Dirigentes del BSN apoyan propuesta de Carlos González para revivir la Asociación de Entrenadores
Christian Dalmau, Jorge Rincón y Juan Cardona creen que este gremio les daría la voz que hoy no tienen ante la Junta de Directores.

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Gustavo Cañas no cobró ni un solo centavo por tres meses en 2007 como asistente de los Capitanes de Arecibo bajo la administración del apoderado William Vázquez, y entendía que la creación de la Asociación de Entrenadores Profesionales de Puerto Rico en 2019 evitaría casos como el suyo en el futuro.
El gremio contaba con una matrícula de 26 entrenadores en el Baloncesto Superior Nacional (BSN), incluyendo a Cañas como su presidente, y todo apuntaba a que llegaría para quedarse, así como la Asociación de Jugadores. Sin embargo, la pandemia del COVID-19 provocó su desaparición y los técnicos se quedaron sin una organización que los representara ante la Junta de Directores del BSN.
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“Hicimos par de eventos y prácticamente estábamos todos, pero vino la pandemia y lamentablemente fue cogiendo menos impulso y no llegó a lo que se perseguía, que era tener un gremio que fuera representativo en el BSN y a nivel nacional”, recordó Cañas, quien es ahora director de operaciones de los Indios de Mayagüez, en una entrevista con Primera Hora.
“No ha vuelto a haber un empuje como este desde que falleció ‘Vitito’ Ojeda, que era el verdadero propulsor de esto en América. Solamente puedo decirte que hay una asociación de entrenadores un poquito activa en Uruguay, Argentina y España, que nos dio servicio en una época”, continuó.
Ojeda, exdirigente del Equipo Nacional, murió el 15 de enero de 2024. El martes, Carlos González, actual entrenador del seleccionado patrio y de los Gigantes de Carolina-Canóvanas, hizo un llamado para retomar el colectivo que Cañas presidió en una liga que ha evolucionado bastante en los pasados seis años. González cree que, de esta manera, los técnicos tendrían una voz en la toma de decisiones que, en muchas ocasiones, afectan sus trabajos.

Un año antes de la fundación de la desaparecida Asociación de Entrenadores, varios técnicos no cobraron la totalidad de sus salarios y algunos tuvieron que recurrir a los tribunales para reclamar el dinero que les debían. Juan Cardona y Héctor “Bobby” Porrata son los únicos de los afectados que siguen activos en el BSN.
En la actualidad, Cardona es el dirigente de los Capitanes, pero en aquel entonces estaba a cargo de la dirección técnica de los Atléticos de San Germán, cuya antigua administración no le pagó $25,000 a tiempo. Por esto, el mentor de los Capitanes ve con buenos ojos la idea de González, siempre y cuando haya un presidente dispuesto a defender a los técnicos.
“Lo veo bien, pero, al ser ahora solo 12 plazas, entiendo que los dueños son más serios en cuestión de pagar. Pienso que la Asociación de Entrenadores tendría que tener un líder que tenga voz, no alguien que a todo le diga que sí y, por encima de todo, alguien que los coaches respeten y sepan que va a abogar por el bienestar de todos”, expresó Cardona a este diario.
“En el pasado hubo interés por hacer algo así, pero, si uno iba a aceptar un trabajo, el otro se quedaba callado para tener ventaja. Creo que lo genuino de los entrenadores es lo que debe salir a relucir esta vez, porque, si no, volveríamos a lo mismo: hablamos mucho y hacemos poco”, abundó.
Otro que también apoya la propuesta de González es Christian Dalmau, dirigente de los Vaqueros de Bayamón. Dalmau jugó 24 temporadas en el BSN, por lo que conoce de primera mano los beneficios de contar con un grupo que lo represente ante la Junta de Directores y que impulse enmiendas a favor de sus integrantes.
“Yo entiendo que eso sería algo muy bueno para que los mismos coaches del BSN puedan aportar y ayudar a los entrenadores que están subiendo. Creo que eso es parte de la responsabilidad que nos toca. Todo el mundo unirse y aportar de la mejor manera posible para que, como coaches, tengamos un grupo que nos proteja y nos sirva de apoyo”, opinó el estratega de los Vaqueros.
