El joven residente de la barriada La Perla Jonathan Román Rivera fue condenado ayer a cumplir 105 años de cárcel por el asesinato del millonario empresario canadiense Adam Anhang Uster, quien fue matado a golpes en el cráneo la madrugada del 23 de septiembre de 2005, en el Viejo San Juan.

El juez superior de San Juan, Abelardo Bermúdez Torres, sentenció a Román Rivera a la pena de cadena perpetua por el delito de asesinato en primer grado y le impuso otros seis años, consecutivos, por el uso de un arma blanca.

Antes que le fuera dictada la sentencia, el convicto se dirigió al tribunal y reclamó dos veces, ser inocente.

"No tengo nada que ver con esto. Soy inocente y con la ayuda de Dios y los abogados me van a sacar pronto de esto", dijo el convicto de 24 años de edad, mientras sus familiares y varios residentes de La Perla salieron llorando de la sala judicial.

El fiscal, Manuel Núñez Corrada, quien presentó la prueba del caso junto a las fiscales, Jimara Gabrielle y Milagros Guntín, se mostró satisfecho con la sentencia porque dijo que es la norma en derecho. También dijo que el reclamo de inocencia del convicto y de sus familiares "es natural en casos de asesinato".

Los abogados defensores, Carmelo Dávila y José Troche, anunciaron que apelarán la sentencia dentro del término de 30 días.

"Se va a apelar. Este caso no se ha acabado. La investigación sigue", dijo Dávila. Mientras, la madre de Jonathan sostuvo en que su hijo no cometió el crimen. "Él es inocente y ellos (los fiscales) lo saben. El agente investigador lo sabe y conoce a la persona que lo hizo. El tiempo nos va a dar la razón. El jurado falló", dijo la mujer.

"Parece que no hay justicia. La justicia la va a tener que hacer Dios", indicó su hermana, Ivette también, quien también reclamó que su sobrino "es completamente inocente". Dijo que no perderán "la fe" y que continuarán luchando "hasta verlo fuera".

El hermano de Jonathan, Ángel Marcano dijo que en este caso hubo un contrato de muerte y alegó que la viuda de Anhang, Aúrea Vázquez Rijos está implicada. "Eso fue un abuso contra Adam y en la comunidad (de la Perla) no se permite eso. Eso fue un vil asesinato pero no fue Jonathan", sostuvo Marcano.

El ambientalista Alberto de Jesús (Tito Kayak) se unió a los residentes de La Perla, quienes vestían camisetas blancas con letras oscuras que decían "Johathan es inocente".

En octubre pasado, un jurado encontró culpable a Román Rivera luego de escuchar el testimonio del testigo ocular, Carlos Cotto Cartagena, quien declaró que la noche de los hechos salía del estacionamiento La Cochera, en la Calle Luna y vio al acusado golpeando a Anhang con un objeto contundente en la cabeza. El empresario canadiense de 32 años se había radicado en Puerto Rico desde 2002 y se alega que amasó una fortuna de $25 millones.

El padre del occiso, Abraham Anhang, un abogado retirado que reside en Winnipeg, Canadá y presenció todo el juicio, también ha dicho que le interesa que se procese criminalmente a la viuda, quien acompañaba a su hijo al ocurrir los hechos y se marchó del país sin que fuera entrevistada por la Policía. La noche de los hechos, mujer se había reunido con Anhang, en un restaurante para discutir pormenores de su divorcio. La mujer mantiene un pleito en el foro federal contra sus suegros porque alega que no permiten acceso al caudal del difunto.

Una testigo de defensa, Glorinel López, quien también vio el incidente desde un balcón en la calle Luna, declaró en el juicio que el asesino era "un adicto", a quien identificó como Alex.