Floyd Mayweather Jr. ha sido un digno campeón mundial, eso nadie lo puede negar. Pero cuando de pagar las cuentas se trata, la historia es distinta.

Sus deudas por concepto de los pagos de sanciones de las distintas organizaciones reguladoras siguen aumentando y no parece que tenga intenciones de pagar. La Organización Mundial de Boxeo (OMB) determinó que era adecuado no reconocer a Mayweather como titular de las 147 libras debido a que, entre otras cosas, le hizo caso omiso a pagar los $200,000 por concepto del combate contra Manny Pacquiao el pasado mayo.

La mencionada cantidad es el tope que el reglamento de la OMB dispone sin importar la millonaria cantidad de dinero que los púgiles reciban por el pleito. Esa regla es mi distinta a la que establecieron tanto el Consejo Mundial de Boxeo (CMB) como la Asociación Mundial de Boxeo (AMB). 

El CMB tiene estipulado que los boxeadores deben pagar entre tres y cinco por ciento de la bolsa en peleas titulares. Especular que la AMB adoptó una cantidad similar no sería descabellado. Eso significaría grandes cantidades de dinero para cada organización. Por ejemplo, si tomamos que Mayweather está en línea para recibir $220,000,000 por su pasado pleito, eso se traduce en $6,000,000 basado en el tres por ciento.

Sin embargo, Mayweather durante años se ha hecho de la vista larga. No le paga el dinero que le corresponde al CMB que se niega a despojarlo del cinturón por temor a que prefiera seguir peleando sin títulos mundiales. El CMB prefiere la publicidad que le representan los eventos Mayweather que, además, se traduce en dinero proveniente de terceros. Incluso, se desconoce si Mayweather ha cumplido con la AMB.

Las organizaciones prefieren estar en el ojo público gracias a Mayweather que apretar los tonillos y solicitarle el dinero que le corresponde. Mientras tanto, el CMB esperará por saber la ruta que tomará Mayweather para su próximo combate a todas luces será en septiembre. El púgil se aferra a la colección de cinturones de lujo sin pagar por los derechos de lucirlos en su majestuosa residencia en Las Vegas, Nevada.