Reinaldo Díaz Rampolla: del abismo a campeón de Muay Thai
El peleador boricua entrará al ring este sábado en Nueva York.
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Guaynabo. A Reinaldo Díaz Rampolla le espera un compromiso importante. Con sus ocho extremidades, entrará al ring este sábado con miras en convertirse en el primer contendiente en los 61 kg de la promoción Freedom Fighter Promotions, que le abrirá paso al campeonato mundial de Muay Thai.
Rei, como se le conoce cariñosamente, está más que preparado. Siempre lo ha estado, pues en su interior arde la pasión por el deporte y por la nueva vida que le otorgó.
“No haría nada más”, confesó el peleador, quien posee un récord de 21 peleas [16 (5 KO) – 5], a Primera Hora.
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Y es que el joven de 28 años, cuyo apodo como púgil es “Fantasma”, recuerda una vida dolorosa previo al deporte. Dice no estar orgulloso de las muchas noches que pasó entre botellas y drogas que consumía para subsanar el dolor que aguardaba y para acallar el mundo alrededor.
“No era el mejor muchacho”, confesó al rememorar que le afectó mucho dejar la Isla a los 4 años cuando su madre, Dahlia Rampolla, se mudó con su esposo y padrastro del atleta, Miguel Vega, a Arizona.
“No culpo a nadie, solo fue la manera que sucedió. Tuve que empezar una vida completamente nueva. Supongo que eso me amargó un poco, en cierto sentido, y me llevó a comportarme mal y a hacer las cosas que hice. Caí en el agujero normal de ‘quiero ser ‘cool’’, con los muchachos ‘cool’. Pasé la mayoría de mi vida intentando hacer eso, impresionando a personas a quienes yo no les importaba”, admitió.
Esa vida, ahora, le pertenece a otro Rei, uno que ya no existe desde el 6 de noviembre de 2020.
“Una noche estaba en un bar con un par de amigos y me dio un ataque de rabia …recuerdo acostarme sobre la gravilla y mirar al cielo y cuestionarme ‘¿qué hago?’ No soy muy religioso, pero las personas lo llaman un momento ‘come to Jesus’ (un punto de inflexión). El día siguiente aún estaba en resaca y…llamé a mi mamá y me dijo ‘deja de beber, deja de hacer todas estas cosas’, reafirmándome. Entonces, dejé de hacerlo y ese día fue el 9 de noviembre de 2020. Fue como un renacer que tuve. No quiero hacerlo sonar tan poético, pero creo que ese fue el momento que mi vida cambió”, narró al mostrar el tatuaje en su brazo izquierdo que inmortaliza la fecha.
A tan solo meses de ese suceso, conoció el Muay Thai y, dentro de cuatro años, ya ostenta varios campeonatos: World Class Novice y de Clase C del International Kickboxing/Muay Thai Federation (IKF) en 2022; del Clásico de Muay Thai en Puerto Rico en 2023; y de las 132 libras de la Clase B del campeonato del Thai Boxing Association World Championship (TBA) en 2024.
En 2025, también se llevó la presea de bronce en el campeonato Panamericano de la WBC, en México. Este año, en Tailandia, se coronó como el peleador más entretenido en su pelea que se llevó a cabo en Ubon Ratchathani.
Más allá de las distinciones, es el capitán de su equipo en el gimnasio Combat 360. Paciente, comprensivo, siempre está dispuesto a pausar su propio entrenamiento para instruir a los demás.
Su entrenador Juan Delgado no duda del resultado de esta próxima pelea, que se celebrará en Nueva York. Solo será el escenario para que Rei, nuevamente, exhiba cuán elite es con su arte.
“Freedom Fighters es una de las promociones más grandes de los Estados Unidos. Cuando él gane esta pelea, la próxima será por el título. Es una oportunidad bien grande, porque nunca ha habido un boricua ganar en esa organización… (que ha sido entrenado) en la Isla. Es un reto, pero a la misma vez no creo que es algo que no ha experimentado. El oponente es un oponente bueno, talentoso, fuerte, pero honestamente creo que Rei tiene muchas más herramientas para ganar esta pelea y salir con la mano arriba”, sostuvo el también propietario del gimnasio Combat 360, en Guaynabo.
