Policía libera su estrés de manera creativa

Por Sandra Torres Guzmán / Para Primera Hora 07/18/2019 |11:45 p.m.
El Horizonte
Su amor por la artesanía lo llevó al Centro Cultural Carmen Solá de Pereira en Ponce a donde continúa tomando cursos con el maestro artesano Jorge Antonio Romero Navedo. (Suministrada)  
Legado de abuelo en Villalba.

Él se percató que de que su madre necesitaba un pilón, pero el dinero no le alcanzaba y en vez de comprarlo decidió confeccionarlo.

De esa manera, Santiago González Montalvo sorprendió a toda su familia, pues ninguno imaginó que este villalbeño seguiría los pasos de su abuelo paterno, quien se caracterizaba por sus hermosas creaciones artesanales.

Y aunque sus pasos lo llevaron a ingresar en la Policía de Puerto Rico, jamás ha dejado a un lado el talento que corre por sus venas pues se certificó como artesano al torno madera, talla y tabaco.

“Desde muy temprana edad siempre me gustaba trabajar la madera copiando el estilo de mi abuelo que siempre fue un buen artesano. Yo siempre estaba detrás de él que me enseñaba y en la ausencia de él, quise demostrarle a la familia que había una persona para continuar con su legado”, expuso González Montalvo, quien comenzó su trayectoria como artesano en la adolescencia.

“Una vez le dije a mi papá que me trajera un tronco de madera porque yo quería hacer un pilón como lo hacía mi abuelo. Ahí empecé a hacer el pilón para mi mamá porque lo necesitaba y no tenía el dinero, le dije que le iba a hacer uno y todavía ella lo usa, tiene hasta su nombre tallado”, recordó el villalbeño, de 49 años.

Así, el policía artesano continuó haciendo pilones de todos los tamaños, perfeccionando su creatividad con maestros de la artesanía puertorriqueña mediante hermosas creaciones hechas con maderas como el guayacán, capá blanco y prieto.

“Seguí trabajando y buscando información, después compré una máquina, me certifiqué con la Compañía de Fomento Industrial como artesano al torno en madera al tomar unos cursos; hacemos pilones y todo lo que puede tornear en madera, bolígrafos, quinqués, juguetes tradicionales como trompos”, expresó el artesano.

“Hago pilones distintos tamaños, de mesa, de piso, incluyendo el tradicional que es de seis o siete pulgadas que es el que se usa a diario en la casa. He hecho pilones de hasta cinco pies, y eso me toma varios días, incluso, cuando es uno tradicional de cocina pues ese ya en dos horas se hace”, señaló.

Sin embargo, otra de sus metas era convertirse en policía pues se lo mencionaba a su progenitora desde pequeño, y también lo cumplió, pues en la uniformada se desempeña como director de la División de Autopistas de la Policía de Puerto Rico en el área de Ponce a Cayey, y de Salinas a Guayama.

“El trabajo del policía es un trabajo muy comprometedor y termina uno con cierto estrés, y yo libero ese estrés con el trabajo de la madera. Eso lo he practicado hace mucho tiempo y en mis días libres trabajo con la madera o con el tabaco, porque también soy tabacalero, cultivo el tabaco, hago cigarros y también me logré certificar el año”, confesó.

Su amor por la artesanía lo llevó al Centro Cultural Carmen Solá de Pereira en Ponce a donde continúa tomando cursos con el maestro artesano Jorge Antonio Romero Navedo.

“Precisamente ahora estamos tomando un curso de talla de rostros, primero le doy gracias a Dios y gracias al maestro Romero que comparte esa técnica y esa idea para lograr tallar un rostro con unas características que la gente puede reconocer”, manifestó.

“Me siento sumamente contento y satisfecho porque sé que he logrado lo que quería y he podido, tallar diferentes próceres de Puerto Rico. Quiero hacer una talla de mis tres hijos cogiditos de la mano, es lo que deseo”, destacó al revelar que una vez se jubile, quiere dedicarse a enseñar a otros lo aprendido.

Para detalles puede acceder a: Art González en Facebook.


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