Londres. Naomi Osaka es una campeona de Grand Slam en cuatro ocasiones que también impresiona con sus atuendos a la moda.

Pero Osaka también es una persona normal y el martes la fascitis plantar comenzó a molestarle. Está trabajando demasiado.

“Simplemente me estoy haciendo vieja”, comentó Osaka.

La participación de la tenista de 28 años en Wimbledon y su desfile de moda terminaron con una derrota por 7-6 (4), 6-4 ante Karolina Muchova en los cuartos de final del Grand Slam sobre césped.

Osaka, exnúmero 1, había eliminado a la líder del ranking, Aryna Sabalenka, en la cuarta ronda -con, posiblemente, algunos de sus mejores golpes desde que regresó tras su licencia de maternidad-, pero el martes no pudo encontrar su ritmo ante su rival checa.

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“Es difícil porque jugué tan bien mi último partido, y luego hoy siento que simplemente no jugué bien en absoluto y no tenía energía”, manifestó Osaka, quien pese a la derrota aun así logró su mejor resultado en el All England Club al alcanzar los cuartos de final.

“Podía sentir que se venía porque he jugado muchos más partidos de los que normalmente juego antes de un Grand Slam”, añadió. “Solo quería intentar eso para encontrar el ritmo, ¿sabes? Obviamente salió bien. Pero creo que probablemente no lo volveré a hacer. Pero sí, diría que fue como una acumulación de jugar dos semanas seguidas sin un día de descanso”.

Osaka se retiró de la final del torneo de preparación en Bad Homburg, Alemania, contra Muchova, debido a una lesión en el pie.

A la jugadora japonesa -que se tomó pausas por salud mental a partir de 2021 y estuvo fuera del circuito mientras tuvo una hija- le preguntaron el martes si tiene un problema en el tobillo. No, respondió, antes de bromear con lo de “hacerse vieja”. Sin embargo, sí dijo que tiene “fascitis plantar en los pies. Bueno, eso es lo que suponemos que es”.

“Empezó a pasar un poco en la pretemporada del año pasado”, agregó Osaka. “Siento que quizá es porque soy mucho más elástica sobre la punta de los pies. Creo que se reactivó en la cancha de césped porque me impulso mucho más para ir hacia adelante. No creo que me moleste en cancha dura. Pienso que quizá solo fue el cambio de superficie”.

Osaka ha ganado dos de sus cuatro títulos grandes (2018 y 2020) en el Abierto de Estados Unidos, y el año pasado volvió a las semifinales en Flushing Meadows, donde perdió ante Amanda Anisimova.

“Siento que en mi cabeza todavía hay una oportunidad de ganar un Grand Slam”, afirmó.