Con sólo 14 años de edad, es la única fémina puertorriqueña con el título de maestra fide en el ajedrez.

Jo-Ann Álvarez Orta aprendió a jugar a los siete años y sus aspiraciones en el deporte son ilimitadas.

Su padre, José Álvarez, un aficionado del tablero, la introdujo a este mundo. Un año después, una maestra de educación física pensó que tenía potencial y no se equivocó.

En ese tiempo quedó campeona regional en las competencias del Departamento de Educación. A nivel nacional llegó en cuarto lugar.

A los diez años participó en un campeonato mundial estudiantil en Grecia y por cuatro años consecutivos ha sido la campeona del Departamento de Recreación y Deportes.

Actualmente, integra el equipo olímpico de Puerto Rico.

Fue, de hecho, en las Olimpiadas en Dresde, Alemania, el pasado noviembre, que alcanzó la proeza de maestra fide.

¿Por qué ajedrez?

“Porque me gustan los retos y es un deporte diferente, estratégico”, explica.

Aun cuando muchas adolescentes de su edad están pendientes a la moda, a Myspace, y a los chicos, por ejemplo, la joven arecibeña busca retos.

Dedica al menos dos horas diarias a practicar y estudiar el ajedrez.

Además, toma clases con maestros internacionales, como Alejandro Montalvo y el Grand Master Alonso Zapata, capitán del equipo olímpico.

La estudiante de noveno grado de la escuela Luis Meléndez Rodríguez de Hatillo también practica el ballet clásico.

Para Jo-Ann, hay muchas trabas para que el ajedrez se pueda desarrollar en la Isla. “Muchos no lo ven como un deporte”, se lamenta. Es por eso que reclama más promoción para que sea un deporte como “cualquier otro”.

Por lo pronto, la actual campeona infantil persigue los títulos de maestra internacional y de Grand Master.