La ex directora del Instituto de Cultura Puertorriqueña, Teresa Tió, calificó como un acto de hipocresía que el gobernador Luis Fortuño decrete cinco días de duelo estatal por la muerte del historiador Ricardo Alegría porque, por otro lado, está debilitando a las entidades que fomentan la cultura puertorriqueña.

Tió instó a los líderes gubernamentales y al pueblo a continuar las gestiones culturales y de conservación del Viejo San Juan del fundador del Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP) y del Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe y del Museo de las Américas.

“La hipocresía del duelo no tiene un significado importante, porque eso es pintura y capota. Tenemos que seguir afirmando lo que somos. Todos tenemos que continuar su labor desde las distintas plataformas. En vez de cinco días de luto, que se quedan en eso mismo, cinco días, hay que darle continuidad a su labor. No lo tenemos que honrar con nombres de placitas y calles, sino que hay que darle seguimiento a su obra”, reaccionó la doctora.

A tono con sus declaraciones, el pasado abril, Fortuño bautizó el patio interior del Cuartel de Ballajá con el nombre de don Ricardo Alegría, como parte de la celebración de sus 90 años de vida.

“Al ICP hay que fortalecerlo y no tenerlo como un moribundo en capilla ardiente. Al ICP le han quitado fondos, empleos, porque la intención es debilitar las instituciones que ayudan a la gestión cultural”, añadió Tió al contextualizar que las gestiones de Ricardo Alegría se dieron en un momento histórico en el que se “cuestionaba el orgullo de ser puertorriqueño”. 

La doctora lamentó que el proyecto de conservación y rehabilitación del Viejo San Juan del historiador quede en un segundo plano para darle paso al plan de infraestructura que impulsa el alcalde Jorge Santini en la isleta de San Juan, llamado The Walkable City, que presuntamente contempla dar acceso al barrio La Perla. 

“En este momento en que Puerto Rico se enfrenta al peligro del Walkable City, que no tiene la deferencia decirlo en español, Ricardo Alegría no está para levantar la voz, pero nosotros tenemos que defendernos con pasión de estas agresiones culturales. Siguen atentando con nuestra lengua y nuestra cultura. Él rescató la ciudad perdida y tenernos que defenderla para que no la destruyan para echar hacia adelante a las corporaciones que quieren beneficiarse económicamente”, puntualizó.

Tió reconoció que decenas de puertorriqueños desde sus trincheras culturales –música, teatro, literatura, pintura– defienden nuestra cultura.