“Él ha estado bien comprometido con él mismo, ha estado bien comprometido con el arte de Muay Thai y ha estado comprometido conmigo y con el campamento (de pelea) y sumamente comprometido con sus ‘training partners’”, agregó.
Este diario se sentó con el Fantasma y conversó sobre su pasado y cómo visualiza el futuro:
- ¿Has practicado otro deporte? ¿Cuál?
Había practicado fútbol, baloncesto cuando era niño, (y) deportes de equipo. Una vez fui a Camp Mambo (de pequeño). Era un campamento de fútbol, pero un día tenían a un instructor de karate, enseñándonos catas y recuerdo estar tan entusiasmado; tenía el ‘ojo del tigre’. Tenía unos 11 años.
- ¿Por qué Muay Thai?
Conocía de las artes marciales y siempre quise intentarlo. De pequeño, mi primer recuerdo de deportes era (la pelea de boxeo) de Bernard Hopkins vs. Tito Trinidad. Estaba con mi familia y todos estaban tan emocionados. Estaba haciendo sombra frente al televisor.
Me gustaba la lucha libre, (pues) siempre he estado interesado en deportes que involucren un ring, de combate mano a mano. Pero, lo que me hizo comenzar en el Muay Thai era que en el apartamento donde vivía (en Arizona) en la misma calle, como a 5 millas, había una academia de Muay Thai. Tenían una instructora llamada Sunshine (Fettkether) …Recuerdo leer sus credenciales en línea y decirme ‘pues, deja intentarlo’. Era la perspectiva positiva que necesitaba, porque había dejado de beber. Cuando dejé de beber, también dejé la cocaína y muchas otras cosas, me quedé a solas con mis pensamientos, pensando: “diache, ¿qué hago ahora?”.
Comencé a ir a entrenar en el gimnasio de Sunshine y recuerdo que inmediatamente era diferente a los demás, porque llegaba todos los días. No comencé para pelear. Lo hice para estar en forma, pero ahí la gente me comenzó a decir ‘quizás debes entrenar para pelear’. Un día me invitaron a la clase de guanteo. Estaba contra Amadou Sy y recuerdo que me conectó una combinación de 10 puños. Me estaba acribillando como un árbol de Navidad. Cuando culminó el round, Sunshine me llamó. Creía que me había metido en un problema, pero me preguntó ‘¿quieres pelear?’ y le respondí sí. Seguía diciéndole ‘sí’ a todas sus preguntas y cuando me iba a ir, en el carro me pregunté ‘¿en qué rayos me he metido?’ Llamé a mi papá inmediatamente que vivía en Puerto Rico y él dijo ‘voy para allá’. Todo sucedió naturalmente. Quizás no era tan técnico, ni el más paciente, ni el más natural, pero sentía que tenía un fuego interior. Siento que siempre lo he tenido. Creo que ahora es que lo puedo demostrar.
- ¿Quién es Rei fuera del ring?
Wao, Rei fuera del ring. No sé, creo que estoy aún descubriéndolo. Soy bien reservado. Era más social cuando bebía y cuando todo eso se fue y comencé a practicar Muay Thai, me convertí en una persona más hogareña, más reclusa. Miro a las demás personas en el gimnasio y tienen buena vida social, pero no existe para mí en el momento. Creo que estoy aún lidiando con el trauma del pasado y, además, siempre estoy cansado (por los entrenamientos del Muay Thai).
- ¿Cuáles son tus hobbies?
Realmente siempre escucho música y paso mucho tiempo con mi familia. Escucho ‘heavy metal’, rap, reguetón, jazz. La música siempre ha sido un espectro para mí. Antes tocaba guitarra. Pasé un año practicando (diligentemente) antes de comenzar Muay Thai.
- ¿Cómo el Muay Thai ha beneficiado tu vida?
Me ha dado muchas herramientas y me ha hecho más paciente. Me ha dado dirección en mi vida, de seguro. No diría que sin el Muay Thai estuviera de vuelta en lo que estaba haciendo antes, pero se me hubiera hecho más difícil lidiar con eso. No me puedo imaginar tener una vida normal sin practicar artes marciales o sin la música. ¡Imagínate que yo tuviera un trabajo de escritorio! No me sentaría bien.
