Muchos de los analistas de radio creen que pueden vender chinas por botellas o que la gente tiene que aceptar y creer todo lo que dicen, aunque algunos estén en nómina de legisladores, empresas privadas o municipios.

En ese mundo del análisis radial, el profesor Ángel Rosa asegura tener en Noti Uno el programa de mayor audiencia al mediodía. Mientras que Jay Fonseca —que está en WKAQ 580AM a la misma hora— también dice tener la verdad y mayor cantidad de seguidores en cuanto a audiencia se refiere.

O sea, que los dos son los más escuchados. ¿En serio?

Bueno, pues eso depende del grupo demográfico. A Ángel lo escuchan los que padecen del corazón, los que desojan margaritas, los que no quieren griterías o no quieren saber de las cosas del mundo moderno como los “bitcoin” o Groenlandia.

Jay, por su lado, lleva buenos invitados, aunque a veces se nota la costura de su gente y hasta lo contradicen.

Aunque Ángel es profesor del Colegio de Mayagüez y tiene estudiantes a su alrededor, Jay tiene la audiencia más joven.

Así que con un segmento para analizar la música de reguetón o música urbana en las noticias quiere cambiar la promoción de WKAQ que lo pone a deshojar margaritas. Ojo... algo de mal gusto.

Y mientras en Wapa Radio te llevan la noticia del momento o las conferencias de prensa, en NotiUno hay que escuchar la repetición de lo que dijeron Alejandro García Padilla y Carmelo Ríos en su programa. ¡Ah! Y lo del viernes todavía se escucha el lunes por la mañana como si fuera noticia nueva aunque sepamos que es de tres días atrás.

La pérdida de Alex Delgado, q.e.p.d., se nota y aunque tienen gente que lleva años allí como Luis Dalmau Domínguez o Érika Camareno, no es lo mismo. Chicos, menos repetición y más noticias frescas. Hay ocasiones que alguien en un tiroteo en Wapa Radio casi lo entierran y en las otras estaciones todavía está herido.

Aunque las redes les comen los dulces a casi todos los medios, si se hiciera un esfuerzo pues podría mejorar la sintonía y no seguir perdiendo audiencia joven. En otras palabras, para llegar a la juventud en los programas de análisis no basta decir que tal noticia se parece a tal canción de reguetón o buscar el significado de lo que quería decir el autor —que a veces ni se entiende—. Eso no le importa a mucha gente.

Y después hablamos de que somos una sociedad violenta o nos preguntamos de dónde sale tanta agresividad. Ujum. Cada día trabajamos para hacer una sociedad más violenta y agresiva. Mientras, muchos jóvenes quieren vivir del cuento; no estudian, no trabajan y quieren ser millonarios, pues ya usted sabe.

¡Ah! Y los analistas que se pasan diciendo malas palabras en radio... malet, malet! Se ríen y no piden disculpas.

A esos hay que lavarles la boca o darles una multa cada vez que lo hacen. Para nada se escuchan bien. Es una falta de respeto a los radioyentes. Mientras una madre le dice a su hijo que no diga esas malas palabras es el analista que esa madre escucha quien las repite. Y el nene se pregunta quién está mal, el analista o mamá.

Y aquí paz y en el cielo gloria.

Cuando algunos analistas se den cuenta del daño que causan a Puerto Rico con sus comentarios cargados de violencia y hasta mentiras disfrazadas de verdad será que podremos decir que estamos en el país de Alicia, pues por ahora las maravillas las pintan los analistas…

¡Qué pena!