El segundo de los hermanos Molina, quien jugó 15 años en las Grandes Ligas, aseguró que la nueva faceta de Yadier será la antesala de un futuro prometedor como mentor.

“Para mí es un anticipo de lo que se va a ver dentro de seis o siete años en las Grandes Ligas. Creo que tiene mucha capacidad para el juego, le deseo lo mejor, estamos con él siempre.  En su mente está Puerto Rico y sé que lo hará muy bien”, auguró Cheo Molina mediante una comunicación escrita.

La extensa experiencia de los hermanos Molina detrás del plato será determinante en cada juego del torneo, que buscará definir cuatro plazas para el Mundial Sub 23 del 2018. 

“Él (Yadier) es cátcher, los receptores somos casi dirigentes.  No va a tener ningún problema. Sé que tiene la habilidad, puede hacerlo”, expresó.

La estrategia desde el banco deberá combinarse con el talento dentro del terreno para conseguir victorias.  Cheo dijo estar entusiasmado con lo observado durante las prácticas del conjunto y resaltó el compromiso de los jugadores.

“Son muchachos con mucho talento, con deseos de ganar y representar la Isla. El grupo se ve muy bien. Vamos a tratar de enseñarles lo más que se pueda para hacer un buen papel allá y ganar el torneo”, puntualizó.

No es la primera vez que los hermanos Molina se unen para defender los colores de Puerto Rico en un evento internacional. Tan reciente como en el Clásico Mundial del 2017, la novena nacional tuvo a Cheo como uno de los integrantes del cuerpo técnico y a Yadier de capitán. La labor de ambos fue importante para guiar al equipo puertorriqueño hasta el juego final.

“Donde quiera que él (Yadier) esté quiero estar”, dijo con firmeza el ganador de dos Serie Mundial de las Grandes Ligas (2002 y 2009).