- ¿Cuál ha sido la experiencia más gratificante de tu carrera?
Quizás cuando falleció mi mamá. Falleció cuando me regresé a Puerto Rico. Teníamos una relación complicada. La amaba hasta la muerte y ella me amaba hasta la muerte, pero no éramos tan cariñosos uno con el otro como debiéramos ser. Ella sabía que yo era un muchacho inteligente. Cuando hacía cosas que disfrutaba me, me comprometía mucho. Pero todo lo demás, no lo quería hacer. No era muy bueno en la escuela, me involucraba en muchos problemas. No fui muy buen muchacho y ella se preocupaba mucho por mí.
Padecía de cáncer de seno…cuando yo estaba en tercer grado (8 años). Recuerdo todo el dolor que sufrió. Eventualmente entró en remisión, pero el cáncer reapareció y se metastatizó en sus huesos. No le quedaba mucho tiempo. Recuerdo que mi padrastro describió mi vida como un embudo: cuando estás en el tope, es fácil salir, pero cuanto más bajas, más difícil es. Cuando la cuidaban, no estuve ahí. Guardo mucho arrepentimiento por eso. No debí haber sido tan mal portado y debí haberla ayudado, pero sentía que Arizona no me había tratado bien y no era mi hogar. Me fui y uno o dos meses después, ella murió. Luego, una semana después de su velorio, me disloqué el brazo en un guanteo. Estaba en el hospital llorando, no sabía qué hacer y recuerdo pensar ‘esto es una prueba, para demostrar si realmente quiero hacer esto’. Y eso fue lo que hice.
- ¿Quién o quiénes son tus modelos a seguir en el deporte?
Mi padre (José Francisco Díaz). Él es el hombre que siempre ha tenido fe en mí y me ha apoyado en todo lo que he hecho. Le tengo mucho respeto. No siempre hemos tenido la vida fácil. Él se ha divorciado dos veces y siempre hemos enfrentado problemas económicos, pero hago mucho de esto por él. También mi padrastro me ha traído mucha estructura en mi vida. He tenido dos padres: mi papá que es mi mejor amigo y mi padrastro. Es como en la película “Platoon”, mi padre es Elías y mi padrastro el sargento Barnes. También el coach Juan (Delgado) me ha dado la oportunidad para perfeccionar mi arte y todos aquí (en el gimnasio) me han provisto de alguna inspiración. Aprendo algo nuevo de todos, todos los días. Eso ayuda a moldear la personalidad de Rei fuera del ring.
- Has estado entrenando, peleado y vivido en Tailandia ya en varias ocasiones y por varios meses. ¿Qué te has llevado de allí?
La primera vez que fui fue en 2023. Entrené por un mes, dos veces al día, sesiones de tres horas. Entrenaba seis horas diarias en total con tailandeses y personas de todo el mundo. Entrené bien, bien fuerte. La intensidad era algo que nunca había experimentado. Cambió mi condicionamiento a un nivel más alto. Entrenar allí es bien chévere.
Tuve una pelea en el Estadio Rajadamnern, el más antiguo de Tailandia, y gané por nocaut en el primer round después de haber caído yo mismo en ese mismo round. Había unas 70 personas de público; estaba vacío…pero después de terminar la pelea tan rápido se sentía que esas 70 personas se convirtieron en 500. Fue una pelea épica, de mucha acción. El día siguiente…conocí al jefe del campamento donde entrené y me dijo ‘eres un peleador fuerte’. Eso me derritió el corazón, porque este señor ha visto a miles y miles de peleadores y todos los tailandeses que ha entrenado y me dice a mí que soy un peleador fuerte. Recuerdo que eso fue una validación de todo lo que había hecho.
En mi segundo viaje estuve de julio de 2025 a diciembre de 2025. Estuve tres meses en Chiang Mai y tuve una pelea allí…tomé un descanso, porque me enfermé. Después fui a Ubon Ratchathani en Santi Muay Thai. A dos semanas del entrenamiento me pidieron pelear. Era un domingo y me ofrecieron una pelea para ese miércoles. Dije que sí y gané por nocaut en el segundo round.
