Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 16 años.
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Casi sin darnos cuenta acabamos de despedir la primera década del milenio, la misma que trajo tantos cambios a la industria automotriz que casi deja a Estados Unidos sin una industria automotriz. Fue una década de muchos retos, cambios y evolución. También fue una década de muchos carros excelentes e innovadores. Pero como con todo tipo de grupo, entre los automóviles también hay unos que se destacan del resto. Así que de entre los cientos de modelos producidos durante la pasada década, hemos escogido los diez que más se destacaron. Por supuesto, seleccionar tan sólo diez carros de entre centenares da lugar a debates. Siempre habrá alguien que considere que "este carro es mejor que este otro" y puede que tenga toda la razón. Por eso, este listado no es necesariamente un "Ten Best", sino un escogido de diez vehículos (en orden alfabétco) que han venido a ser de gran influencia ya sea para toda la industria o simplemente para su propio segmento. En paréntesis al lado del nombre de cada uno de los seleccionados está su primer año modelo. Como ya mencioné, toda lista provoca debates por lo que si quieren porfiar (y los invito a hacerlo porque todos los buenos panas los hacen, ¿verdad?), pueden dejar sus comentarios por ahí. Una feliz década para todos. Bugatti Veyron (2005) Dieciséis cilindros, cuatro turbinas, 1,001 caballos de fuerza y una diabólica velocidad máxima de 253 mph. Muy posiblemente nunca jamás sea construido un carro que lo supere, por lo que por mucho tiempo, el Bugatti Veyron será el símbolo de cuán demencialmente rápido puede ser un automóvil de calle. Su precio de más de $1.3 millones lo pone fuera del alcance de casi todo el mundo. Pero pregúntenle a todos esos que no lo pueden comprar y a los pocos afortunados que sí pueden hacerlo que cuál es el carro más violento jamás producido y la contestación de todos será la misma: el Bugatti Veyron. Cadillac CTS de primera generación (2003) Por décadas, Cadillac ha venido tratando de ponerse a la par con los autos europeos. Pero la virtual totalidad de sus intentos (como el vergonzoso Cadillac Cimarron de la década de los ochenta y el funesto Cadillac Catera de los noventa) fueron horrendos fracasos que convirtieron a la otrora orgullosa Cadillac en el hazmerreír de la industria. La llegada del Cadillac CTS en el 2003 cambió las cosas. Este sedán deportivo de tracción trasera comenzó a convertir a Cadillac en una rival competente para las marcas europeas. Mejorando las cosas, en el 2004 salió el modelo CTS-V con un furioso motor de Corvette completo con sus 400 caballos de fuerza. Lo único que opacó las grandes cualidades del CTS (y del CTS-V) fueron las paupérrimas terminaciones de los interiores. Algunos de los plásticos se parecían al de las sorpresitas de Cracker Jack. Afortunadamente, esto fue corregido en el regio modelo de segunda generación que salió en el 2008 y al cual se le añadió una sportwagon y más recientemente un precioso cupé. Chevrolet Corvette C6 (2005) El apodo "C6" hace referencia a la generación del Corvette. O sea, que el carro deportivo americano por excelencia ya va por su sexta generación. Desde su introducción en 1953, el Corvette siempre ha sido conocido precisamente como eso: un carro deportivo americano. La Corveta C6 vino a cambiar eso. Su excelencia en manejo y potencia la convirtieron en un carro deportivo de clase mundial. El modelo regular, con 430 caballos de fuerza la pone a la par y hasta por encima de muchísimos autos deportivos. Pero los maquiavélicos 638 caballos del modelo ZR1 pone al Corvette en la liga de todos los exóticos italianos cuyas marcas terminan en "i"... por una fracción del precio. Chrysler 300C (2005) Antes del 300C muy pocos (si algunos) dueños de carros de marcas premium europeas y japonesas incluían un carro americano (y menos aún, un Chrysler), en sus listas de compra. Cuando llegó el 300C fueron miles los que se apearon de sus pomposos Mercedes, BMWs, Audis y Lexus para comprarse uno. Además, el 300C revivió por sí sólo un espécimen que estaba virtualmente extinto: el sedán grande americano de tracción trasera. Haciéndolo más atractivo vino con un mítico motor Hemi de 5.7 litros y luego añadió otro Hemi de 6.1 y 425 caballos en el superpotente 300C SRT8. Y eso, aún no hemos mencionado el regio diseño por el cual instantáneamente lo catalogaron como un "Bentley americano". Su belleza le asegura un lugar en el futuro entre los autos clásicos. Chrysler PT Cruiser (2001) Cierto, ya nadie le hace caso al PT Cruiser, pero cuando salió al mercado se convirtió en una verdadera sensación. Su evocativo