A 12 días del golpe del huracán María, unas 26 familias de las comunidades Miraflores y Piñales de Añasco permanecen incomunicadas luego que las carreteras que dan acceso a sus viviendas quedarán intransitables a causa de los deslizamientos provocados por las fuertes lluvias.

El director de la Oficina de Manejo de Emergencias Municipal, David Rivera, confirmó la información a Primera Hora. Sostuvo que brigadas municipales y estatales han trabajado de forma ininterrumpida, sin embargo, la magnitud de los daños, así como las lluvias caídas los pasados días, han retrasado las labores. 

Mientras, la comunidad Zumbadora -donde quedaban atrapadas unos 16 personas- estuvo incomunicada hasta poco después del mediodía de hoy, sábado. 

En el caso de las vecinos de Miraflores en la PR-108, dijo, los familiares de las personas atrapadas logran acceso peatonal a través del cual le llevan comida, agua y alimentos. "En esa área Obras Públicas estatal estuvo trabajando el día de hoy. Nosotros esperamos que continúen los trabajamos mañana... y espero el lunes volver a esa normalidad", señaló. 

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En el caso de Añasco las vías más afectadas por los deslizamientos son la PR-109, la PR-108 y la PR-406, donde en extensos tramos se reportaron deslizamiento de terreno a ambos lados de la carreteras. También hubo muchas caídas de árboles y tendido eléctrico. En cuanto a comunidades, entre las más perjudicadas, está el sector Playa donde el Río Grande de Añasco casi cubrió las residencias en su totalidad.

"Añasco está bien destrozado, esa es la realidad... la gente se ha tirado a darnos la mano y se lo agradecemos, pero nos queda mucho trabajo por hacer", manifestó el funcionario.  

Rivera sostuvo que no fue hasta hoy que recibieron -a través de la Guardia Nacional- 1,700 raciones de alimentos y tres paletas de agua. La población de Añasco sobrepasa los 28,000. "Nos da para muy poco. El Municipio ha tratado de dar la milla extra en lo que ha podido", enfatizó. 

A estos suministros se añaden 12,000 botellas de agua y unas 5,000 meriendas que recogieron el 28 de este mes en el Centro de Distribución de Aguadilla. "Son cosas bien simples, no es a lo que está acostumbrado el puertorriqueño, arroz, habichuelas... son galletas, chocolates, unos munchies", señaló Rivera.

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El teléfono satelital -uno de los compromisos del gobierno estatal con cada uno de los alcaldes- al momento no ha funcionado.

Referente al suministro de gasolina y diesel, Rivera dijo que han logrado mantener corriendo la flota vehicular, aunque ha sido "cuesta arriba". El panorama en las gasolineras es el mismo que en el resto del país.

El Municipio tiene tres tanque cisternas -dos municipales y uno estatal- repartiendo agua a los residentes. Estos están ubicados en el barrio Hatillo y en el refugio. El tercero está designado a suplir agua a los siete centros de envejecientes.

En Añasco quedan 130 personas refugiadas. "Hay que hablar con la realidad, nos va a tomar bastante tiempo volver a lo que sería la normalidad. El agua por lo menos está llegando y la luz, ni preguntamos por ella", puntualizó Rivera.