(Para mi segunda pelea), vi un póster en Instagram con mi foto contra otro peleador. Uno de los muchachos con quien entrenaba llegó en una moto. No habla inglés, pero le pregunté ‘oye, ¿peleo hoy?’ Y me dijo ‘o, sí’. Acepté la pelea. Diría que sí de todos modos. Sabía que esta pelea era más seria, porque ya me preguntaban para apostar. Era una pelea de cinco rounds. Gané por decisión contra un tailandés en Tailandia. Eso es un gran orgullo.
- Háblame de tu próximo compromiso en Nueva York.
Me enfrentaré a Abdullokh Norkulov. Es un peleador del gimnasio Rami Elite (en Pensilvania), el principal contendiente del campeonato mundial de la promoción Freedom Fighters. Su coach es el promotor del evento, entonces básicamente me enfrentaré a la promoción. Llegaré fuerte, sé que él probablemente es un peleador fuerte. Le han dado mucha publicidad de ser un joven promesa y hacer su nombre a cuesta mía, pero no voy a ser el escalón de nadie.
- ¿Cuán importante es esta pelea que se aproxima y qué significaría para el deporte en la Isla?
Una pelea es una pelea, no importa el galardón. Una cinta se vería bien en mi resumé, pero quiero pelear por la experiencia. Ni me interesan los elogios, solo quiero dar una buena pelea.
En cuanto a Puerto Rico, me alegra mucho que será una buena oportunidad para mostrar el talento de la Isla. Quiero hacer una ejecución buena para que la gente me vea y diga ‘wao, lo puedo hacer también’. No tenemos una historia tan profunda de Muay Thai (aquí), como en el boxeo, pero sé que si nos unimos podemos subir al tope, así como lo hemos hecho con el boxeo. Yo invito a los puertorriqueños a pelear. Podemos ganar, podemos pelear. Eso lo sé. Eso me impulsa, mi orgullo y mi país. Es un honor tan grande hacer eso y ser una persona que pueda representar.
- ¿Cómo ha sido la preparación para este combate y cómo se diferencia de los demás?
Físicamente me siento extremadamente fuerte, bien rápido y bien preparado. Es como dije antes, quiero ejecutar una buena pelea y demostrar mis habilidades. Primero la ejecución antes de cualquier resultado.
- ¿Qué no puede faltar en un “training camp”?
Café. Dame café y agua y estoy bien.
- Además de la preparación física, ¿haces alguna preparación mental para entrar al ring?
Antes de la pelea, acepto todo lo que pasaría. Algunos nunca salen del ring. Dios no quiera que eso suceda, pero estoy preparado si me tocara. (Acepto) pasar todo el dolor, es algo que estoy dispuesto a hacer. También me mantengo bien, bien enfocado…(y) me repito mantras para calmarme. Lo único que me toca es hacer mi trabajo, escuchar a mis coaches y pintar mi lienzo.
- Ya son 21 peleas, ¿cómo pinta el futuro?
Claro que quiero pelear como profesional. Quiero ganarme la vida de esto. No es mi prioridad, mi prioridad es pelear lo más posible hasta que esté demasiado de peleao, ciego y sordo. Luego daría clases y me convertiré en entrenador. O, quizás encuentre algo fuera del ring. Siempre me interesó ser bombero, dar algo de mí a la humanidad. Pero para este año, quiero comenzar el profesionalismo y regresar a Tailandia.
- A quienes les interesa iniciar en el deporte, ¿qué le dirías?
Solo hazlo y llega al gimnasio. Si es solamente dándole golpes al saco o acompañado de algún amigo para sentirte más seguro, hazlo. Pero, hazlo. No hay una receta secreta. Es llegar y aprender. Dedícale todo el tiempo que creas necesario para obtener los resultados que deseas.
- Con el boxeo tan arraigado en la Isla, ¿crees que los amantes de los deportes de combate se han encariñado con el Muay Thai?
Me gustaría pensar que sí. Quiero ver más personas practicando. Sé que es un deporte violento, pero es un deporte que gusta en gran parte del mundo: Inglaterra, Brasil, Australia, Tailandia, América. Solo por temerle los codazos, ¿a quién le importa? Pueden ver 12 rounds de golpes en la cabeza en boxeo, pero ¿no una patada a la cabeza?


