Una influencer de apenas 20 años fue hallada fuera de su país en un preocupante estado de salud, tras aparentemente haber sido víctima de tráfico de personas.

De acuerdo con el semanario China Newsweek, la joven, identificada como Wu Zhenzhen, natural de la provincia china de Fujian y a quien encontraron en Camboya, llegó a ese lugar mediante una falsa promesa de empleo bien remunerado.

En su lugar, terminó abandonada en Sihanoukville, una ciudad costera que ha sido señalada por organizaciones no gubernamentales como uno de los principales núcleos de centros de estafas en línea en el Sudeste Asiático.

Una fotografía en la que Wu aparece sentada en la calle, sosteniendo una radiografía de sus piernas que parecía mostrar anomalías, se volvió viral en las redes sociales chinas y llevó a la Embajada de China en Camboya a confirmar oficialmente el caso.

En un comunicado divulgado en redes sociales, la embajada alertó que muchas supuestas “ofertas de empleo bien remunerado en el extranjero” están ligadas a industrias ilegales, como esquemas de fraude en línea, prostitución, juegos de azar y tráfico de drogas.

“Una vez involucradas, las personas se vuelven altamente vulnerables a la detención ilegal, abusos violentos e incluso riesgo de muerte”, afirmó el organismo diplomático.

El consulado chino en Sihanoukville ayudó a Wu a ser ingresada en un hospital local el pasado sábado. Según la unidad de salud, fue diagnosticada con infección pulmonar, pleuresía, derrame pleural, retención urinaria y deficiencia severa de albúmina. Los exámenes toxicológicos también dieron positivo para metanfetamina y ketamina, drogas estimulantes de uso ilegal.

En entrevista con China Newsweek se describió que Wu tenía la memoria confundida y se mostraba reacia a relatar detalles del periodo en que permaneció en el país.

“Mencionó haber sido detenida durante varios días, pero no logró especificar dónde o por qué motivo. También dijo repetidamente que trabajó como mesera en Camboya, pero se negó a dar más detalles”, relató la publicación.

El caso arroja luz nuevamente sobre una red internacional de esclavitud moderna que opera en el Sudeste Asiático. Miles de personas son traficadas hacia centros de estafa, donde son torturadas y forzadas a realizar fraudes en línea a víctimas de todo el mundo, movilizando millones de dólares.

La ONG EOS Collective, especializada en la investigación de fraudes digitales, afirma que estos esquemas se han transformado en operaciones altamente sofisticadas, sustentadas por el tráfico humano a gran escala. Según la cofundadora de la entidad, Li Ling, solo en Camboya existen más de 250 centros de estafa, de los cuales el más grande puede albergar a más de 15,000 personas.