Los desafíos que le puso la vida a Soammy Acevedo Hernández con sus hijos la impulsaron a capacitarse para sacarlos adelante contra viento y marea, y posteriormente a usar su experiencia para ayudar a otras familias con niños con diversidad funcional, a través de la Fundación Súper Héroes, sus escuelas Montessori y otros proyectos que dirige en una escuela rescatada en Aguadilla.

Soammy se graduó de patología del habla y cuando empezó a trabajar tuvo a su hijo Alfredo Gabriel Ríos Acevedo, que nació “con muchas condiciones”, incluyendo autismo nivel 1, alergias y problemas para alimentarse.

“Ahí empiezo a trabajar con él, y a trabajar conmigo, con mis credenciales, con todo lo que tengo que aprender, porque no encontraba aquí a nadie que diera con la clave para poder trabajar con el total, que es un muchacho que no es funcional en la escuela, que no hay un sistema que los apoye”, relató, agregando que Alfredo Gabriel tenía un coeficiente intelectual “bien alto, pero tenía otros problemas que no permitían que se desarrollara”.

Juntos a sus hijos Fabiana Victoria Acevedo Acevedo, quien estudia medicina y Alfredo Gabriel Ríos Acevedo, quien es chef y gerente.
Juntos a sus hijos Fabiana Victoria Acevedo Acevedo, quien estudia medicina y Alfredo Gabriel Ríos Acevedo, quien es chef y gerente. (Suministrada)

Soammy se certificó en disfagia (problemas de alimentación), en autismo, como perito del tribunal en trastorno de déficit de atención, y comenzó a “estudiar y establecer un currículo en mi hogar”.

Así consiguió que su hijo comenzara a escribir, en sexto grado, pues hasta entonces solo le daban exámenes orales, y las matemáticas “las sacaba sin hacer ningún proceso”.

Por ese tiempo, tuvo a su hija Fabiana Victoria Acevedo Acevedo, una niña “brillante”, pero que cuando empezaba primer grado sufrió un accidente en el que “se le abre la cabeza, y a raíz de los traumas ella olvida números, letras, colores, no puede agarrar un lápiz porque se rompió una mano en 13 pedazos”, y en la escuela le dicen que no iba a prosperar porque tenía un daño muy grande.

Una vez más, se certificó en lectura y escritura, y comenzó a profundizar en el sistema de enseñanza Montessori, y a trabajar en la casa “con programas específicos”.

“Y la muchacha arrancó a leer y escribir en dos meses, y los colores, todo. Los números todavía no los retenía, pero cabe decir que cuando se gradúa de grado 12, que le estuve dando tutorías hasta que se graduó de cuarto año, ella se llevó el premio del presidente Obama de matemáticas en Puerto Rico, y la becan en Harvard un semestre, con todo pago”, sostuvo con orgullo.

Además de fundadora y directora ejecutiva de la Fundación Súper Héroes, Soammy Acevedo es patóloga del habla–lenguaje y especialista en autismo y trastorno de déficit de atención.
Además de fundadora y directora ejecutiva de la Fundación Súper Héroes, Soammy Acevedo es patóloga del habla–lenguaje y especialista en autismo y trastorno de déficit de atención. (Suministrada)

O sea, no hay imposibles cuando tú tienes la determinación. En ambos casos me dijeron: no van pa ningún lado, no se puede. Y mira. Mi hijo ahora mismo es chef y está certificado como gerente de un dispensario de cannabis. La nena terminó bachillerato, tiene maestría en ciencias de la medicina de la Universidad de Medicina en Ponce, y ahora está solicitando para una escuela de medicina homeopática en Estados Unidos”, agregó.

Su deseo de ayudar

Pero Soammy no se detuvo en el éxito de sus hijos, y decidió ayudar a otras familias a buscar alternativas “para que nuestros hijos florezcan”.

Fue un camino plagado de dificultades, en el que estuvo a punto de perder su casa, al tiempo que a su hijo le diagnosticaban esclerosis múltiple. Pero su perseverancia rindió frutos. Encontró personas y entidades que la ayudaron, como la organización Wildflower Schools, que avaló su proyecto y le dio una inyección económica con la que pudieron arreglar la escuela en desuso José Acevedo Álvarez, y enviar maestras a México y Estados Unidos a certificarse en el sistema Montessori.

Actualmente, Super Héroes opera tres escuelitas Montessori: Ave del Paraíso, para niños desde año y medio a 5; Flamboyán, para 6 a 9 años; y Casita Ave del Paraíso, que cubre preescolar, kínder y primer grado para niños con autismo de 3 a 6 años. Además, planean abrir otra escuelita, que se llamará Pitimini, “dirigida a bebés que nacen o desarrollan un impedimento antes de los 3 años”, pues “mientras más temprano se atiendan, más pronto se puede corregir o buscar las terapias más adecuadas para atenderlos”.

Los resultados que ha tenido hablan por sí solos. Lograron que tres estudiantes con autismo que no mostraban avances en la escuela tradicional no solo progresaran, sino que incluso entraran a la corriente regular, y están camino a lograrlo con otro más.

Con la meta de que ese programa se pueda implementar de manera uniforme en otros lugares, están invitando a alguna universidad que quiera apoyar ese esfuerzo, recolectando la evidencia para estandarizarlo.

La educadora también se especializa en condiciones con pérdida auditiva y en terapia educativa.
La educadora también se especializa en condiciones con pérdida auditiva y en terapia educativa. (Suministrada)

En este mes, que se celebra el Día Internacional de la Mujer, Soammy aprovechó la oportunidad para enviar un mensaje a las madres, y en particular a aquellas con hijos con diversidad funcional.

“Nosotras no podemos dudar de nuestra capacidad, de lo que nos mueve, de nuestras pasiones. Tenemos que levantarnos todos los días, ponernos hermosas, vivir con alegría, con empatía, con el corazón, y dar lo mejor de cada una de nosotras, porque nosotras somos la que hacemos el mundo, somos las que damos vida. Y nos corresponde a nosotras darnos ese lugar. No creo que haya una barrera cuando tú crees y tienes un ideal y una razón de vivir”, afirmó, agregando, desde su propia experiencia, que es clave “la aceptación” de un hijo con diversidad funcional, “tal y cual Dios te lo entregó en tus manos”, para poder ayudarlo y sacarlo adelante.