Sí, exponemos nuestra información personal al ciberespacio, a las grandes compañías internacionales, a los intereses comerciales de sabrás quién y hasta a los ciberacosadores.

Sí, tenemos el riesgo de encontrarnos a alguien por hacer un "check-in" y dejarle saber dónde estamos, de exponer a las personas que aparecen en nuestras fotografías, de escribir algo que no necesariamente va a ser del agrado de todos y hasta de perder nuestro trabajo.

Las redes sociales son espacios de expresión, interacción y convivencia con nuestros amigos y el resto del cibermundo. Aunque muchos son los lados negativos de pertenecer a ellas, también deben destacarse las buenas noticias que allí encontramos. Para los periodistas, por ejemplo, este espacio se ha convertido en un nido de ideas donde cada día nacen nuevas noticias. Ya sean "breaking news", peticiones de ayuda en cualquier comunidad o expresiones de nuestros usuarios, portales como Facebook, Twitter y YouTube y aplicaciones como Instagram ofrecen información que, tras ser corroborada, se convierte en nuestra noticia.

Sin embargo, aunque debe ser de conocimiento general, debe destacarse el lado positivo de las redes sociales. A diario recibimos vídeos, fotos, audios, documentos y textos por parte de nuestros amigos y seguidores que realzan lo positivo ante lo negativo. Un buen ejemplo fue Nayla Rodríguez, una niña de Carolina que en vez de pedir una fiesta para celebrar su cumpleaños, hizo un llamado en Facebook para recoger zapatos y llevarlos a Haití. 

Así también, encontramos el "fan page" de un grupo de jóvenes loiceños que propone resaltar lo positivo de su pueblo a través de esta red social. Ismarí Marín Negrón pidió abrazos en contra de la violencia en Puerto Rico en vídeos que colgó en YouTube y que, en cuestión de horas, se hicieron virales.

Siguiendo esta línea, la semana pasada conocí vía telefónica a Lisa Vargas Padín y su página de fanáticos en Facebook, DreamWriting.Net tras una recomendación de un colega. La mujer de Trujillo Alto fue despedida por la implantación de la Ley 7 pero eso no la detuvo de publicar sus historias dos veces a la semana en esta red social. Su esfuerzo me pareció genuino y su interés porque la gente leyera, impresionante. Más de 800 personas se unieron al “fan page” tras leer la noticia publicada en Primera Hora.

Las redes sociales pueden ser espacios de malas y buenas noticias, pero está en el administrador de un "fan page" en Facebook, el dueño de cuentas en YouTube y Twitter o el fotógrafo aficionado que aprovecha Instagram para destacar lindos paisajes, el arte de manejarlo de manera positiva. 

Como bien dicen, "no es la red social, es el uso que le des a esa red social".

#VamoArriba : Y tú, ¿conoces a alguien que le dé uso positivo a las redes sociales? Compártelo ;)

Twitter: @lillianenid