Arrestan a un hombre por crimen ocurrido hace 44 años: su ADN estaba en una botella de refresco
El crimen permaneció sin resolverse durante décadas.

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Después de más de cuatro décadas sin respuestas, un caso de homicidio ocurrido en 1981 dio un giro gracias a los avances en las pruebas de ADN.
Un hombre de 79 años fue arrestado luego de que investigadores vincularan su perfil genético con evidencia recolectada en la escena del crimen, utilizando muestras obtenidas de botellas de refresco que había desechado.
Según informó People, el Departamento de Policía de Grapevine, en Texas, confirmó el arresto de Larry Dean Brown, quien fue extraditado desde Colorado e ingresó al Centro Correccional del Condado de Tarrant acusado de asesinato.
La detención está relacionada con la muerte de Beverly Bruneau, de 35 años. La mujer fue encontrada sin vida el 13 de febrero de 1981 por su novio, quien al regresar del trabajo la halló tendida en el suelo de la sala de su vivienda, con un cable eléctrico alrededor del cuello y lesiones visibles en el rostro, de acuerdo con documentos judiciales citados por The Fort Worth Star-Telegram, WFAA y CBS News.
La investigación inicial determinó que la vivienda presentaba señales de forcejeo y que la víctima había sufrido múltiples heridas antes de morir por estrangulamiento. Sin embargo, el crimen permaneció sin resolverse durante décadas.
Durante las pesquisas, los detectives entrevistaron a Brown porque su esposa, Thelma Brown, era la mejor amiga de la víctima. Las autoridades sostienen que Bruneau y Thelma compartían la propiedad de una casa dañada por un incendio y que Larry Brown presuntamente intentó convencer a Bruneau de firmar documentos de seguros con costos de reparación inflados. Tras la negativa de la mujer, Thelma supuestamente falsificó su firma después de su muerte, según la declaración jurada del caso citada por los mismos medios.
El expediente fue reabierto en 2010, cuando nuevas pruebas forenses permitieron identificar un perfil de ADN masculino que no coincidía con ninguno de los registrados en la base de datos nacional del FBI (CODIS). Ante la falta de resultados, los investigadores continuaron recopilando evidencia.
Años después, detectives trabajaron junto con la Oficina del Sheriff del Condado de Larimer, en Colorado, donde residía Brown, y obtuvieron muestras genéticas a partir de botellas de refresco encontradas en su basura. El análisis concluyó que Brown no podía ser excluido como la fuente de la sangre hallada en el camisón de la víctima.
El Departamento de Policía de Grapevine calificó el arresto como un avance significativo en una investigación que llevaba más de 40 años abierta. No obstante, indicó que aún se realizan análisis forenses adicionales, incluido un examen confirmatorio de ADN, antes de ofrecer más detalles sobre el caso.


