La suciedad en el interior de las cisternas de agua del Hospital Pavía de Hato Rey, presuntamente, sería la causa para que por varios días empleados y pacientes no pudieran hacer uso del líquido que salía negro y maloliente.

La información fue provista este lunes por el presidente ejecutivo de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados, Luis R. González Delgado, luego de que la representante internacional de la Unión de Trabajadores Automotrices (UAW), Desirée López, solicitara el cierre de la institución hospitalaria tras denunciar que por más de una semana brotaban aguas usadas con olor a heces fecales de las tuberías de la institución especializada en servicios de salud mental.

Según indicó López en declaraciones escritas, las aguas presentan un aspecto oscuro y un “olor a heces fecales insoportable”, situación que, según denunció, ha impedido que los pacientes puedan bañarse durante varios días.

Mientras, González Delgado comunicó que la agencia tuvo conocimiento esta mañana de la situación, por lo que brigadas llegaron hasta el hospital para “investigar lo ocurrido y corroborar si existía alguna incidencia relacionada con nuestro sistema”.

“Desde el primer momento, la denuncia nos llamó la atención, ya que la tubería de agua potable y la tubería sanitaria son sistemas completamente independientes que no se interconectan. Precisamente, por esa razón, activamos de inmediato una investigación para descartar cualquier situación relacionada con la infraestructura de la AAA”, indicó González Delgado.

El presidente explicó que la investigación determinó que la cisterna de agua del hospital se quedó sin suministro, usando el remanente que permanecía en su interior, “la cual se encontraba sucia, sin que posteriormente se realizara la limpieza correspondiente”.

En su reclamo, López había indicado que “los pacientes llevan días sin bañarse. El personal está haciendo lo imposible por mantener condiciones dignas, pero sin agua limpia no hay manera de garantizar la higiene ni la seguridad de nadie. Hay (miedo) entre los empleados de que se desarrolle un brote en el hospital porque nadie ha certificado qué contiene esa agua negra que corre por las tuberías”, denunció López, quien solicitó una investigación del Departamento de Salud sobre la situación.

La líder sindical subrayó que la UAW responsabiliza a la administración del hospital por mantener la institución operando en condiciones insalubres y reclamó la intervención inmediata de las autoridades sanitarias.

“Exigimos tres cosas muy claras, que el hospital cierre hasta que se resuelva el problema, que no se admita ni un paciente más y que el Departamento de Salud investigue. Los empleados y los pacientes del Hospital Pavía de Hato Rey merecen condiciones seguras y salubres”, concluyó la líder sindical.

Reacciona el hospital

La administración del Hospital Pavía, a través de declaraciones escritas enviadas a Primera Hora, confirmó que, en efecto, se había registrado una situación con la tubería de la instalación, aunque aseguró que la misma fue corregida.

“En días pasados se registró una incidencia puntual e imprevista en un sector de las tuberías de la instalación, la cual generó una alteración temporal en el aspecto y olor del agua en esa área. Tan pronto se identificó la situación durante la semana, se activaron de inmediato los protocolos de mantenimiento, ingeniería y mitigación correspondientes. El equipo técnico atendió y resolvió la situación con celeridad, restableciendo el flujo regular y asegurando que las instalaciones cumplan cabalmente con todos los estándares de higiene, calidad y normas regulatorias aplicables”, se indicó, al asegurar que el sistema ya opera con “total normalidad”.

“En el Hospital Pavía Hato Rey, la salud, la seguridad y el bienestar de nuestros pacientes, visitantes y personal son nuestra máxima prioridad”, concluyó la administración.

Investiga Salud

Primera Hora contactó además al Departamento de Salud, cuyo secretario, el Dr. Víctor Ramos, confirmó que la agencia realiza una investigación al respecto.

“Tan pronto fuimos informados (el domingo), ordené una investigación inmediata para verificar los hechos y salvaguardar la salud y seguridad de los pacientes, visitantes y del personal de la institución”, indicó Ramos.

El titular informó que se envió un equipo de inspectores al hospital para realizar la investigación correspondiente.

Ramos adelantó que, según el informe preliminar, la institución sanitaria “ activó un protocolo de mitigación que incluyó el suministro de agua embotellada para consumo y agua en galones para el aseo de los pacientes”, además de la operación de dos cisternas arrendadas de 1,500 galones cada una “para garantizar el suministro de agua, mientras culmina la instalación de una nueva bomba, la cual, según informó el contratista, deberá estar completada durante esta semana”.