Durante los últimos 58 años, la empresa puertorriqueña Antilles Insurance Company ha sido tanto testigo como protagonista de algunos de los capítulos más importantes del desarrollo socioeconómico de Puerto Rico. Ahora inicia una nueva etapa, marcada por un cambio de mando y una transformación tecnológica orientada a fortalecer el crecimiento de la empresa, sin perder el enfoque humano ni el compromiso con el servicio que la han distinguido desde sus inicios.

Esta transformación tecnológica y la sucesión ejecutiva buscan ofrecer a los clientes un servicio más ágil y eficiente, al tiempo que impulsan el crecimiento de la empresa.

“La misión de Antilles es servir bien a los productores, los empleados, los asegurados, los directores y los accionistas. No cumplir con alguno de ellos es no estar haciendo nuestro trabajo”, destacó Jaime González Portilla, presidente de la Junta y principal oficial ejecutivo de la organización. Este objetivo ha sido el pilar de Antilles desde mucho antes de su fundación.

Hace casi un siglo, en 1931, Teodoro González, abuelo de González Portilla, adquirió el histórico Edificio Ochoa, en el Viejo San Juan, y estableció Anglo Puerto Rican Insurance Corporation, una agencia general que eventualmente se convertiría en la más antigua del archipiélago. Posteriormente, en 1968, José Enrique González, miembro de la segunda generación familiar, identificó una oportunidad para expandir el negocio.

“Mi padre tuvo la visión de que nos teníamos que mover, no solo de ser una agencia general, sino de ser también una aseguradora, y fundó Antilles Insurance Company”, contó. Desde entonces, Antilles ha permanecido como una empresa puertorriqueña de propiedad familiar, guiada por una visión a largo plazo y un compromiso con el país.

Hoy, la aseguradora, que cuenta con cerca de 70 empleados, administra aproximadamente 48,000 pólizas y genera un volumen de sobre $105 millones en primas. Ofrece una amplia gama de seguros de propiedad y contingencia para clientes personales y comerciales, que incluye cubiertas para viviendas, vehículos, comercios, líneas marítimas y fianzas. Su oferta se distingue por incluir soluciones innovadoras, como la Póliza Multilineal (Special Personal Package), que facilita la consolidación de cubiertas, atractivos beneficios económicos y servicios de asistencia integrados. Ese desempeño le ha permitido consolidar una posición sólida en la industria local, lo que le ha valido la calificación A (Excelente) de A.M. Best, la entidad independiente más respetada en el análisis de riesgo del sector asegurador. Además, la empresa cuenta con el Treasury Listing del Gobierno Federal, que le permite emitir fianzas para proyectos financiados con fondos federales.

Transición hacia el futuro

Tras 26 años en la presidencia y cuatro décadas de trayectoria en la industria, González Portilla determinó que era el momento idóneo para dar paso a una nueva etapa de liderazgo operativo.

Por primera vez en la historia de la aseguradora, la sucesión recae en un profesional que no pertenece a la familia fundadora: Raymond Pérez Brayfield, quien se desempeñaba como primer vicepresidente y asesor legal de la compañía.

“Lleva cinco años trabajando conmigo y ha hecho una excelente labor. Tiene un amplio conocimiento de seguros. Está muy preparado. Es la persona correcta para impulsar esta empresa hacia adelante”, expresó González Portilla.

Para el nuevo presidente, asumir el cargo representa un honor y una enorme responsabilidad.

“Es un gran privilegio que se me haya dado la oportunidad de presidir una compañía de trayectoria histórica y gran prestigio en la industria… lo acepto con mucha humildad”, sostuvo.

El licenciado cuenta con importantes designaciones como Chartered Property Casualty Underwriter (CPCU), Associate in Risk Management (ARM) y Associate in Reinsurance (ARe), credenciales clave para impulsar el crecimiento y la sofisticación del negocio.

Este cambio de mando forma parte de una estrategia para enfrentar la actual escasez de talento, uno de los principales retos de la industria.

“Completamos ese plan de sucesión en todos los departamentos y tenemos personas listas para que Antilles continúe 58 años más como una aseguradora líder en Puerto Rico”, puntualizó el líder entrante.

Tecnología al servicio de las personas

Asimismo, Pérez Brayfield fue determinante para resolver los desafíos más apremiantes de la empresa: la transición tecnológica.

Consciente de las limitaciones de los sistemas tradicionales (legacy systems), Antilles renovó prácticamente en un solo año toda su infraestructura operativa, migrándola a una plataforma más moderna, basada en la nube.

“Eso nos da una zapata sólida, en la que ahora podemos incorporar cualquier tecnología adicional, tanto inteligencia artificial como datos reales, en el momento en que nos ayuden a tomar decisiones”, explicó.

Esta modernización ha generado eficiencias internas y ha impactado directamente en la experiencia de los clientes con procesos –como cotización de pólizas y manejo de reclamaciones– más ágiles y eficientes.

No obstante, la nueva gerencia tiene como misión evitar la robotización del servicio.

“En Antilles estamos apostando primero a la tecnología y, segundo, al capital humano”, afirmó. “Porque, al final, la tecnología aporta muchas eficiencias, pero sin ese toque personalizado y humano no se completa el cuadro. Estamos listos para el futuro”, aseveró finalmente.