Entre el selecto grupo de las trilogías cinematográficas que han dejado su huella indeleble en el séptimo arte, muy, muuuuuy arriba en la lista, está la magnífica Three Colors del director polcaco Krzysztof Kieslowski, basada en lo que representan los tres colores de la bandera francesa: libertad, igualdad y hermandad.

Hacía muchos años que no veía las tres películas que componen esta trilogía, Blue, White y Red. Probablemente desde que las compré en DVD hace más de una década, por lo que sumergirme en la fantástica edición que recientemente lanzó The Criterion Collection fue como verlas por primera vez. Me di cuenta cómo mis gustos han cambiado con el paso de los años y las aprecié con otros ojos, unos obviamente más críticos.

Prepárense para leer muchos superlativos en esta edición de Universidad Criterion.


Blue

El primer capítulo del magnum opus de Kieslowki trata el tema de la libertad a través del personaje de “Julie”, interpretado por la incomparable Juliette Binoche. La esposa de un famoso compositor francés queda viuda cuando éste muere junto a la hija de ambos en un accidente de tránsito que ella sobrevive. “Julie” lidia con esta tragedia cortando todo vínculo físico y emocional con su vida familiar en un desesperado intento por seguir adelante y empezar de nuevo.

Sin embargo, “Julie” no se puede desprender del pasado fácilmente. Kieslowski muestra esto por medio de la sublime música de Zbigniew Preisner –quien compuso el glorioso Lacrimosa que escuchamos este año en The Tree of Life-, la cual representa la pieza sinfónica que su marido dejó sin terminar. “Julie” la escucha constantemente, atormentándola como un fantasma que no la deja en paz. Ver su sufrimiento y la manera cómo lo supera es un poderoso viaje emocional que se hace aún más conmovedor por la grandiosa actuación de Binoche.

De los tres filmes, Blue es probablemente el más aclamado, y con muy buena razón. A través de música y colores, Kieslowski transmite las emociones de “Julie” y nos hace sentir su tristeza. Es una experiencia inolvidable y con un final impactante. Binoche está a otro nivel en su interpretación y éste papel fue de vital importancia en su carrera que hoy día es una de las más respetadas del medio.


White

Luego de un drama tan intenso como Blue, llega White para levantarnos el ánimo. La divertida comedia oscura gira en torno a “Karol Karol” (Zbigniew Zamachowski), un polaco que quedó locamente enamorado de “Dominique” (Julie Delpy), una joven francesa que ahora se quiere divorciar de él porque nunca consumó el matrimonio. “Karol” se ve obligado a regresar a Polonia pero su obsesión por su antiguo amor lo lleva a planificar una venganza con la que espera recobrar a su ex esposa.

No recordaba que White fuera tan cómica. Claro, no del tipo de comedia que provoca dolor en los costados, pero sí de la que te mantiene con una sonrisa de oreja a oreja. La actuación de Zamachowski es irresistible como un tipo sin el más mínimo respeto propio. Ver a los extremos que llega para reconquistar a “Dominique” es el gran encanto de la producción.

White desarrolla el tema de la igualdad, pero lo hace irónicamente. Al contrastar las realidades de Francia y Polonia tras la caída del Muro de Berlín, Kieslowski busca exponer cómo la Europa Oriental se quedó atrapada en el pasado y cómo las personas se las tenían que ingeniar para sobresalir. Es un aspecto de su propuesta que no es evidente a primera vista, pero ese es el gran beneficio de los estrenos de Criterion: el material suplementario te invita a examinar el filme más a fondo.


Red

El rojo predomina en todas las escenas de Red. Más que en las dos cintas que la anteceden, aquí el color estalla en prácticamente todas las tomas para resaltar el tema de la hermandad que figura en la bandera francesa. La trama se desarrolla en Ginebra, donde la joven modelo “Valentine” (Irene Jacob) accidentalmente pisa a un perro con su vehículo y al buscar a su dueño se topa con un viejo juez que se dedica a espiar a su vecino. “Valentine” lo condena por hacerlo pero al mismo tiempo se ve atraída por la personalidad del juez, por más cascarrabias que sea.

Red es el capítulo más “difícil” de la trilogía por ser el más denso. La relación entre “Valentine”, el juez y el interés amoroso –un vecino de ella-, toma tiempo en desarrollarse, pero es aquí donde surge el aspecto de la hermandad. Kieslowski parece estar intrigado por las casualidades del universo, cómo la gente se conoce, qué las atrae y cómo surgen vínculos tanto emocionales como físicos entre ellas.

Estéticamente, sin embargo, es la película más atractiva de la trilogía. El rojo pasión colma la paleta de colores y sirve para acentuar las emociones de los protagonistas. Podría requerir de dos o tres revisiones para apreciarla en su totalidad, pero Red ofrece una satisfactoria conclusión, no sólo a su propia narrativa, sino en la manera como amarra las historias de las otras dos películas de manera muy peculiar en una de sus últimas escenas.



Presentación audiovisual

Uno de los aspectos más llamativos de la trilogía es su composición visual y cómo Kieslowski junto a sus tres cinematógrafos utilizan el color para distinguir cada capítulo. Me complace decir que la edición de Criterion ofrece la mejor presentación que han tenido estas películas en su formato casero.

