Los Ángeles. El exlanzador de los Dodgers de Los Ángeles, Julio Urías, no será imputado con cargos por delitos graves tras su arresto en septiembre por sospecha de violencia doméstica.

Según la evaluación de cargos de la oficina del fiscal del distrito del condado de Los Ángeles, el zurdo mexicano discutía con su esposa cuando “la empujó contra una cerca y la agarró del cabello o hombros”. Sin embargo, el documento precisó: “Ni las lesiones de la víctima ni los antecedentes penales del acusado justifican presentar (un cargo) por un delito grave”.

La fiscalía informó el martes que trasladó el caso a la oficina del fiscal de la ciudad para considerar la presentación de delitos menores.

Relacionadas

Urías se declaró agente libre tras la última Serie Mundial. Completó los primeros ocho años de su carrera con los Dodgers.

El mexicano fue colocado bajo licencia con goce de sueldo en forma indefinida por las Grandes Ligas tras su arresto en las afueras del estadio BMO en el Exposition Park, sur de Los Ángeles, donde acudió a presenciar un partido de la MLS. Las autoridades fueron alertadas por un ciudadano que denunció el altercado entre un hombre y una mujer. Urías fue arrestado por el Departamento de Seguridad Pública bajo sospecha de lesiones corporales a su cónyuge o conviviente.

La licencia con goce de sueldo se aplicó bajo la política de las Grandes Ligas sobre violencia doméstica, agresión sexual y abuso infantil adoptada de común acuerdo con el sindicato en 2015 y que puede constituirse como el primer paso hacia una suspensión. Bajo la licencia, los peloteros pueden devengar su salario pero tienen prohibido jugar.

Incluso sin ser encontrado culpable, las Grandes Ligas pueden suspender al zurdo de 27 años si concluye que quebrantó el reglamento de violencia doméstica.

Urías fue arrestado en mayo de 2019 por violencia doméstica. Las Grandes Ligas lo suspendieron por 20 duelos, pero la fiscalía de Los Ángeles no presentó cargos formales, a condición de que siguiera un programa de prevención de la violencia de género durante 52 semanas. Ningún pelotero ha sido suspendido dos veces bajo el reglamento de violencia doméstica.