Las lluvias no cesan en la zona norte del País, y en Lares, las autoridades continúan con los trabajos de mitigación en el cementerio municipal, donde hace dos semanas hubo varios derrumbes y deslizamientos de tierra que provocaron una situación de emergencia en el municipio.

Hoy la Guardia Nacional comenzó a trasladar una serie de equipos pesados, entre los que se encuentran una pala cargadora (loader), excavadora y otros vehículos militares multiusos para dar inicio a la estabilización del terreno, en el que se construirán unas terrazas para aplacar los riesgos de erosión.

Sin embargo, las labores tuvieron que ser canceladas durante la tarde debido a las fuertes lluvias que siguen cayendo sobre el territorio lareño.

“Hoy tuvimos que suspender las operaciones debido a las condiciones del tiempo que han sido desfavorables”, informó José Cardona, director de la Oficina Municipal para el Manejo de Emergencias de Lares (OMME).

Dijo que si las condiciones del tiempo no mejoran, la intervención de la Guardia Nacional se vería retrasada ya que el terreno a trabajar sigue estando saturado, lo que representa una amenaza a la seguridad del cuerpo militar y demás trabajadores.

Indicó que, a la vez que el Cuerpo de Ingenieros de la Guardia Nacional hace su parte en la zona oeste del cementerio, las brigadas del Municipio, en unión a personal de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (Aemead) continuarán trabajando en la parte este, que fue afectada por tres derrumbes.

Estimó que son cerca de 50 cadáveres los que tendrán que ser exhumados para lograr dar acceso a la zona perjudicada.