En las semanas previas a su regreso al ring la noche del jueves, Félix “Diamante” Verdejo insistió que su principal motivación era demostrar que nuevamente es el boxeador de antaño.

Solamente necesitó dos minutos y 59 segundos para hacerlo cuando fulminó al antonces invicto Will Madera en el primer asalto durante la pelea estelar de la cartelera que tuvo como escenario el MGM Grand en Las Vegas, Nevada.

Verdejo comenzó el pleito estableciendo el jab que encontró consistentemente el rostro y los planos bajos de Madera. Pero fue un upper de derecha seguido por una ráfaga de combinaciones que allanó el camino para el rápido nocaut técnico. Una vez Madera cayó aparatosamente a la lona, no se reincorporó durante el conteo de 10 de referí.

Will Madera no se pudo reincorporar después de recibir una combnación de golpes de Félix Verdejo. (Top Rank / Héctor de la Cruz)

“No me esperaba que fuera tan fácil. El trabajo que hice durante los pasados meses se vio”, reaccionó Verdejo a este medio poco después del triunfo. “Le conecté el jab y esa fue la clave para soltar las manos. Cuando vi que estaba lastimado, seguí para tratar de terminarlo y así fue”.

Verdejo insistió que el resultado se debió a la preparación que completó bajo la tutela del entrenador Ismael Salas.

Sabía que estaba ‘ready’ y que Madera no había hecho ni la mitad de lo que hice en el gimnasio para ganarme. Eso me dio la confianza”, dijo.

El púgil puertorriqueño mencionó que su próximo objetivo es enfrentar el ganador del pleito entre Vasyl Lomachenko y Teógimo López. Sin embargo, ese combate posiblemente no ocurrirá hasta el otoño. De hecho, su preferencia es Lomachenko.

Verdejo, por ello, insistirá en pelear nuevamente antes que concluya el 2020.

“Me gustaría para seguir mejorando y entonces en el 2021 buscar esas peleas grandes. Lomachenko es la que me desearía porque tengo esa espina desde los Juegos Olímpicos (Londres 2012) que me quiero sacar”, concluyó Verdejo.