Los Dodgers, que ganaron 111 juegos, pudieron haber sentido el efecto. También los campeones defensores Braves de Atlanta que ganaron 101. Ambos cayeron en su primera serie de postemporada ante equipos de su misma división que entraron peleando por un espacio de ‘wild card’.

Algunos fanáticos y analistas apuntan a que el nuevo formato de postemporada pudo haber afectado a Los Ángeles y Atlanta, que, como premio por tener la primera y segunda marca de la Liga Nacional descansaron unos días mientras se efectuaban las series de tres partidos de ‘wild card’ para ver quien sería su rival.

Atlanta esperó a que los Phillies de Filadelfia sacaran del camino a los Cardinals de San Luis en dos juegos, pero los Phillies terminaron eliminando a los Braves 3-1 y hoy están en la Serie Mundial. Los Dodgers, por su parte, tuvieron que esperar por San Diego, que le ganó 2-1 a los Mets y luego eliminó 3-1 a los californianos.

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“Todo el mundo tiene su manera de pensar”, dijo el exjugador, dirigente y gerente general Jesús ‘Motorita’ Feliciano. “Muchos hablan del tiempo de descanso que tuvieron estos equipos con grandes temporadas. A algunos equipos no les funcionó, pero a los Astros de Houston les funcionó muy bien. Así que vimos que equipos como los Dodgers, que ganaron 111 juegos, eliminados rápido. Y el que hayan perdido así de rápido impacta el béisbol, porque tú quieres ver jugando a este tipo de organización que se esperaba que llegaran hasta lo último”.

Igual, los Yankees de Nueva York esperaron y eliminaron a los Guardians de Cleveland en su primera serie, aunque tuvieron que ir a cinco juegos. Luego fueron barridos por los Astros.

“El equipo de Atlanta terminó con una grandiosa segunda mitad y equipos como ese, cuando llegan a los playoffs, van calientes. En este caso terminas bien una serie regular y luego estás cinco o seis días sin jugar. Para algunos equipos es beneficioso porque pueden tener algunos jugadores que están físicamente resentidos. Pero para otros, que están jugando bien y están saludables, la pausa pudo haber sido factor”.

Para Edwards Guzmán, exjugador, coach, dirigente y escucha, la idea de tener una serie de ‘wild card’ de tres juegos en vez de solo uno fue un éxito económico para MLB. Y entiende que, como dice el dicho, ‘lo que es igual no es ventaja’.

“Simplemente, los equipos que juegan en el ‘wild card’ son los que estuvieron todo el último mes de la temporada bajo presión. Para ellos todos los juegos cuentan. Yo pienso que los equipos que entran (aseguran su pase) más temprano o se relajan o bajan la intensidad de juego en las últimas semanas preparándose para la postemporada. Para mí, los equipos de ‘wild card’ vienen jugando playoffs desde principios de septiembre”, opinó.

Dijo que le gustó el nuevo formato aunque le encontró un detalle que podría tener efectos a largo plazo.

“Lo que sí creo es que no vamos a ver a equipos con tanta necesidad de elevar su nómina para llegar a playoffs. Equipos que pensarán que si juegan para .500, o cuatro o cinco juegos por encima de .500, tienen la oportunidad de ir a playoffs. Y eso ayuda con los fanáticos, porque entres como ‘wild card’ o como sea, eso no le importa al fan. Lo que importa es que estás en postemporada”, explicó.

“Así que creo que habrá equipos que no gastarán tanto en agentes libres pensando en que, con lo que tienen pueden añadir una pieza (jugador) no tan caro y jugarse la suerte en los playoffs, como lo hizo Cleveland y Tampa Bay lo hace todos los años”, indicó.

Tanto Feliciano como Guzmán opinaron que un factor importante en la Serie Mundial será la experiencia que tienen los Astros en ese tipo de escenario. En las pasadas seis temporadas, los Astros han estado en las Series Mundiales de 2017, 2019, 2021 y 2022. Ganaron en 2017.

Guzmán dijo que piensa que una de las cosas más difíciles en el béisbol es ganarse a un equipo que llega inspirado y que trae un momentum, como Filadelfia, por lo que son muy peligrosos los Phillies.

Kyle Schwarber, de los Phillies de Filadelfia, celebra un cuadrangular en la serie ante los Padres. Su potente bateo zurdo podría ser un peligro para Houston, que no tiene ningún relevista zurdo en su roster.
Kyle Schwarber, de los Phillies de Filadelfia, celebra un cuadrangular en la serie ante los Padres. Su potente bateo zurdo podría ser un peligro para Houston, que no tiene ningún relevista zurdo en su roster. (Matt Slocum)

“Hay veces que los ves jugando y piensas que a ese equipo no se lo gana nadie”, dijo Guzmán. “Desde la primera serie todos pensaban que sus rivales eran superiores. Por ejemplo, San Luis. Y se los ganaron. Luego les tocó Atlanta, que para mí era el equipo más balanceado de la Nacional en cuanto a pitcheo, defensa y ofensiva, y lo mismo. Ahora se ganaron a San Diego que venía de sacar a los Dodgers”.

Guzmán dijo que una de las claves para Houston lo será su bullpen, o más bien, qué tan bien puedan batearle los zurdos de Filadelfia como Bryce Harper o Kyle Schwarber a un cuerpo de relevo que no cuenta con un solo lanzador zurdo. Agregó que si Houston evita los jonrones, debe tener éxito, mientras que Filadelfia debe seguir haciendo el trabajo ofensivo, especialmente poniendo la bola en juego en dos strikes.

Para Feliciano, igualmente la diferencia sería la experiencia de los texanos, y entiende que lo demostraron muy bien en la serie ante los Yankees.

“Pusieron la bola en juego… la cantidad de ponches que tuvieron los Yankees y la diferencia que se vio en los turnos de ambos equipos. Son un equipo que sabe batear en cada situación. Un equipo muy difícil de ganárselo”, opinó.

“Filadelfia ha tenido una gran temporada de Schwarber, pero es un equipo que depende más de la ofensiva de largo metraje. Houston sabe jugar béisbol”, continuó Feliciano. “Yo creo que, a la hora de la verdad, la experiencia va a ser un factor grande. Jugar en Filadelfia no es fácil, aunque yo creo que ningún juego de Serie Mundial como visitante debe ser fácil. Filadelfia tiene esa hambre como fanaticada porque llevan muchos años de no estar en Serie Mundial”.