Xander Zayas y Abass Baraou cumplieron el viernes con el peso requerido para su pelea unificatoria por los campeonatos superwélter (154 libras) de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) y la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) en el Coliseo de Puerto Rico José Miguel Agrelot.

Tanto Zayas (22-0, 13 KO’s) como Baraou (17-1, 9 KO’s) detuvieron la báscula en las 153.5 libras frente a decenas de fanáticos en el Distrito T-Mobile del Centro de Convenciones de San Juan.

El combate, pactado a 12 asaltos y que encabezará este sábado la primera velada de Top Rank Boxing en años recientes en suelo boricua, había transcurrido con cordialidad hasta esta noche, cuando ambos púgiles se enfrascaron en un extenso cara a cara de casi un minuto.

“El cara a cara fue bastante largo, pero me encanta, me encanta”, dijo Zayas entre risas a preguntas de Primera Hora en un aparte con los medios después del pesaje.

“Ya es negocio. Yo no tengo nada en contra de él. Simplemente, él tiene lo que más anhelo en esta vida, que es ese segundo campeonato. Mañana, en la noche, lo pondré todo a prueba y vamos a obtenerlo”, continuó.

A sus 22 años, Zayas se convirtió en el campeón mundial de la OMB el 26 de julio del año pasado tras derrotar por decisión unánime al mexicano Jorge García Pérez. Ahora, con 23, aceptó el reto de que su primera defensa fuese un pleito unificatorio ante un alemán que, sin duda, será un hueso difícil de roer.

En ruta a esta pelea, el boricua ha dejado saber que no tiene nervios alguno. Todo lo contrario, pues se ha visto más confiado que nunca y el viernes no fue la excepción, luego de superar lo que describe como la “parte difícil” de un combate.

“Esta es mi gran noche. Esto es todo lo que he pedido y he soñado toda mi vida. Mañana hacemos historia. Pienso que la parte difícil pasó. Siempre lo he dicho: el pesaje es la parte difícil. Ya mañana es hacer lo que trabajamos a lo largo de 12 semanas”, declaró el campeón de la OMB, quien abundó que se comerá varios platos para recuperar esas libras que perdió para el pesaje. “Llevo varias comidas. Seguimos por ahí con calmita. No puedo decir los secretos”, compartió entre carcajadas.

Baraou, en cambio, fue abucheado por los fanáticos presentes en el Distrito T-Mobile mientras bajaba las escaleras en el tope de la tarima. No obstante, esto no intimidó al alemán, de 31 años, pues esta no sería la primera ocasión que pelea en la tierra de un rival.

“Estoy enfocado en cumplir mis metas. Haré todo los posible para cumplirlas. Creo en mí, entrené fuerte, he hecho todo correcto para este momento. Él es bien ambicioso. Yo soy bien ambicioso. Ojalá que esté bien preparado porque voy a traer todo. No espero menos”, afirmó Baraou.

Juanmita también da el peso

Más temprano, Juanmita López de Jesús (4-0, 2 KO’s) también cumplió con la báscula al pesar 114.8 libras para su pleito de la división supermosca (115 libras) contra el estadounidense Conner Russell Goade (8-4-2, 7 KO’s), pactado a seis asaltos.

López de Jesús, de 20 años, es considerado uno de los mejores prospectos de la isla y el favorito a salir victorioso en este pleito, pero su rival no es uno que se debería subestimar. Solo ha perdido una de sus últimas seis peleas, y las cuatro victorias que se agenció durante ese periodo fueron todas por la vía rápida en el segundo round.

“Siento una gran emoción. Este es mi momento y demostraré el gran boxeador que soy. Puerto Rico puede esperar una gran noche. Vamos a demostrar que Puerto Rico no se deja y que Puerto Rico es lo mejor”, sentenció el hijo del excampeón mundial.

La velada será transmitida en Puerto Rico por Wapa Deportes a partir de las 7:00 p.m.