Santa Isabel.-  A pesar de los altos costos de la energía eléctrica, los vecinos de la calle Elifaz Ostolaza, en la barriada Felicia de este municipio, se dieron a la tarea de adornar a lo largo y ancho toda su calle para celebrar el encendido navideño por décimo año consecutivo.

Llegar a la calle 3 es como entrar a un mundo mágico. La gran cantidad de enormes arcos, pascuas, bastones, cientos de luces y estampas navideñas hacen del lugar uno sin igual.

Según el presidente de los vecinos, Eduardo Ramos, la idea surgió en el 2001 cuando se mudó desde los Estados Unidos al pueblo de su esposa y para conocer a sus vecinos se unió a éstos y comenzaron a adornar de manera peculiar la calle.

“Es una tarea fuerte, pero la hacemos con mucho esmero e ilusión”, dijo el hombre mientras mostraba orgulloso las innumerables estampas del jibarito puertorriqueño.

Explicó que comienzan la preparación en noviembre, que se reparten las tareas en grupos y que los trabajos les permiten unirse más como hermanos. Destacó que el Municipio les otorgó un permiso para utilizar la energía eléctrica de los postes para poder encender los arcos que la adornan.

“Cumplimos con la ley y respetamos que la luz no es de nosotros”, comentó al añadir que las luces tienen su horario para no desperdiciar energía. En cuanto a los adornos que colocan en sus viviendas, el vecino indicó que no le molesta pagar mucho en su próximo recibo de la Autoridad de Energía Eléctrica porque ya está acostumbrado.

Igualmente, sostuvo que colocaron cerca de 34 arcos de diversos tamaños y que la cantidad de extensiones de luces pueden alcanzar las mil. Este año se les unieron los vecinos de la calle Vicente Colón, quienes colocaron también los llamativos arcos.

El colorido camino, que comienza en la escuela elemental Apolonia Valentín y que también es adornada, se distingue este año por el tema jíbaro. En las viviendas, la mayoría llenas de largas extensiones de luces multicolores, se presentan estampas de personas asando un lechón a la vara, lechones asando a las personas en La venganza del lechón, jíbaros jugando dominó y bailando y la tradicional estampa de la natividad y el pesebre.

“Nos sentimos orgullosos de que personas de todos los pueblos nos visiten”, señaló Ramos.

A pesar del trabajo que realizan colocando luces por toda su calle, éste manifestó que buscan mantener viva la tradición de la Navidad y que cada familia pueda vivirla en unión, amor y respeto.

“Queremos preservarlo para las futuras generaciones”, reiteró este mayagüezano.

Para que estos vecinos puedan realizar cada año esta festividad, se preparan con anticipación haciendo ventas de camisetas, bizcochos, rifas y bingos. Las ganancias las utilizan para su fiesta de Navidad, que será hoy viernes, y para obsequiar juguetes a los niños el Día de Reyes. Además, uno de los residentes construyó un pequeño tren, en el que por un dólar les da trillitas a los visitantes.

Las luces permanecen encendidas los días en semana hasta las 10:00 de la noche, y los fines de semana hasta las 11:30 de la noche. Estarán puestas hasta el Día de Reyes.