Canóvanas. Un crispón colgaba de lo alto de la puerta de entrada al cuarto de ‘circuito cerrado’ en donde trabajaba el empleado de hipódromo Camarero que falleció el pasado lunes por causa del coronavirus, mientras afuera, en la pista, el potro Pipa Pou comenzó una promisoria carrera con un triunfo en su debut como dosañero.

Así, con ese contraste entre fin y comienzo, inició la tanda de este jueves en Camarero, que tuvo la bendición del gobierno para seguir dando carreras en vivo pese a la muerte de su empleado por años en causa de coronavirus y de una preocupación generalizada a propagación de la enfermedad.

Primera Hora visitó las instalaciones de Camarero este jueves y encontró que, aunque cautelosos, los sectores de trabajadores y fanáticos hípicos se sentían seguros con seguir trabajando o visitando la instalación.

“Estoy positivo, seguro, porque todo el mundo está siguiendo las reglas”, dijo Benjamín Rebollo, quien trabaja en el ensilladero de caballos, que es un área con hasta cuatro empleados al que visitan para cada carrera una decenas mozos que preparan los caballos antes de salir a correr.

El ejemplar Pipo Pou corre en ventaja hacia la meta para iniciar su carrera con un triunfo. (David Villafane/Staff)

Camarero reanudó las carreras este jueves con todos sus elementos; tuvo seis carreras válidas, la participación de la mayoría de los jinetes que componen su colonia de jockeys, incluyendo dos jockettes, la banca de apuestas, la transmisión de las carreras en directo como es habitual, la asistencia de fanaticada y los concesionarios para atender al público.

Estamos seguros de que estamos bien todos, pero mañana viernes nos vamos a la segura con una segunda prueba”

-Anthony Rodríguez / Jinete

La colonia de una veintena de jinetes, que están agrupados en dos asociaciones, no registró ausencias para montar aunque no se han hecho pruebas de coronavirus desde que se supo el lunes sobre la muerte del empleado de Camarero. Inclusive, la accidentada María Maysonett estaba presente para ver la tanda.

Los jinetes se someterán a pruebas este viernes, previo al programa de ese día. Este jueves se sentían confiados de que no había contagios en el jockeyroom, aunque sería este viernes que tendrían seguridad.

“Nos sentimos seguros porque se están tomando los protocolos necesarios. Estamos seguros de que estamos bien todos, pero mañana viernes nos vamos a la segura con una segunda prueba”, dijo Anthony Rodríguez, quien ganó la segunda carrera de este jueves a bordo de Tiago’s Boy.

La agrupación Confederación de Jinetes solicitó el lunes la cancelación de las carreras a raíz de la muerte. Sus jinetes miembros programados para montar este jueves estuvieron presentes.

Distante del área de carreras, las cuadras también se mantuvieron operando con normalidad desde el lunes.

La mayoría de los empleados en Camarero dijeron sentirse tranquilos pese a conocer que cerca de ellos trabajaba un compañero que falleció por COVID-19. (David Villafane/Staff)

El veterano entrenador Máximo Gómez tiene 15 empleados en su establo y dijo este jueves que todos están trabajando y en salud.

“En los establos no he escuchado nada de nadie. Los veo todos los días entrando y saliendo desde las cinco de la mañana”, dijo Gómez, quien debutó este jueves a Pipa Pou, así como a Criollito, que llegó segundo en su debut, aunque era favorecido.

El público también estuvo presente, aunque en menos cantidad en comparación con otros jueves, que es tradicionalmente, el día de menos asistencia a Camarero.

Había menos de una centena de fanáticos presente. Uno de esos dijo que no se sentía seguro, pero agregó que vino, de todos modos, para salir de la casa.

Los dos restaurantes estuvieron abiertos. El del segundo nivel tenía 27 meses disponibles. Estaban ocupadas menos de la mitad. El concesionario del primer nivel tuvo más o menos la misma proporción de ocupación.

Yolanda Ocasio, empleada del concesionario del primer nivel dijo no fue una opción no operar o cerrar el restaurante luego de que se conociera la muerte del empleado de Camarero.

Sí pidió cooperación de los fanáticos hípicos que consumen en el restaurante.

“Dentro de todo, nosotros tratamos de mantener nuestra medidas de precaución porque nos mantenemos trabajando luego de la noticia del lunes. Nos preocupa el público. Hay personas que hacen caso a las reglas. Hay otra gran mayoría que no sigue las reglas de cuidado. Eso nos preocupa a todos porque bregar con el público no es fácil”, dijo.

Las carreras continúan el viernes y sábado. Camarero hace gestiones para hacer carreras los lunes mientras no puedan hacer pruebas los domingos.