“Negro”, de ese color es el caño. A sus 12 años, Jerald Contanzo Mota, vecino de Barrio Obrero Marina, en Hato Rey, tiene claro el problema principal que perjudica a su comunidad: la intensa contaminación del caño Martín Peña, una polución que ha oscurecido sus aguas y hasta le ha dado una consistencia viscosa.

Al igual que él, unas 26,000 personas residentes en las ocho comunidades que rodean el caño Martín Peña, en el corazón de San Juan, esperan con ansias su limpieza y dragado, un proyecto que costaría casi $300 millones y que la Corporación Proyecto Enlace del Caño Martín Peña espera que comience en el 2016.

La directora ejecutiva del Proyecto Enlace, Lyvia Rodríguez del Valle, indicó que el dragado podría costar unos $275 millones, mientras que la construcción de viviendas nuevas y los realojos podrían requerir una inversión de $222 millones, además de los $213 millones que estiman que serán necesarios para la construcción de infraestructura y espacios públicos. En total, el proyecto podría costar unos $710 millones.

“Con el dragado, podemos rescatar más de 730 cuerdas del caño San José, que hoy no pueden sostener vida y podemos establecer una conexión entre los cuerpos de agua de San Juan, lo que tendrá un impacto muy beneficioso en términos de pesca”, explicó Rodríguez del Valle.

Además de revivir la pesca en la zona, la revitalización del caño les permitiría a los residentes cercanos mejorar su calidad de vida eliminando serias amenazas a la salud y dándoles la oportunidad de buscar medios nuevos para ganarse la vida mediante proyectos, negocios o empresas relacionadas con el cuerpo de agua.