Seniel hundió el cáncer y volvió a surfear
El joven de 17 años, a quien le amputaron una pierna, decidió pelear de tú a tú con la enfermedad y venció.

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 10 años.
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Isabela.- Todo lo que aprendió de las olas cuando más pequeño lo tuvo que volver a aprender a hacer sin una pierna.
El deporte del bodyboard lo es todo para Seniel González Rodríguez, quien a sus 17 años decidió que el cáncer no iba a mutilar su felicidad.
Aunque a consecuencia de un osteosarcoma que desarrolló en su rodilla derecha hubo que amputarle la pierna, ello no lo ha privado de seguirse sintiendo el rey de las olas.
“Seni lleva surfeando con nosotros desde chiquito”, afirmó su amigo Gerson Caraballo, líder del grupo de salvavidas voluntarios de Isabela Carey Life Saving Team.
Lo recuerdan creciendo en el seno de una familia humilde de la comunidad Villa Pesquera, donde actualmente vive solo con su abuela.
El cáncer lo sorprendió a mediados del 2014. Desde ese momento, todo cambió.
“Desde mis 14 años siempre miraba la playa y me llamaba la atención surfear. Un día decidí meterme y de ahí para acá seguí surfeando”, comenzó diciendo el adolescente que aún no culmina su escuela superior.
Más allá de alterar el curso de sus estudios, el cáncer impactó grandemente su relación con el mar, donde a diario solía encontrarse con “los muchachos” para correr las olas del litoral isabelino.
“Cuando me enteré que tenía cáncer, las cosas fueron difíciles. Me impactó grandemente, pero gracias a Dios siempre seguí adelante, pensando que iba a volver a hacer lo que siempre hacía”, acotó.
Seniel estuvo durante un año y dos meses bajo tratamiento contra la indeseada enfermedad.
“Me cortaron la pierna derecha porque no podían salvarme la pierna. Si dejaban aunque fuera un cantito del tumor, me podía correr por todo el cuerpo”, narró Seni, como le llaman sus amigos, sosteniéndose en su sola pierna izquierda y apoyado del bodyboard y sus muletas.
Pensar que no volvería a correr las olas le asustó, según confesó. “Pero tuve mucho apoyo de los boys, los surfers siempre buscaban y me llevaban al agua. Siempre me apoyaron. Volver al agua fue como si le dieran un juguete a un nene chiquito”, expresó, reconociendo que en un principio le dio un poco de desbalance, pero luego de perseverar mejoró.

Ahora se le ve haciendo trucos tales como rolos, 360's y demás maniobras.
El apoyo de sus amigos ha sido verdaderamente un aliciente en su recuperación.
“Fue un reto para nosotros, más sabiendo que ya habíamos tenidos amigos con la misma condición y fallecieron”, expresó Gerson, quien recordó lo duro que fue ver a su amigo sin una sonrisa en sus labios durante el tiempo en que estuvo en tratamiento.
“Verlo a él en las condiciones que estaba, no tenía pelo, el saber lo que pasa con las quimioterapias… estaba down. No quería volver a entrar al agua. Tenía ese miedo de cómo los boys nos íbamos a comportar con él. Decidimos sacarlo de la casa y que volviera al deporte que más ama. Sabíamos que el orgullo y las (buenas) vibras lo iban a echar para adelante”, agregó Gerson.
Fue un renacer en el agua. Nuevas habilidades había que conquistar ahora con su única pierna.
El instructor de salvavidas voluntario lanzó un mensaje a otras personas que, al igual que Seni, enfrentan la necesidad de adaptarse y rehabilitarse para poder volver a practicar el deporte acuático.
“No importa que extremidad le falte, no se deje vencer en el deporte del mar. Porque cuando tú estás en el mar, el mar te cura muchas cosas. Si eres deportista del mar y tienes alguna condición, entra (al agua), porque te va a sanar”, acotó.
Gerson destacó que gracias al valor de Seni, estará compitiendo próximamente en representación del equipo Sniper y los locales de Isabela en competencias que están en agenda. De hecho, sostuvo que uno de los boys, quien es promotor de una marca a nivel local, ya le ha conseguido auspicios.