“Ahora yo soy coach, pero yo siempre he sido projugador. Siempre he dicho que los jugadores tienen que tener su propia asociación y pelear por sus derechos, pero también los coaches deben pelear por sus derechos porque solamente son 12 plazas, por lo que aquí es más fuerte ser coach”, siguió.
En 2025, cuatro de los 12 técnicos que comenzaron la campaña al frente de un equipo fueron despedidos: Omar González, de los Santeros de Aguada; José Juan Barea, de los Mets de Guaynabo; Iván Ríos, de los Osos de Manatí; y Allans Colón, de los Capitanes. Solo Ríos volvió como dirigente de Manatí, mientras que Colón ahora trabaja como director de operaciones de Aguada.
Estas cesantías hacen, sin duda, que el trabajo de un entrenador sea uno de los más inestables en el BSN. Por esta razón, Jorge Rincón, dirigente de los Mets, también respalda el retorno de la Asociación de Entrenadores.
“Somos los del trabajo de la línea más fina. Todo el mundo está protegido excepto nosotros. Creo que hay un buen núcleo de coaches que se llevan. Esto nos protegería, incluyendo a los asistentes, como dijo Carlos en la entrevista. Esos sí que no tienen (quién los proteja). Yo pasé ya por esa experiencia”, aseguró Rincón a este medio.
La realidad de los asistentes
Rincón fue contratado esta temporada como entrenador de los Mets, pero trabajó los últimos dos años como asistente de los Vaqueros y los Criollos de Caguas. El experimentado estratega confesó que durante el tiempo que laboró en la liga bajo ese rol tuvo que, por su propia cuenta, redactar los contratos que pactaba con las franquicias con la asesoría de abogados.
“Todos mis contratos de asistente fueron hechos por mí, llamando a otros coaches y orientándome con abogados yo solo. Una asociación nos daría orientación al momento de realizar nuestros contratos para saber qué es un riesgo y qué no”, señaló Rincón.
Una de las enmiendas que le hicieron al reglamento del BSN para esta temporada fue limitar la cantidad de veces que los entrenadores pueden hacer un reto a uno solo por partido, sin importar si el resultado del desafío es exitoso o no. Esto con el objetivo de que las herramientas de revisión de la liga se alineen con los estándares de la FIBA.
Como muchos técnicos, Rincón no está de acuerdo con esta modificación y entiende que, de haber contado con un grupo representativo en la reunión donde se tomó la decisión, habrían podido ofrecer su opinión.
“Hubo reglas este año que nos afectan y los coaches no tuvimos ni voz ni voto, como lo de la revisión (reto). En FIBA no existe eso y no nos pidieron consejo en relación a eso. Era una herramienta que teníamos y la utilizábamos. Aunque hubiésemos perdido en la votación, hubiésemos tenido un voto con una asociación”, sostuvo el estratega de los Mets.
Dirigente retirado como posible presidente
Seleccionar a una persona para que asuma la presidencia de la Asociación de Entrenadores sería una de las decisiones más importantes si este gremio llega a concretarse nuevamente. Dalmau, por su parte, cree que no debería ser ninguno de los 12 dirigentes activos en la liga, sino alguien cuyo trabajo en el torneo sea exclusivamente ese.
“Yo entiendo que los que estamos aquí adentro estamos muy enfocados en salir a bregar con eso. Creo que, para eso, va a tener que venir un coach que ya esté retirado y pueda montar esa unión mientras los demás se enfocan en hacer las cosas por el bien de todos”, comentó el estratega de Bayamón.
“Pienso que lo más importante es que todos puedan entender que este tipo de movimiento es positivo, porque tal vez no lo necesitas ahora, pero en algún momento lo vas a necesitar”, agregó.
Cabe destacar que, con una asociación, los técnicos también podrían acceder a certificaciones como parte de su educación continua, lo que les abriría puertas en el exterior. Y es que, más allá de la representación, el objetivo de un colectivo como este sería fortalecer la profesión, elevar sus condiciones laborales y garantizar que tengan las herramientas necesarias para crecer dentro y fuera del BSN.


