Las cinco actuaciones boricuas que quedan grabadas en Santo Domingo 2026
El desempeño de Puerto Rico en los Juegos Centroamericanos y del Caribe superó las expectativas.

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Santo Domingo. La delegación boricua se marcha de República Dominicana con actuaciones que quedarán grabadas en la historia del deporte nacional y regional.
Para gloria del país, los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 cerraron sin grandes decepciones.
Puerto Rico terminó la justa con 124 medallas, la segunda mejor cosecha en unos Juegos Centroamericanos y del Caribe celebrados fuera de la isla.
Esta delegación solo tiene por delante las 140 preseas conquistadas en San Salvador 2002. El mejor resultado sigue siendo el de Mayagüez 2010, cuando Puerto Rico ganó 166 medallas como anfitrión.
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Pero, más allá del número, Santo Domingo dejó historias que trascendieron el medallero. A continuación, un vistazo a cinco de ellas.
El rey de la velocidad: José Figueroa
Figueroa puso fin a una espera de 67 años al convertirse en el primer boricua que gana la prueba de los 200 metros masculino desde Manuel Rivera, campeón en Caracas 1959.

El velocista mayagüezano, de 22 años, cruzó la meta en 19.98 segundos.
En las semifinales, detuvo el reloj en 19.76 segundos para establecer una nueva marca nacional y récord de los Juegos.
Figueroa también conquistó el oro en el relevo masculino 4x400 metros junto a Pedro Rivas, Alejandro Rosado y Jarell Cruz. El cuarteto estableció récord nacional con 3:00.75, en una carrera definida por un electrizante último tramo.
Además, ganó plata en el relevo mixto 4x400 metros con Andrea Rivera, Jarell Cruz y Gabby Scott, con otra marca nacional de 3:11.88, y bronce en el 4x100 metros con Eloy Benítez, Adrián Canales y Pedro Rivas, con tiempo de 38.12, también récord para la isla.
Figueroa se convirtió así en uno de los grandes rostros de una delegación de atletismo que cerró con 21 medallas: cinco de oro, siete de plata y nueve de bronce.
Alysbeth Félix convirtió el sacrificio en dos oros
Félix se consagró en el heptatlón con 6,136 puntos, superando su propio récord nacional de 6,124, establecido una década atrás, en 2016.

La cagüeña no se conformó con una medalla. También ganó el salto de longitud con un mejor intento de 6.54 metros para sumar dos oros a su cosecha.
Detrás de esos resultados hubo un sacrificio que hizo todavía más especial su actuación. Félix, de 33 años, decidió tomar una licencia de 40 días sin sueldo para poder prepararse para estos Juegos.
En el heptatlón, además, Fabiola Declet consiguió el bronce en su debut centroamericano, con 5,694 puntos.
Adriana Díaz y Kristen Romano reinaron con las doradas
Santo Domingo también tuvo dos reinas boricuas: Adriana Díaz en el tenis de mesa y Kristen Romano en la natación.

Díaz revalidó por tercera ocasión su título centroamericano individual y alcanzó su décima medalla de oro en la historia de los Juegos.
La tenimesista, de 25 años, cerró con cuatro preseas: tres de oro -individual, dobles femeninos junto a Brianna Burgos y por equipos junto a Burgos, Alondra Rodríguez y Kristal Meléndez- y una de plata en dobles mixtos junto a Ángel Naranjo.
Con ese botín, Díaz elevó a 16 su total de medallas centroamericanas; 10 de oro, tres de plata y tres de bronce.
Esa cifra la coloca como la segunda máxima medallista puertorriqueña en la historia de los Juegos, solamente detrás de la nadadora Anita Lallande, quien acumuló 17 preseas, según los datos recopilados por el historiador deportivo Carlos Uriarte en su libro Puerto Rico en los Juegos de los 100 años.
El tenis de mesa cerró con cuatro oros, dos platas y dos bronces.
Romano, por su parte, dominó la piscina.

La nadadora, cuya madre es natural de San Sebastián, conquistó tres medallas de oro en los 100 metros mariposa, 200 metros combinado y 400 metros combinado. Las tres actuaciones fueron, además, récords de los Juegos Centroamericanos y del Caribe.
A ese palmarés añadió una plata en los 200 metros dorso y dos bronces, en los 200 metros pecho y el relevo mixto 4x100 metros combinado.
Con sus seis preseas en Santo Domingo, Romano aumentó a 13 su arsenal centroamericano para empatar con la exarquera Gloria Rosa en el cuarto puesto entre las máximas medallistas del país.
Una dorada entre padre e hija
Enrique “Quique” Figueroa volvió a hacer historia, pero esta vez la hazaña tuvo un significado todavía más personal.

El legendario velerista puertorriqueño conquistó junto a su hija, Paula Figueroa Malatrasi, la medalla de oro en Hobie 16 para alcanzar su octavo campeonato centroamericano en 10 participaciones.
Para Paula, en cambio, fueron sus primeros Juegos Centroamericanos y del Caribe.
Figueroa ha subido al podio en cada una de sus apariciones en las justas regionales, por lo que ya acumula ocho doradas, una de plata y una de bronce.
Tres de sus títulos anteriores los había conquistado junto a Carla Malatrasi, madre de Paula.
Una joya: Esmeralda Butler
Entre las grandes figuras de Santo Domingo hubo espacio para una protagonista que apenas tiene 13 años.

Esmeralda Butler, la atleta más joven de la delegación puertorriqueña, conquistó el oro en la modalidad de street skate con una puntuación de 150.76.
La vegabajeña, que ocupa el puesto número 36 del ranking mundial, disputó sus primeros Juegos Centroamericanos y del Caribe y, lejos de intimidarse por el escenario, terminó en lo más alto del podio. De hecho, su rival más cercana en cuanto a la edad era la costarricense Annamaria Maccio con 21 años.
En la misma competencia, pero en la rama masculina, el juvenil boricua Gabriel Lavalle, de 15 años, se llevó la medalla de plata.
Datos del libro Puerto Rico en los Juegos de los 100 años del historiador deportivo Carlos Uriarte.


