Corozal. Rafael Espinoza se encuentra dentro de un sueño del que no desea despertar.

Al púgil mexicano todavía le cuesta asimilar que es el nuevo campeón de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), versión de las 126 libras, gracias a que superó al cubano Robeisy Ramírez por decisión mayoritaria el 9 de diciembre.

“Es el sueño que siempre quise. Supe que lo iba a lograr, pero también que es difícil. Me siento realizado”, compartió Espinoza con este medio después de recibir la nueva faja de campeón de la OMB. “Es como estar soñando despierto y no querer despertar”.

Espinoza (23-0, 20 KO) comenzó su trayectoria en el boxeo rentado en el 2013, participando en carteleras en Aguascalientes, Nogales y Guadalajara, entre otros. Nunca tuvo la oportunidad de disputar una faja regional y ni tan siquiera aparecía en las clasificaciones de la OMB en la división pluma.

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“Tuve altas y bajas en el deporte. Inicié a los 15 años viendo una pelea cuando dije que quería ser peleador para que la gente me viera en la televisión. Me puse esa meta y ahora que lo logro no lo creo porque es son muchos los que no lo logran. Realmente valió la pena todo lo que pasé”, afirmó el boxeador de 29 años. “Seguiré siendo el mismo chavo trabajador para ganar más y ser campeón para largo rato”.

Espinoza visitó la lona en el quinto asalto y Ramírez en el duodécimo, lo que pudo haber marcado la diferencia en el resultado. Dos de los jueces favorecieron al mexicano 114-112 y 115-111, mientras que el tercero fue el combate empate 113-113. Enseguida surgieron comentarios de que una revancha entre ambos es inevitable.

“Se tiene que dar porque fue una guerra, una gran pelea y nos las merecemos los dos. (Ramírez) me dio la oportunidad de ser campeón y claro que se dará”, sostuvo.