Residentes de la Comunidad Villa sin Miedo revivieron el dolor de hace veintinueve años al ver las imágenes de los abusos policíacos con residentes de Villas del Sol.

En un comunicado de prensa, residentes de Villa sin Miedo indicaron que a base de la experiencia vivida por su Comunidad, "nos encontramos oyendo las mismas mentiras y reviviendo los mismos sucesos ejecutados por parte del gobierno".

El residente Alexis Segarra Galarza, hijo de rescatadores y nacido en Villa sin Miedo expresó, "son los mismos engaños dirigidos hacia un grupo de ciudadanos de la clase pobre en la Comunidad Villas del Sol que tienen la misma necesidad de vivienda que tuvieron nuestros padres y madres en el 1980. El gobierno de turno, el supuesto departamento de vivienda y sus aliados están usando las mismas tácticas con el solo propósito de apoderarse de las tierras y así dejar a la clase pobre en la calle".

Asimismo, los residentes hicieron alusión a varios proyectos de vivienda lujosos en la Isla que se construyen sin los "permisos" responsables del gobierno y en zonas inundables que ponen en riesgo a las comunidades.

Por otra parte, los residentes de Villa sin Miedo consideran como indignante que algunos ciudadanos no apoyen a los residentes de Villas del Sol porque algunos no son puertorriqueños. El rescatador de terreno y residente de hace 29 años en Villa sin Miedo, Miguel González Rodríguez reiteró, "exigimos respeto y humanismo del gobierno a la Comunidad Villas del Sol. Es necesario un trato justo y humano, libre de xenofobia y discrimen." Villas del Sol es una comunidad de alrededor de 210 familias, 300 niños y niñas entre éstos, los cuales independientemente de su nacionalidad, están necesitados de un techo seguro.

Para finalizar, los residentes de dos generaciones quieren dejar claro que ellos llevan casi tres décadas de lucha y que estos sucesos abusivos los hacen mantenerse "siempre alerta y en pie de lucha porque Villa sin Miedo no ha muerto," concluyó el residente Miguel González Rodríguez para quien tener un techo seguro es un derecho humano y no un privilegio de unos cuantos.