Las tres películas vienen en su formato original 1.85:1 con una transferencia en alta definición 1080p que resalta la maravillosa estética de esta producción.

En Blue obviamente predominan los tonos azulados que cuando estallan en pantalla lucen hermosos. El contraste es excelente y al igual que el nivel de detalle.

Los colores están menso saturados en White pero por diseño. Los grises predominan junto a los blancos para darle al filme un claro contraste entre la Europa de Blue y la que se presenta aquí.

De las tres cintas, Red es la que mejor se ve. Los tonos rojos suelen ser los más problemáticos para reproducirse en formato digital pero aquí lucen espléndidos.

Las tres pistas de audio están codificadas en DTS-HD Master Audio 2.0 y se escuchan muy bien, particularmente la de Blue donde la sublime banda sonora compuesta por Zbigniew Preisner tiene una gran prominencia. El diálogo se aprecia claramente por el canal central que es el que mayormente se estará usando en esta trilogía donde lo que se dice es tan importante como lo que calla.


Extras

Amantes de Kieslowski, pónganse sus baberos.

Cada disco viene acompañado de una robusta selección de material suplementario.

En el disco de Blue:

On Blue es un ensayo visual narrado por la profesora de cine Annette Insdorf en el cual provee su opinión de la trilogía en general y luego se concentra en Blue.

Juliette Binoche ofrece sus comentarios sobre varias escenas del filme mientras se escucha el audio de una entrevista.

En Krzysztof Kieslowsi’s Cinema Lesson el propio director habla sobre sus técnicas cinematográficas, en particular el uso del close-up.

Para los amantes de la música, se incluye una entrevista con el compositor Preisner, quien colaboró con Kieslowski en 12 películas, y aquí habla de su relación con el fenecido cineasta.

Reflections on Blue es una compilación de entrevistas con personas que trabajaron con Kieslowski al igual que críticos de cine. Los mismos expertos regresan para hablar sobre la vida del director en el segmento Krzysztof Kieslowski: The Early Years.

Además, tenemos dos cortometrajes realizados por el cineasta polaco: The Tram, una cinta muda de unos cinco minutos de duración, y The Face, protagonizada por el propio Kieslowski.

El tráiler original de la cinta también se incluye.

En el disco de White:

On White es otro ensayo visual en cual el historiador cinematográfico Tony Rayns habla sobre el trasfondo del director y cómo la trilogía evoca su trabajo anterior, particularmente la serie del Decálogo.

También tenemos otra lección impartida por el propio Kieslowski en la que habla de sus propuesta original para White, como ésta fue cambiando y los cambios que se dieron durante la producción de la misma.

Los protagonistas de WhiteZbigniew Zamachowski y Julie Delpy- son entrevistados por separado y el material es compilado en un segmento de 18 minutos en el que ambos artistas hablan de su experiencia trabajando con el director.

El abogado convertido en guionista, Krzysztof Piesiewicz, habla sobre cómo dio el salto del derecho al cine y sobre las 17 películas que realizó junto a Kieslowski.

The Making of White es un “behind the scnes” de la filmación de White que dura unos 16 minutos.

Al igual que en el disco de Blue, aquí también tenemos dos cortometrajes de Kieslowski. Seven Women of Different Ages es protagonizado por siete bailarinas de ballet, mientras que Talking Heads le pregunta a 40 personas, desde las edades de 1 a 100 años, “¿Quién eres en realidad?” y “¿Qué es lo más que quieres de la vida?”.

Por último, se incluye el tráiler de White.

En el disco de Red:

On Red es un vídeo ensayo en el que el crítico Dennis Lim hace un resumen de los temas que unen a las tres películas de la trilogía.

Una vez más, Kieslowski imparte una lección cinematográfica en Krzysztof Kieslowski Cinema Lesson.

La protagonista de Red, Irene Jacob, habla durante 16 minutos sobre su experiencia, no sólo en esta película, sino además en la maravillosa The Double Life of Veronique.

El productor Marin Karmitz se concentra en hablar sobre los problemas de la producción, mientras que el editor Jacques Witta discute los cortes que tuvo que hacerle a la cinta y especifica las escenas que fueron editadas.

Behind the Scens of Red muestra a Kieslowski en acción durante la filmación de Red. También se nos ofrece un vistazo a la edición de 1994 del Festival de Cannes donde Red hizo su debut aunque no cargó con la Palma de Oro.

Krzysztof Kieslowski: I’m So-So es un filme biográfico, de una hora de duración, en el que el director habla sobre su vida y su canon fílmico.

Y para terminar, el típico panfleto que incluye Criterion esta vez es enorme. 79 páginas repletas de ensayos por críticos, expertos, catedráticos, comentarios del propio Kieslowski y artículos redactados por cada uno de los tres cinematógrafos. Las lecturas son interesantísimas y merecen su atención.  


Nota final

The Criterion Collection llevaba mucho tiempo insinuado el posible lanzamiento de esta trilogía, pero la espera valió la pena. Las tres películas se ven sensacionales y el material suplementario es tan extenso que me tomó más de diez días verlo poco a poco. Three Colors es un estreno indispensable para cualquier amante del séptimo arte.