Un hombre que se convirtió en abuelo por primera vez a los 92 años y 24 días fue reconocido por Guinness World Records como el abuelo primerizo de mayor edad de la historia.

Se trata de Normand Tousignant, nacido el 29 de agosto de 1930, quien conoció a su única nieta, Madison, el 22 de septiembre de 2022, cuando nació la hija de su única hija, Kerry.

El reconocimiento fue una sorpresa para Tousignant, quien recibió el certificado durante la celebración de su cumpleaños número 96, en agosto de este año. Su rostro se iluminó al descubrir el documento junto a su nieta, con quien compartió la alegría de convertirse en protagonista de un récord mundial.

La familia celebró la ocasión con camisetas alusivas al título, globos y un bizcocho de cumpleaños. Para Madison, que tiene tres años y medio, uno de los detalles más especiales fue poder vestir una camiseta igual a la de su abuelo.

Kerry describió la relación entre su padre y su hija como una experiencia que ha revitalizado la vida de Tousignant. De hecho, sus padres decidieron mudarse de Virginia a Charlotte, Carolina del Norte, para estar más cerca de sus seres queridos.

Aunque tiene dificultades auditivas, el nonagenario ha encontrado distintas maneras de compartir con Madison. Juegan juntos, la persigue por los parques y hasta le hace bromas fingiendo que quiere quitarle sus papas fritas. También disfruta llevarla a comer mini donas.

En una de sus visitas recientes a la piscina de la comunidad residencial donde viven sus abuelos, Madison saltó a los brazos de Normand al menos 10 veces, provocando grandes salpicaduras.

Kerry ha explicado que su padre siempre ha sido consciente de que, por haberla tenido a una edad avanzada, el tiempo que podrían compartir sería limitado.

“Una constante en mi vida ha sido atesorar los momentos con mis padres”, recordó Kerry al hablar de la relación con su progenitor.

La hija también rememoró su boda, cuando lloró hasta arruinarse el maquillaje durante los primeros 10 minutos al comprender la importancia de tener a su padre a su lado. En aquel momento, él tenía 86 años.

Ahora, considera que el nacimiento de Madison y la noticia del récord Guinness comparten un lugar especial entre los días más felices de su vida.

Tousignant creció en Gardner, Massachusetts, como uno de los 17 hijos de una familia católica de ascendencia francocanadiense. Tras la muerte de su hermano el año pasado, se convirtió en el único de sus hermanos que permanece vivo. Sin embargo, mantiene sus vínculos familiares a través de sus 56 sobrinos.

Durante gran parte de su carrera profesional trabajó como psicólogo clínico. Entre sus intereses figuran la religión, la lectura, los rompecabezas, los conciertos y las visitas a museos.

Su esposa, Mary Louise, también comparte su amor por la lectura. Ella desarrolló su carrera profesional como reportera y editora del periódico The Washington Post.

La pareja se comprometió el Día de San Valentín de 1985 y recibió a su hija Kerry cinco años después, en Annandale, Virginia.

Normand tenía 60 años cuando nació su hija, mientras que Mary Louise tenía 40. Cuando Kerry comenzó el jardín de infancia, su padre ya estaba jubilado y asumió un papel activo en su crianza, incluso como voluntario y acompañante en actividades escolares, en una época en la que era menos común que los padres desempeñaran esas funciones.

La noticia del embarazo llegó el Día de San Valentín de 2022, cuando Kerry y su esposo, Jeffrey, entregaron a los futuros abuelos un libro de fotografías de su perro, Cooper.

La pareja había tratado durante años a su mascota como si fuera un hijo. Por eso, Normand y Mary Louise se llevaron una grata sorpresa al llegar a la última fotografía del libro, que mostraba un pequeño mameluco con el mensaje: “El mejor amigo de Cooper: llega en septiembre de 2022”.

El embarazo transcurrió rápidamente y, el 22 de septiembre de ese año, la familia recibió a Madison. Normand pudo sostenerla en sus brazos y asumir su nuevo papel como “Pépère”, una expresión informal en francés para referirse al abuelo.

La posibilidad de solicitar el récord Guinness surgió tiempo después, cuando una prima de Kerry compartió con la familia un artículo de periódico sobre el anterior titular de la marca.

El récord pertenecía a Charles Smith, de Australia, quien conoció a su nieta Ilsa a los 91 años y 209 días. Tousignant superó esa marca por seis meses, según Guinness World Records.

Aunque Normand es una persona reservada, la familia decidió presentar la solicitud. La noticia de que había establecido el récord llegó justo antes de su cumpleaños número 96, lo que permitió preparar una celebración sorpresa.

Kerry contó que mantener el secreto fue difícil, pero que ver la reacción de su padre al abrir la caja con el certificado hizo que el esfuerzo valiera la pena.

De cara al futuro, espera que su padre continúe disfrutando de su nieta y le transmita una de las tradiciones más importantes de la familia: el amor por la lectura. Ella y su esposo suelen leerle cuentos a Madison antes de dormir, una costumbre que desean mantener de generación en generación.

Para esta familia, el récord mundial es mucho más que un título: representa la oportunidad de celebrar el vínculo entre tres generaciones y los momentos compartidos que atesoran.