Justo antes de dar a luz a un niño, Ashly Nieves Zayas, de 31 años, relató las preocupaciones y vicisitudes que atraviesa una mujer embarazada en Puerto Rico.

Experimentó complicaciones que van desde conseguir un obstetra que le pudiera atender su parto y que aceptara el plan médico que paga para obtener servicios de salud, hasta vivir la experiencia de la falta de paga a los trabajadores contratados por el Departamento de Educación para el programa de Educación Especial. En medio de los percances que tuvo en los pasados meses, también llegaron las dudas sobre el futuro que tendrá su hijo en un sistema educativo en el cual identifica múltiples deficiencias.

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La mujer, residente de Carolina y quien es asistente de terapista ocupacional, quedó embarazada “de sorpresa”, tal y como le sucede al 45% de las boricuas, según una estadística provista por la perinatóloga Annette Pérez Delboy.

A pesar de las dificultades, Nieves exhortó a las mujeres que desean tener hijos a no desalentarse y acoger la maternidad con amor.
A pesar de las dificultades, Nieves exhortó a las mujeres que desean tener hijos a no desalentarse y acoger la maternidad con amor. (Suministrada)

Padece de endometriosis, una afección inflamatoria crónica que afecta el útero.

“El doctor me había dicho que la posibilidad de quedar embarazada era muy bajita y que tenía que someterme a un tratamiento”, contó, al explicar que quedó embarazada sin tratarse.

Casi un mes de espera tuvo que pasar en búsqueda del médico especialista que le atendiera el embarazo y que llegara la cita. Por ello, identificó el problema de acceso a la salud como uno que desalienta a las mujeres a quedar embarazadas y que ha llevado a que Puerto Rico tenga una baja natalidad.

“Encontrar un doctor que te quiera atender o cuando uno va a los obstetras, como que es bien difícil de coger el plan médico. Que las cubiertas uno no tenga que pagar tantísimo, porque ya está cubierto por un plan médico, porque uno paga casi 200 pesos y no te cubre casi nada”, expuso.

El acceso a la educación que tendrá su hijo también es motivo de preocupación.

“A veces que venga un niño con necesidades especiales o médicas, también es una preocupación que uno tiene. Uno dice: ‘mira, realmente no me voy a exponer a traer un niño para que pase estas necesidades’. También todo lo que tiene que ver con el gobierno, toda esta inestabilidad. Son muchas cosas… A veces nos lleva a tomar decisiones, como que realmente no es favorable traer un niño a este mundo para que tenga que pasar tantas necesidades”, expresó.

La planificación

Pese a las preocupaciones y ya encaminado un embarazo, lo primero que hizo Nieves Zayas, junto a su pareja fue realizar un análisis de “la parte económica y cómo nos íbamos a administrar”.

Economizar para poder quedarse en casa el mayor tiempo posible con el niño fue la primera tarea que la pareja emprendió. “Fue cuesta arriba” organizarse. Pero, lo ahorrado permitirá que la madre se quede a cuidar a la criatura en sus primeros cinco meses de vida sin tener que irse a trabajar nuevamente.

“Ya terminé mi contrato con remedio provisional y, entonces, voy a estar sin trabajar un tiempo. Pero, ya esos gastos son cubiertos con el plan económico que pudimos trazar”, explicó.

Su hijo nació la semana pasada y se encuentra saludable. De igual manera, nuevos retos se avecinan.

Una vez regrese a trabajar, contará con el apoyo de los abuelos para cuidar al pequeño por algunas horas. También espera poder realizar trabajo remoto, ya que su tipo de profesión le permite tener “esa flexibilidad de estar unos días en la casa y otros días fuera”.

Al estar en contacto con tantas madres del programa de Educación Especial, Nieves Zayas reconoce que tener el apoyo de la pareja y la familia es trascendental en este proceso de acoger la maternidad y ayudar a poblar a Puerto Rico.

“Contar también con un empleo que pueda ser flexible, creo que eso es bastante beneficioso, en comparación con otras madres que las tengo conmigo todos los días y veo que, verdad, no se hace tan fácil tener acceso a cosas que tal vez a mí se me hacen más sencillas. Sí, puedo entender que muchas de ellas pasan necesidades que a veces no son cubiertas, necesidades básicas, que no se les hace tan fácil tener cubiertas en comparación con tener ese apoyo, porque muchas de ellas son madres solteras”, comentó.

No obstante, recomendó a toda mujer que quiera convertirse en madre que acojan la maternidad sin temor.

“Uno pone en tela de juicio si hacerlo, si traer un niño a este mundo o si no. Pero, si lo tienes en tu corazón, en tu mente, de que te gustaría formar una familia, tener un hogar o tener tu propio hijo, pues que lo hagan, porque realmente las dificultades siempre han existido y Dios no nos deja pasar necesidades que no tengamos que padecer. Así que, esto es suerte y verdad. Siempre hay que verlo como una bendición realmente”, concluyó.