Hay más emoción, suspenso y momentos de asombro en los últimos 20 minutos de Safety Last! que en la gran mayoría de los blockbusters contemporáneos. Si es posible apreciarlo hoy, 90 años después de su estreno, no puedo imaginar cómo habrá sido la experiencia para los espectadores que en 1923 vieron por primera vez a Harold Lloyd escalar un edificio en Los Ángeles, todo en nombre del amor (y el arte, por supuesto).

La imagen de Harold Lloyd colgando de un reloj a decenas de pies de altura es una de las más emblemáticas del cine. Martin Scorsese incluso la evocó hace dos años en su mágico largometraje Hugo en el que rindió tributo a los pioneros del séptimo arte, entre ellos el propio Lloyd quien, al igual que Buster Keaton y Charlie Chaplin, estaban comprometidos con proveerle al público imágenes inolvidables, capaces de hacerlos reír, llorar y dejarlos boquiabiertos. Lloyd era particularmente experto en esto último.

El relato del filme es sumamente sencillo: Harold (Lloyd), un joven ambicioso, se muda a la ciudad para conseguir un trabajo que le permita ganar suficiente dinero como para brindarle a su enamorada una buena vida como marido y mujer. El empleo que consigue en una tienda por departamentos no cuenta con el mejor sueldo, pero cuando su jefe ofrece $1,000 de bono a cualquier empleado que se ingenie la manera de atraer más clientes al establecimiento, Harold no lo piensa dos veces antes de arriesgar su vida en una insólita hazaña.

Todavía hoy, con un conocimiento básico de cómo se realizan los efectos visuales, ver a Harold escalando un edificio de más de 150 pies de altura no resulta menos increíble, especialmente cuando se sabe que alguien en verdad lo hizo. Incluso Lloyd, quien no es el que figura en los tiros amplios, corrió peligro en la manera como fueron filmadas sus escenas, las cuales son detalladamente explicadas en uno de los suplementos del disco. Antes de llegar a ese emocionante final, Safety Last! está repleta de humor a través de los chistes visuales que Lloyd meticulosamente inserta en la narrativa para mantener la diversión presente pantalla en todo momento. Si nunca ha visto una película de Harold Lloyd, este es el mejor punto de partida, más aun cuando lanzamiento contiene tres cortometrajes del cineasta.

Presentación audiovisual

El debut de Safety Last! en alta definición es una maravilla. Al ver esta reproducción en 1080i, presentada en su formato original 1.73:1, cuesta trabajo pensar que el filme tiene 90 años. El contraste es excelente, con un buen balance entre los tonos de grises, y negros mayormente sólidos. El nivel de detalle es tremendo, en especial en los tiros panorámicos del último acto del largometraje, donde es posible apreciar a la distancia la ciudad de Los Ángeles de los años 20.

El disco ofrece dos acompañamientos musicales: uno orquestal, compuesto por Carl Davis en 1989, y otro improvisado por el organista Gaylord Carter en 1969.  Entre los dos, el de Davis es muy superior, proveyéndole un grado de dinamismo a la película que el órgano de Carter no transmite. Ambos se pueden escuchar en Dolby Digital 2.0.

Extras

Con un clásico de esta índole, Criterion suele lucirse en términos de material suplementarios, y esta no es la excepción.  

Empezamos con una introducción a la película por parte de Suzanne Lloyd, nieta de Lloyd y presidenta de Harold Lloyd Entertainment, quien se ha dedicado a preservar el legado de su abuelo.

Luego tenemos una excelente pista de comentario en la que el crítico de cine Leonard Maltin y el historiador de Harold Lloyd, Richard Correll, ofrecen una inmensa cantidad de información acerca del cineasta y su obra. Ambos entran en detalle acerca de los momentos más memorables del filme y explica cómo se realizaron.

El disco también incluye tres cortometrajes de Lloyd: Take a Chance (1918), Young Mr. Jazz (1919) y His Royal Slyness (1920). Los tres incluyen pistas de comentarios por parte de Correll y el guionista John Bengtson.

Harold Lloyd: The Third Genius es un tremendo documental, producido para la televisión en 1989, que gira en torno a la figura de Lloyd, su vida, carrera y obra.

Como mencioné en la reseña del filme, el Blu-ray contiene un suplemento dedicado a los efectos de Safetly Last! titulado Locations and Effects. En él, Bengston y el experto en efectos visuales, Craig Barron, discuten los trucos que se ven en la película. El segmento fue producido por Criterion en el 2013.

El compositor Carl Davis protagoniza una entrevista de 25 minutos en la que habla sobre la estructura de la banda sonora que compuso para Safety Last!

Por último, el panfleto ilustrado de 22 páginas contiene un ensayo escrito por el autor Ed Park. 

Nota final

En términos de película, imagen y suplementos, el Blu-ray de Safety Last! es uno de los mejores que ha lanzado The Criterion Collection en el 2013. Actualmente la cinta se puede ver gratuitamente en el canal de Hulu de Criterion, pero esta edición es tan y tan buena que amerita una compra.