Lo que comenzó como un intenso dolor estomacal en pleno Día de Navidad terminó convirtiéndose en una de las sorpresas más inesperadas de su vida. Melanie Smith, una joven de 28 años residente de Illinois, acudió de urgencia a un hospital sin imaginar que estaba a punto de dar a luz… y sin saber que estaba embarazada.

Smith llegó al Hospital de Waukegan el 25 de diciembre aquejada por fuertes dolores abdominales. Para asombro de todos, los médicos determinaron que la mujer cursaba un embarazo a término, de aproximadamente nueve meses, informó NBC Chicago.

“Pensé que estaba soñando. Un sueño muy intenso del que en cualquier momento me iba a despertar”, relató Smith en entrevista con el medio. “Al principio pensé que me estaban mintiendo. Creí que era una broma de Navidad. Me habían dicho que no podía tener hijos”.

Debido a la etapa avanzada del embarazo, Smith fue trasladada al Hospital Northwestern Lake Forest, donde dio a luz a un bebé saludable al que llamó Vincent, con un peso de 8 libras.

La joven explicó que nunca sospechó estar embarazada, pese a haber dejado de menstruar, ya que su ciclo era irregular. Además, aseguró no haber presentado los síntomas comunes del embarazo.

“Tuve algunos dolores leves de espalda, pero nada fuera de lo normal. No tuve náuseas, ni mareos, ni me creció el abdomen”, explicó.

Según el reporte, Smith experimentó lo que médicamente se conoce como un “embarazo críptico”, una condición poco frecuente en la que la mujer desconoce su estado debido a factores como irregularidades menstruales, ausencia de síntomas clásicos o incluso resultados negativos en pruebas de embarazo. La Clínica Mayo estima que uno de cada 475 embarazos puede pasar desapercibido hasta las 20 semanas de gestación, y uno de cada 2,500 hasta el momento del parto.

La experiencia del nacimiento fue descrita por Smith como abrumadora, especialmente porque ella y su esposo no estaban preparados emocional ni económicamente para la llegada repentina del bebé. En un principio, consideraron la posibilidad de darlo en adopción, pero ese plan cambió rápidamente.

“Cuando vi a mi esposo sostener a Vincent por primera vez, algo cambió. Supe que no podía dar a mi hijo”, confesó. Su pareja describió al recién nacido como un “milagro de Navidad”.

“Fue la mejor sorpresa para alguien que realmente odia las sorpresas”, concluyó Smith.