diseño retro enamoró instantáneamente a millones de personas alrededor del mundo muchas de las cuales pagaron precios exhorbitantes con tal de estar entre los primeros en tener uno. Tanto en Estados Unidos como en la Isla se dieron casos de personas que persiguieron los camiones que los acarreaban hacia los dealers para comprar uno tan pronto lo bajaran del remolque. Aparte de la sensación que causó, el PT Cruiser está en esta lista porque su identidad borrosa entre carro y guagüita creó una cosecha de imitadores que incluyó a la Toyota Matrix y su gemela la Pontiac Vibe y el Suzuki Aerio SX, aunque ninguno de éstos copió su temática retro. El único modelo que sí lo hizo fue la Chevrolet HHR, la cual fue creada por el mismo diseñador del PT Cruiser cuando se fue de Chrysler a General Motors. Ford Mustang (2005) Cuando el Mustang debutó en el 1964 creó por sí solo todo un nuevo mercado, el de los llamados pony cars, un tipo de carro que luego se integró al de los toscos muscle cars que sembraron el terror en la década de los sesenta. Los muscle cars desaparecieron tras el embargo petrolero de 1973. Para el 2005 salió la generación actual del Mustang con un bello diseño retro inspirado en el modelo del 1967. La acogida fue tan brutal que estimuló a General Motors y a Chrysler a resucitar sus icónicos muscle cars, el Chevrolet Camaro y el Dodge Challenger, cada uno a su vez con impecables diseños retro alusivos a las versiones originales. Por sí solo, el Mustang del 2005, además de revivir el género de los muscle cars, trajo al Siglo XXI el encanto de la década de los sesenta. Mazda RX-8 (2004) El caso del RX-8 es similar al del PT Cruiser: ya dejó de ser una novedad. Sin embargo, el simple hecho de ser el único carro con motor rotativo en todo el mundo es credencial suficiente para que entre a esta lista. Con el RX-8 Mazda no sólo revivió la fiebre por los rotores sino que le demostró al mundo automotriz que se puede hacer un genuino cupé deportivo con la conveniencia de dos puertas adicionales y dos asientos traseros. Mercedes-Benz CLS (2006) El Mercedes-Benz CLS impactó la industria por el gran dinamismo de su diseño. Es un carro largo con una apariencia sumamente elástica que parece como si lo hubieran estirado. Suena como la descripción de un carro caricaturesco, pero es todo lo contrario. El CLS luce espectacular y tiene un impactante poder de presencia. Es un auto que integra en su configuración de sedán de cuatro puertas el look de un cupé. Tan atractivo ha resultado la combinación que otros carros de lujo, como el Volkswagen CC, el Porsche Panamera y la próxima a salir nueva generación del Jaguar XJ han adoptado sus patrones de diseño. Bueno, hasta modelos menos ostentosos han comenzado a imitar el estilo del CLS. Muestra de ello es la nueva versión del Hyundai Sonata que está por llegar. Subaru Impreza WRX (2002) Los admiradores de los Mitsubishi Lancers me sentenciarán a muerte por incluir en esta lista al Impreza WRX en lugar del Evolution. En parte tienen razón porque el Evolution VIII superaba en potencia al WRX (271 caballos versus 227). Pero lo cierto es que el Impreza WRX llegó a nuestro mercado un año antes que el Evo por lo que fue el carro que le abrió las puertas al excitante tipo de auto que conocemos como el rally car japonés. Antes de la llegada del WRX la única forma en que un boricua podía guiar uno de estos autos era yendo a Japón o "manejarlo" en el videojuego Gran Turismo. Con el WRX, Subaru puso un rally car japonés en las carreteras de la Isla. La eterna guerra entre los aficionados de Subaru y Mitsubishi continuó intensificándose con la llegada del Impreza STI, el Evo MR y más tarde, el Lancer Rallyart y las distintas versiones del Evo X. Toyota Prius de segunda generación (2004) Antes del Prius estuvo el Honda Insight e incluso una primera generación del mismo Prius. Sin embargo la acogida de ambos fue tibia, casi fría. La llegada de la segunda generación fue muy diferente y al principio, la demanda por el Prius fue tan descomunal que la producción no daba abasto. En cierto aspecto, el segundo Prius es un pionero pues así como el Ford Modelo T le dio un carro a las grandes masas, con el Prius, Toyota le dio un híbrido a las grandes masas. Tan importante es este carro para la mayor de las automotrices del mundo, que Toyota acaba de anunciar en Detroit que el nombre "Prius" será convertido en una nueva marca de autos híbridos. Dentro de diez años, cuando despidamos esta década que acabamos de estrenar, puede que varios de los autos que compondrán esta lista sean híbridos, eléctricos o de combustibles alternos y esto, en gran parte, se deberá a la gran aportación del segundo Prius.










