atiende desde muchas trincheras y desde muchos ángulos y nosotros como proyecto estamos apostando a la reforestación, a la siembra de árboles para mitigar el calor extremo y lo vemos como una de las acciones más urgentes y más prioritarias, porque es una de las acciones que más toma en dar beneficios”, sostuvo Figueroa Sánchez.
“A la misma vez, es una que da mayores beneficios añadidos. Además de dar sombra y refrescar el área, también ayuda con escorrentías urbanas; nosotros también sembramos frutales, así que también ayuda un poco con la seguridad alimentaria; la educación ambiental y otros beneficios de la infraestructura verde y los árboles. Es importante ese mensaje que queremos llevar, que este es un problema bien amplio. Pero, nosotros donde estamos aportando es en la mitigación”, añadió.
El gerente del proyecto llamó también a la ciudadanía a sembrar árboles en sus patios. Pero, indicó que, si no pueden, ayudaría a mitigar el calor el que se siembre enredaderas, como la parcha, en áreas por donde más azota el sol o poner algún tipo de lona que detenga la entrada directa de los rayos al hogar.
Si reside en los pueblos estudiados e identifica una zona donde se pueden sembrar árboles, puede comunicarse con la organización a través de la redes sociales @CRCD_PuertoRico o en el correo electrónico yfigueroa@crcdpr.org.
Lo que se encontró:
- Para hacer el estudio se recorrió 105 millas, en 11 rutas en tres horas diferentes (6:00 a.m., 12:00 p.m. y 7:00 p.m.)
- La temperatura máxima registrada durante el recorrido fue de 98.3 grados Fahrenheit y un índice de calor de 107 grados Fahrenheit. Había presencia de polvo del Sahara.
- La diferencia máxima entre el punto más caliente y el más fresco, en un mismo momento del día, fue de 12.3°F, revelando un contraste térmico entre comunidades con presencia o ausencia de vegetación, sombra y superficies construidas.
- El calor extremo no afecta a todos por igual. Golpea más fuerte a comunidades con menos áreas verdes, menos recursos y mayores vulnerabilidades de salud.
- Las áreas urbanizadas aparecen de forma consistente como más calientes.
- Las zonas desarrolladas y cascos urbanos como Mayagüez y San Germán entre los lugares que se registran más cálidos a lo largo del día.
- Las zonas con árboles, bosques y elevaciones mayores tienden a mantenerse más frescas, mientras que los lugares con mucho concreto, asfalto y poca cobertura vegetal concentran más calor.
- En la tarde se observan contrastes territoriales importantes. Por ejemplo, en Cabo Rojo, mientras Puerto Real aparece como un punto relativamente fresco, Boquerón se identifica como un punto caliente.
- El calor no se comporta igual en la mañana, tarde y noche. En la mañana se reflejan patrones del calor acumulado del día anterior; en la tarde, el sol calienta más intensamente superficies como asfalto y concreto; y en la noche algunas zonas urbanas tardan más en enfriarse. Ese hallazgo ayuda a entender mejor cuándo y dónde la población enfrenta mayor exposición.
- El informe plantea que estos datos pueden servir para políticas públicas y acción concreta, incluyendo planes de calor, protocolos de emergencia, priorización de intervenciones, análisis con datos sociodemográficos y decisiones sobre cobertura arbórea y superficies impermeables.
Fuente: Desarrollo Regenerativo de Comunidades Caribeñas


