Se estima que solo una de cada tres personas ha planificado su retiro. También que siete de cada diez necesitarán servicios de cuidado a largo plazo en algún punto durante ese periodo, indicó Carlos López, especialista en planificación de retiro de Popular. De modo que, algunas personas dejaron su salud a la suerte. Esto no tiene por qué ser así.

“En Puerto Rico típicamente se acostumbraba a comenzar la planificación para el retiro un año antes de la jubilación. La realidad que afrontamos hoy día es muy diferente; lo que requiere disciplina y un cambio de mentalidad a largo plazo para prepararnos adecuadamente. Por esto, en Popular hemos lanzado hace varios años múltiples esfuerzos educativos para apoyar a que los puertorriqueños estén mejor asesorados y puedan tomar mejores decisiones financieras. Ese es nuestro norte, propulsar el bienestar social y económico de nuestra sociedad”, mencionó Juan Guerrero, vicepresidente ejecutivo de Servicios Financieros y Seguros de Banco Popular.

Tenemos una sola oportunidad para planificar nuestro retiro. Hay que balancear esa planificación con otras prioridades, compromisos y aspiraciones, como la compra de una propiedad, los estudios de los hijos o viajar por el mundo. “Recae en nosotros establecer una estrategia para el retiro con tiempo”, sostuvo López.

Mientras más temprano, ¡mejor!

El retiro ocurre cuando salimos de la fuerza laboral y perdemos nuestra principal fuente de ingreso: el salario. Por ejemplo, si la expectativa de retiro de la persona ronda los 65 años y la expectativa de vida los 85, estamos hablando de 20 años sin ese dinero.

Así, planificar el retiro implica pensar cómo sustituimos ese ingreso. También implica considerar:

  • ¿Cómo mantener su estilo de vida? (pero sin su salario)
  • ¿Cómo calcular la inflación? (pues el costo de bienes y servicios será mayor mañana que hoy)
  • ¿Cómo garantizar que sus necesidades estén cubiertas? (desde opciones de ocio hasta cuidado médico)
  • ¿Cómo lograr todo eso por dos décadas sin quedarse sin activos?

Según López, estudios plantean que la planificación del retiro debe comenzar a los 30 años, sin embargo, este exhortó a que se inicie tan pronto la persona comience a generar ingresos.

“Existe la creencia de que la cantidad de dinero que se necesitará durante el retiro es más baja, pero no es así. Debemos sustituir alrededor de un 90% de nuestros ingresos anuales. Como es un porcentaje alto, debemos destinar de un 15% a un 20% de nuestros ingresos anuales al retiro”, planteó López. Para ilustrar: si una persona gana $30,000 al año, se trataría de entre $4,500 (15%) y $6,000 (20%).

De ahí el factor tiempo: mientras más temprano se inicie el ahorro para el retiro, las aportaciones serán más cómodas, y en el caso de aportaciones en inversiones, estas podrían beneficiarse de estar participando por un tiempo prolongado (entre 20 a 40 años) del mercado de valores. Si bien no hay garantías de que esto suceda, históricamente, se ha observado que el tiempo ha favorecido a inversionistas a largo plazo, dándoles la oportunidad de superar los vaivenes del mercado, señaló López.

Opciones y estrategias para su retiro

Las instituciones financieras cuentan con productos para planificar su retiro. Los más comunes son:

  1. Los planes de contribución definida
  2. Las cuentas de retiro individual (IRA)
  3. Las anualidades (que funciona similar a un seguro social)
  4. Los seguros de vida

En el caso de los planes de contribución definida y las cuentas IRA, ambos ofrecen la ventaja de que:

  • Puede decidir cuánto aportará. Estas aportaciones son deducibles de su obligación tributaria, hasta ciertos límites.
  • No paga contribuciones sobre las cantidades mientras estén invertidas en planes de retiro. En las cuentas IRA, podría posponer la tributación hasta el momento de retirarlas o pagar sobre las contribuciones y no por el dinero acumulado al retirarlo, si se cumplen con ciertos requisitos. Cada producto tiene características contributivas diferentes y se deben tener en consideración a la hora de seleccionar.
  • En el plan de contribución definida y las cuentas IRA atadas al mercado de valores, usted se podría beneficiar de rendimiento (intereses o apreciación de valor) que podrían generar los instrumentos que usted o su asesor financiero escojan.

El dilema de la fecha de retiro

Retirarse después de la fecha inicialmente prevista no es un problema –después de todo, con una buena planificación, sus finanzas deben estar listas para ese momento. Retirarse antes de la fecha prevista podría ser un riesgo si no se ha preparado para esa posible eventualidad.

“Más de la mitad de las personas salen antes de lo previsto de la fuerza laboral. La mayoría lo hace por asuntos familiares o de salud. Pensamos que la decisión de retirarnos es solamente de nosotros y no nos damos cuenta de que puede haber factores externos que no controlamos”, detalló López.

Un retiro más temprano, dijo, significa más tiempo para el cual se tiene que sustituir el salario que se recibía, así como una revisión de la planificación hecha para maximizar las ganancias y reducir las pérdidas de las inversiones.

Un último asunto, agregó López, es evitar sacar el dinero de las cuentas destinadas al retiro antes de lo previsto, pues además de disminuir sus activos para el retiro, podría tener otras repercusiones, como el tener que pagar contribuciones y el no beneficiarse de los intereses y crecimiento de esos activos a largo plazo.

Si desea comenzar hoy su estrategia de retiro, comuníquese con el equipo de expertos de Popular a través de educacionretiro@popular.com.

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La información y descripciones generales encontradas en este artículo están diseñadas para ayudarle a entender algunos de los factores que generalmente debe considerar al evaluar la pertinencia de cualquier estrategia o inversión en su plan de retiro. Cualquier descripción incluida es solo para propósitos informativos, educativos y para su consideración independiente; no es para ser considerada, o ser vista, como un consejo o como una sugerencia para efectuar (o inhibirse de efectuar) alguna acción en particular. Al proveer esta información, asumimos que usted es capaz de evaluar esta información y las descripciones generales encontradas aquí para ejercer su criterio independiente. Banco Popular de Puerto Rico, sus subsidiarias y/o afiliadas no se dedican a la prestación de servicios legales, de contabilidad o asesoramiento contributivo. Si se requieren servicios legales, de contabilidad o asesoramiento contributivo, debe buscar los servicios de un profesional competente. Los productos de seguros e inversión no están asegurados por la FDIC, no son depósitos ni obligaciones de, ni están garantizados por Banco Popular, sus subsidiarias y/o afiliadas. Los productos de inversión pueden perder valor.

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