Durante más de un siglo, la Academia Perpetuo Socorro, en Miramar, ha construido un legado de excelencia académica y educación holística fundamentada en la persona de Jesucristo, con el propósito de formar líderes con valores y compromiso social.

Desde su fundación, el 21 de septiembre de 1921, esta institución ha dejado huella en la vida de sus alumnos y ha sido responsable de formar ciudadanos capacitados a nivel académico, espiritual, deportivo y artístico, además de inculcarles valores y principios esenciales en su formación.

“Como afirma nuestra misión, queremos empoderar a nuestros estudiantes para que desarrollen los dones que Dios les ha dado para edificar un mundo mejor. De hecho, el himno de la academia enfatiza que tendremos por norte la virtud, la nobleza y el honor”, expresó el padre Milton Agustín Rivera Vigo, director y párroco de la academia, que cuenta con una matrícula de 664 alumnos. “Buscamos que sean buenos estudiantes y les ofrecemos las herramientas académicas para ello, pero queremos que sigan siendo hombres y mujeres de bien y que prevalezcan siempre la caridad y el amor al prójimo en todo lo que hagan”, agregó.

Una muestra de su enfoque académico son los logros alcanzados durante el año escolar 2025-2026.

“Diría que fue un año muy exitoso. Nuestros estudiantes demuestran continuamente altos estándares académicos, deportivos, religiosos y humanos. Ejemplo de ello son los resultados obtenidos en exámenes estandarizados de College Board, como el PSAT, el Learn Aid y las pruebas Advanced Placement, entre otros, que certifican una y otra vez nuestra excelencia académica”.

Otra evidencia del éxito académico se refleja en sus estudiantes séniors, quienes, año tras año, alcanzan un 100 % de admisión universitaria y cuentan con múltiples opciones entre las que elegir.

“Nuestros estudiantes estudian en Puerto Rico, en Estados Unidos y en varias universidades internacionales. Un porcentaje significativo de nuestros alumnos es aceptado como Early Admission, y muchos tienen la oportunidad de ser admitidos a una de las ocho universidades de la Ivy League”, aseguró el director.

Cabe destacar que los estudiantes que optan por continuar sus estudios a nivel internacional salen muy preparados, ya que la academia ofrece cursos, desde nivel básico hasta AP, en francés, italiano y portugués, además de instrucción en inglés y español.

“Más de la mitad de nuestros estudiantes terminan siendo, como mínimo, trilingües”, afirmó el director.

Sin embargo, el éxito de la institución trasciende el ámbito académico, ya que esta también se destaca por sus actividades cocurriculares y extracurriculares, entre las que se encuentran los clubes y las electivas.

“Estas contribuyen a la formación de un estudiante holístico, a la vez que se fortalecen el interés y los dones de cada estudiante. Para la selección de las actividades cocurriculares y extracurriculares hay un catálogo de las actividades disponibles”, sostuvo padre Milton.

De hecho, el año pasado, la Academia del Perpetuo Socorro ofreció a su estudiantado la oportunidad de participar en conciertos, coro y hasta en un “Rock Band”, con el que llegaron a competir, por primera vez, en “Battle of the Bands”. Además, celebraron obras de teatro, Noche de Lenguas Extranjeras y Noche de Galería. En esta última, los estudiantes de todos los niveles (desde PPK hasta cuarto año) presentaron sus trabajos artísticos de pintura, dibujo, escultura y muralismo, entre otros.

Las experiencias también trascendieron el salón de clases, ya que los alumnos realizaron varios viajes educativos, entre ellos a la Casa Blanca, en Washington, donde visitaron la Oficina del Comisionado Residente, Pablo José Hernández, quien es un exalumno de la academia. Además, fueron a California para una competencia internacional de las Naciones Unidas y participaron en la Feria Científica Internacional (ISEF), que se realizó en Phoenix, Arizona.

A estos viajes también se suman las misiones que la academia realiza a Perú, Honduras y Guatemala como parte de su enseñanza enfocada en el servicio y el amor al prójimo.

Según el padre Milton, otra carta de presentación de la institución es el ambiente de “respeto, alegría y el espíritu perpetuano” que se vive a diario en la comunidad escolar.

“Compartir en la comunidad escolar es muy bueno; todos se hablan, se hacen amigos entre clases y hay un ambiente que te hace sentir bienvenido y parte de esta academia. Para mí, ser parte de la Academia del Perpetuo Socorro no es solo pertenecer a una comunidad escolar, sino a una familia muy unida, en la cual todos se ayudan y se apoyan entre sí”, expresó, por su parte, Markus Cordero Burckhart, estudiante que pertenece a la academia desde prekínder.

Como estudiante, Markus afirmó que pertenecer a Perpetuo Socorro le ha ayudado a desarrollar su compromiso, responsabilidad, respeto, liderazgo y empatía hacia los demás.

“Estas experiencias complementan mi vida estudiantil porque, gracias a esto, puedo cumplir con mis tareas, manejar el tiempo de la mejor manera posible y balancear todos mis deberes y metas académicas con mis compromisos deportivos dentro y fuera de la escuela. Todas estas cualidades han contribuido a la persona en la que me he convertido y me han ayudado a enfrentar todo lo que se me pone por delante”, comentó el jugador que marcó el gol ganador para el equipo de fútbol campeón de la Copa Buzzer Beater este año.

Tras la culminación de este año académico, Perpetuo Socorro se prepara para una nueva página en la historia, ya que en septiembre de 2026 celebra su 105 aniversario, por lo cual se enfoca en su misión de “continuar formando mejores seres humanos en todas las áreas del desarrollo humano: espiritual, emocional y académico”.

“Deseamos que estos 105 años nos recuerden que la verdadera excelencia no se mide solo por los logros académicos, deportivos o artísticos, sino por la formación integral de seres humanos capaces de amar, servir y transformar el mundo con valores”.

Con más de un siglo de historia, la Academia Perpetuo Socorro apuesta por continuar formando generaciones comprometidas con la excelencia, el servicio y los valores humanos.